Adolece de fallas / El lenguaje en el tiempo

Adolece de fallas / El lenguaje en el tiempo

Adolece no es ‘carece’, como tal vez creen los autores.

Foto:
17 de abril 2018 , 07:19 p.m.

“El docente señaló que la Institución Educativa Politécnico Santa Bárbara adolece de 14 docentes en las áreas de química, filosofía, español, informática, inglés y biología” (Diario del Sur), “Sin su concurso el equipo amarillo adolece de un futbolista poderoso en el juego aéreo y eso es lo que buscará este próximo verano” (Claro).

Adolece no es ‘carece’, como tal vez creen los autores de los dos citas, sino ‘tiene un defecto’. En consecuencia, la institución no “adolece de 14 docentes”, sino que “carece de 14 docentes” o, en todo caso, “adolece de la falta de 14 docentes”.

Y el equipo no “adolece de un futbolista poderoso”, sino que “carece de un futbolista poderoso” o “adolece de la ausencia de un futbolista poderoso”.

No falta quien dice que es mejor cambiarle el sentido al verbo adolecer, pues su mal uso está muy extendido. Es verdad que el error está muy extendido, pero en la prensa se pueden encontrar también ejemplos del uso correcto: “El novedoso tratamiento sonoro ya descrito adolece de floja dirección de actores con perfiles débiles en términos psicológicos” (EL TIEMPO), “Sin embargo, el Rais también adolece de fallas estructurales” (Portafolio), “Para el ministro Cárdenas, el sistema pensional todavía adolece de baja cobertura y desigualdad” (blog de Valora Inversiones).

También es frecuente que al referirse a la gente, se diga que alguien “adolece de recursos”, que “adolece del corazón” o que “adolece de tolerancia”, cuando lo que se quiere expresar es que “adolece de falta de recursos” (o “carece de recursos”), “adolece de enfermedad coronaria” (o “carece de salud coronaria”) y “adolece de intolerancia” (o “carece de la virtud de la tolerancia”).

Periodistas fueron asesinados

“Familiares de periodistas fallecidos rompen su silencio” (La República).
Mejor: “periodistas asesinados”, para referirse a los 3 periodistas ecuatorianos muertos tras ser secuestrados por disidentes de las Farc, pues fallecido, en el uso más extendido, es quien ‘a avanzada edad ha terminado su vida por causas naturales’.

La distinción entre muerto y fallecido, que exigía el manual de estilo de la agencia UPI, de Abel Dimant, hoy casi no se hace, pero debería, para no desinformar al público.

Cirugía a corazón abierto

“Rodrigo Londoño fue sometido a una cirugía de corazón abierto”.

Mejor: “cirugía a corazón abierto”. Esta expresión está registrada en el Diccionario de la lengua española, DLE, 2014, como locución adverbial con la siguiente descripción: ‘en una intervención quirúrgica, desviando la circulación por medio de un corazón artificial, antes de abrir las cavidades cardiacas’.

San Petersburgo

“San Petersburgo, donde vivió el presidente de la ex Unión Soviética” (RCN).
Mejor: “donde vivió el presidente de la Unión Soviética”, pues los presidentes de Rusia, ya disuelta la Unión Soviética, han vivido en Moscú.

FERNANDO ÁVILA
Experto en redacción y creación literaria
@fernandoavila52

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.