¿Podría vestirse durante un mes con solo 10 prendas?

¿Podría vestirse durante un mes con solo 10 prendas?

La moda consciente o sostenible busca ser más medida en el consumo y amigable con el medioambiente.

Moda femenina

Unos ‘jeans’, una camisa de rayas o estampada y un suéter, 3 prendas muy funcionales. A la der., un pantalón formal a su gusto (o prenda de tendencia) para días de oficina o reuniones más exigentes.

Foto:

Mango

27 de febrero 2018 , 11:00 p.m.

No se trata de un nuevo reality de televisión o de uno de los populares retos que se lanzan a través de las redes sociales. Reducir el ropero a un número pequeño de prendas básicas reusables e intercambiables es una de las apuestas que hacen quienes deciden asumir un estilo de vida sostenible y amigable con el medioambiente, también desde la moda.

Y, así como algunos deciden no comer carne para proteger a los animales o no usar aerosoles, ni pitillos ni bolsas plásticas para respetar el medioambiente, otros le ponen freno a la adquisición de prendas, que nos lleva a renovar nuestro ropero cada vez que cambia la temporada o se lanzan nuevas colecciones.

Una de las iniciativas más exitosas en ese sentido es la denominada Proyecto 333, creado por la ejecutiva de publicidad Courtney Carver, que invita a vivir durante 3 meses con 33 prendas que deben usarse y repetirse durante 90 días, para luego asumir un ropero cápsula que no sobrepase ese número de prendas.

El propósito de la idea –y de otras similares que varían en el tiempo propuesto y el número de prendas aceptadas– es demostrar que los clósets amplios y llenos de prendas son innecesarios, porque lo que exige el mundo de hoy son armarios simples y básicos como los de Steve Jobs, Mark Zuckerberg, Bill Gates y Karl Lagerfeld, entre otros personajes.

Un ejercicio nada fácil

Lograrlo, sin embargo, no es fácil. Un conteo rápido en el armario de una mujer adulta, trabajadora y seguidora de la moda puede sumar sin problema 15 chaquetas (entre blazers, abrigos y bombers), por lo menos 15 pantalones (entre jeans de varios colores, pantalones y leggings), unas 10 faldas, 10 sacos, 10 vestidos y por lo menos 35 prendas más, entre camisas, camisetas y tops.

Cerca de 100 prendas, sin incluir los zapatos (léanse botas, botines, tenis, sandalias, baletas y zapatos de tacón alto), las carteras (de muchos colores y estilos) y los accesorios apilados en cajas y cajitas por doquier. Una cifra que hace difícil imaginar la posibilidad de sobrevivir durante un mes con tan solo el 10 por ciento de lo acumulado, y ni qué decir de hacerlo permanentemente.

Por el contrario, acumular un ropero así es relativamente normal si se tiene en cuenta que la industria de la moda se mueve a través de temporadas (primavera-verano y otoño-invierno) y cada una de ellas llega con nuevas tendencias y colecciones que invitan a sumar nuevas prendas.

‘Fast fashion’ vs. moda consciente

Martha Calad, consultora en moda y experta en la industria, explica que siempre que surge una tendencia de moda aparece su contraparte o contratendencia. Así, “en el mundo de la moda de hoy, encontramos consumidores que se identifican con el fast fashion o pronta moda, como también otros que apuestan por un consumo mucho más consciente”.

El fast fashion, señala Calad, va a una velocidad impresionante con el fin de ofrecer las últimas tendencias a esos consumidores que quieren renovar su vestuario permanentemente. “Esto ha generado una dinámica abismal al negocio como tal y ha permitido que las marcas crezcan no solo en su volumen de ventas, sino también en el cubrimiento de mercados”.

Es lo que se llama democratización de la moda. Una situación que, reconoce la diseñadora María Luisa Ortiz, ha llevado a que “el volumen de desperdicio textil aumente considerablemente”. Y cómo no, si muchas de las prendas que se adquieren, se desechan en cuestión de semanas por la calidad o porque aparecen las nuevas tendencias.

Por el contrario, la moda consciente o sostenible busca ser más medida en el consumo, partiendo de las necesidades reales de las personas, con el fin de impactar de una manera positiva el medioambiente. “Tiene ventajas, pues lleva a crear un estilo propio donde lo que importa es quién eres y cómo te quieres mostrar sin generar falsas expectativas”, dice Ortiz.

“Las dos tendencias de comportamiento de los consumidores responden a dos estilos de vida y modelos de pensamiento diferentes”, agrega Calad.

Si siente inquietud por la tendencia sostenible y quiere intentar adaptarse a ella, siga estos consejos:

* Identifique en su clóset aquellas prendas que ya no usa o no ha usado en el último año. Si no está lista para deshacerse de ellas, póngalas en un rincón de su clóset y déjelas allí. Si en tres meses no las ha usado, sabrá que no las necesita.

* Establezca un número de prendas con las que se sentiría cómoda y funcional: 10, 30 o tal vez 50.

* Reorganice su ropero con base en ese número. Recuerde que un armario versátil es aquel en el cual todas las prendas se pueden mezclar entre sí.

Un ejemplo de ropero básico

Con base en la experiencia de las expertas consultadas, así como algunos portales que han hecho este ejercicio, diseñamos el siguiente ropero de 20 prendas:

1.Camiseta negra o gris
2.Camiseta blanca
3.Camiseta a rayas, pepas o con mensaje (prenda de tendencia).
4.Jean azul de su silueta favorita
5.Jean negro
6.Pantalón formal a su gusto (prenda de tendencia)
7.Legging negro
8.Camisa o top formal blanco o negro
9.Falda negra silueta A hasta la rodilla.
10.Vestido estampado
11.Vestido negro
12.Blazer negro o azul oscuro
13.Chaqueta de jean o tipo bomber (prenda de tendencia)
14.Saco cárdigan de su color favorito (diferente a negro o gris)
15.Suéter cerrado de otro color (prenda de tendencia)
16.Gabardina o chaqueta tipo americana
17.Zapatos tenis
18.Zapatos de tacón
19.Botas o botines
20.Zapatos planos a su gusto

Formas de combinar

Tome como prenda base el jean negro para ver sus múltiples combinaciones:

Combínelo con la camiseta negra, para un total black look que puede llevar con tenis (informal) o tacones del mismo color o contrastante (formal).

Camisa o top formal blanco y botas, para un look de oficina.

Camiseta a rayas (u otro estampado) y un blazer azul para un evento de fin de semana. Según su estilo, llévelo con tacones o tenis.

Úselo con un suéter cerrado y encima una gabardina. Lleve zapatos planos.

Póngase encima el vestido estampado, con un cinturón que le marque la figura, y combínelo con botines para un look descomplicado.

TATIANA MUNÉVAR
PARA EL TIEMPO

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.