Bla, bla, bla es el lema de muchos / Opinión

Bla, bla, bla es el lema de muchos / Opinión

Nos sentimos más fuertes al vociferar sobre lo que nos disgusta o lo que nos ofende.

Alexandra Pumarejo regresa a EL TIEMPO

Alexandra Pumarejo tendrá nuevamente un espacio EL TIEMPO.

Foto:

Rodrigo Sepúlveda / Archivo EL TIEMPO

01 de agosto 2017 , 05:43 p.m.

Somos un país al que le encanta debatir, insultar, chismosear y, en general, hablar. Los discursos de los políticos duran horas, las cátedras universitarias parecen eternas y las famosas tertulias son actos sagrados. En la Costa, la mecedora es la aliada perfecta para el “chisme” y en clima frío la chimenea incentiva a sentarse a “arreglar el mundo”.

Bla, bla, bla pareciera el lema de muchos. Y hoy hay un escenario perfecto para que la habladuría se traslade de la casa y de los amigos al ámbito público: las redes sociales. A la gente le encanta dejar comentarios eternos, postear quejas agresivas e insultar sin medida, aprovechando cualquier espacio que se le facilite.

Nos sentimos más fuertes al vociferar sobre lo que nos disgusta o lo que nos ofende, dejando en claro el mundo ideal que nos merecemos. Nuestras opiniones son fuertes y contundentes sobre temas como el aborto, el matrimonio y la adopción gais, sobre el deterioro del medioambiente y el tema político del momento. Tenemos una opinión para todo y sobre todo. También somos expertos en criticar a nuestros amigos, enemigos y a sus familias. Estamos listos en primera fila para analizar todo lo que están haciendo mal con sus hijos, en su trabajo, con sus parejas. La mayoría tenemos posiciones claras sobre lo que se debe hacer a la hora de criar, de ‘levantar’ y, en general, de vivir.

Pero hay algo que se nos olvida y es que nuestras creencias, por más sólidas y argumentadas que sean, no nos hacen mejores personas; son nuestros comportamientos y nuestros actos los que nos definen y lo único que genera la diferencia.

No sirve de nada estar totalmente de acuerdo con que el efecto del cambio climático es una tragedia para la humanidad, cuando en casa obviamos el reciclaje. No tiene chiste considerar que todos somos iguales ante los ojos de Dios, mientras discriminamos a las personas por su orientación sexual. Vamos a misa los domingos pero les negamos nuestra comida a las personas que nos ayudan en la casa. Es completamente inútil despotricar contra nuestros políticos corruptos, la situación económica del país y no salir a las urnas a votar cuando tenemos el privilegio de hacerlo. No tiene razón de ser abogar por la equidad de género y pagarles menos a las mujeres. Es inútil aterrarnos de las atrocidades contra niños pero no denunciar cuando sabemos lo que está pasando.

Debatir en Twitter no resuelve las injusticias del sistema de salud. Postear una frase en Facebook contra el maltrato animal no les mejora su condición a tantos que están siendo violentados. No sirve de nada tener una cantidad de valores, pero darles la espalda si van en contra de nuestra comodidad, nuestro tiempo o nuestros actos. Dejemos tanta ‘lora’ y actuemos… ¡porque del dicho al hecho, todavía hay mucho trecho!

ALEXANDRA PUMAREJO
@detuladoconalex

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA