El periodismo como operador de la democracia/ El otro lado

El periodismo como operador de la democracia/ El otro lado

Los periodistas pasaron a ser las mascotas de los dueños de los medios.

Ómar Rincón, Crítico de televisión

Ómar Rincón, Crítico de televisión.

Foto:

Andrea Moreno / EL TIEMPO

09 de julio 2017 , 11:51 p.m.

El periodismo no logra contar el mundo. Y es que perdió la realidad. La gran ruina que vive es que ha dejado de narrar la democracia, de hacer sentido de nuestra contemporaneidad, de contar las realidades de la gente común, de controlar al poder. Pero aun en este escenario, la TV importa, ya que es donde más se “in-forma” la gente.

Por eso, es interesante y virtuosa la frase espontánea del caza-noticias, presentador y periodista de RCN, Felipe Arias: “Los medios son del poder, así que son para generar plata, eso no es para informar ni nada de eso, es para generar plata no más”.

Honestidad brutal. Esto es un negocio que se evalúa por rating, publicidad e incidencia en los poderes gubernamentales y empresariales. Y esto es y ha sido así siempre.

Los dueños tienen los medios para hacer plata y para que el poder político les beneficie económica y políticamente. Y este es un interés legítimo.

Y militan informativamente en la libertad de empresa, la sociedad con poco Estado y el mundo al estilo Trump: todo es billete, nada es de la gente.

Lo que preocupa es que los políticos se dejen manipular tan fácilmente al caer en el ego de las cámaras y ser los payasos informativos; por eso, proveen el escándalo, el matoneo, el maltrato al ciudadano.

Lo que resulta enervante es que los periodistas hayan renunciado tan cómodamente a su rol en la sociedad para pasar a ser mascotas de los dueños de los medios y los intereses políticos de sus amos.

Se supone que uno es periodista para molestar a los poderosos, ser contrapoder y defender la libertad de pensar. Y ahora los periodistas se creen parte del poder político y económico, súbditos de sus amos morales y políticos.

Tal vez haya que hacerle caso a la autocrítica de la periodista María Jimena Duzán, quien escribió que “hace rato el periodismo en Colombia perdió su dignidad porque se comenzó a ejercer con los mismos estándares éticos con los que se hace política”.

Así, el periodismo ya no sirve para la deliberación pública porque perdió su capacidad narrativa, su actitud crítica y su potencial democrático.

Por eso, el periodista Martín Caparrós dice que “muchos de los que nos dedicamos a contar y pensar este tiempo no entendemos qué pasa y la realidad es tan taimada como para actuar sin preguntar”.

Eso de ser contrapoder, ofrecer contexto, diversificar fuentes, verificar datos, proveer criterios de comprensión, narrar, lo que era el periodismo, ya no importa.
El periodismo es el negocio del dueño. Tal vez por eso, perdimos el mundo de la gente. Gracias al periodista Arias por su honestidad brutal.

Ómar Rincón
Crítico de televisión

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA