Los dos retornos / Séptimo arte

Los dos retornos / Séptimo arte

Juan Carlos González hace una crítica sobre la película argentina 'El rey del Once'.

fg

ImageDefault

Foto:

ul

13 de agosto 2016 , 08:21 p.m.

La película argentina ‘El rey del Once’ (2016) supone dos retornos. El primero, y más evidente, es el de su protagonista, un economista bonaerense radicado en Nueva York y que regresa a su patria chica, a su barrio –el Once– y a la comunidad judía a la que pertenece.

Ariel es su nombre, y es un ser opacado por la atronadora figura de su padre, Usher, un hombre que parece manejar los hilos del Once y que administra una fundación benéfica no gubernamental que da alimento, medicamentos, vestuario y posada a los más necesitados de su propio sector. Es un ídolo popular, y por ende también despierta odio y envidia.

Para Ariel todo es ajeno –incluido su propio padre, con quien habla solo por teléfono ante la imposibilidad de verlo– e incomprensible. Nada lo conecta con ese modo de vivir, con los propósitos de esa fundación, con la forma de obrar de Usher. Tiene sus recuerdos de infancia, pero poco más. Además, se observan en su expresión un desasosiego vital y una inconformidad con su existir que hablan por sí mismos. Ariel es un hombre que no ha podido encontrarse, que no sabe cuál es su identidad ni su hogar.

‘El rey del Once’, escrita y dirigida por Daniel Burman, es la descripción detallada de la inesperada búsqueda interior de Ariel. Lo más curioso es que el sentido de la vida sale a su encuentro. Más que una búsqueda, es entonces una sumatoria de hallazgos, los que van transformando la percepción de Ariel frente a sí y frente al mundo. No se trata de mutaciones milagrosas e improbables. Se trata de aceptación, compromiso y el reconocimiento de unas raíces más sólidas de lo que él creía. En eso este filme muestra una riqueza y una solidez tan insospechadas como bienvenidas.

Había mencionado un segundo retorno que ‘El rey del Once’ implica. Se trata de la vuelta de su realizador, Daniel Burman, a los temas que nutrieron la parte inicial de su filmografía y que se convirtieron en películas tan exitosas como ‘El abrazo partido’ (2004) y ‘Derecho de familia’ (2006).

La tradición judaica, la búsqueda del padre, las relaciones paterno-filiales y la incertidumbre de convertirse en adulto fueron tópicos muy bien desarrollados en esos filmes y que ahora vuelven en esta cinta, en la que podemos reconocerlo por completo.

Ojalá ya Burman haya encontrado su lugar en el mundo. Como Ariel.

JUAN CARLOS GONZÁLEZ A.
Para EL TIEMPO

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA