La lucha contra el olvido de doña Pilar en ‘La nocturna’

La lucha contra el olvido de doña Pilar en ‘La nocturna’

Consuelo Luzardo interpreta uno de los papeles más hermosos de su carrera, una mujer con alzhéimer.

Consuelo Luzardo, actriz de ‘La nocturna’

Consuelo Luzardo ha ganado cuatro premios India Catalina, tres como actriz de reparto y uno como principal.

Foto:

Cortesía Canal Caracol

30 de octubre 2017 , 12:05 a.m.

Doña Pilar (Consuelo Luzardo) salía de una fiesta y terminó en un campo, disfrazada y en la casa de un campesino que inmediatamente supo que estaba perdida.

El hombre localizó al mejor amigo de doña Pilar, Germán (Ernesto Ballén), quien fue a buscarla, la llevó de regreso a su casa y le dijo –con la tranquilidad y bondad que caracterizan a este hombre– que era hora de ponerse de verdad en manos del médico, pues su alzhéimer avanzaba.

La escena habría podido ser muy dramática, pero como dice Ana María Parra, libretista de ‘La nocturna’, serie de Caracol que termina este martes, “hay mucho miedo a hablar de las enfermedades y más de este tipo de dolencias, pero esta es una manera de entender su dimensión”.

Para Luzardo, asumir la enfermedad en la producción “es mirar ese enorme fantasma que nos asusta a todos. Fue un gran acierto de los libretistas (además de Parra, Diego Vivanco) exponer esta situación, pues todos los días se sabe de más personas que la padecen y no hay cura a la vista”, dice.

Con una gran dignidad, doña Pilar ha asumido que cada día las cosas son más difíciles. “Se puede estar bien, pero de un momento a otro la gente se pierde y se le olvidan las cosas”, dice.

Por eso, su personaje pedía que le anotaran en un cuaderno las decisiones que tomaba como dueña de la Universidad Graham, el corazón de ‘La nocturna’, y contaba y recontaba su plata escribiendo cada cifra para no enredarse con los valores.

Luzardo es una señora actriz. Nacida en Bogotá y hermana del cineasta Julio Luzardo y de la fallecida Celmira Luzardo, es una mujer de cine, teatro y televisión desde los 14 años, cuando ingresó a la Escuela Nacional de Arte Dramático. Uno de sus primeros papeles en el teatro fue en una representación de ‘La casa de Bernarda Alba’, de Federico García Lorca, y en la televisión, en la comedia ‘Hogar, dulce hogar’, dirigida por Víctor Mallarino padre.

En televisión ha hecho personajes inolvidables como Magola de Granados en ‘¿Por qué mataron a Betty si era tan buena muchacha?’, la Tía Cena en ‘Caballo viejo’, Cuqui en ‘Yo y tú’, y Dolores Olmedo en ‘Los cuervos’, entre otros.

Y hasta este martes estará como doña Pilar Quesada de Linares, aunque la telenovela se terminó de grabar en agosto, luego de un alargue debido a su éxito.

Fue una novela o serie inusual, contando cómo la gente común tiene sueños y los cumple

“En ‘La nocturna’ hicimos una historia de gente normal. No de narcos ni de músicos. Fue una novela o serie inusual, contando cómo la gente común tiene sueños y los cumple”, dice Luzardo sobre esta producción, que se despide con un promedio de 11 puntos de ‘rating’ en un horario no tan fácil (10 p. m.).

La actriz cuenta que al ‘casting’ llamaron a varias actrices de su generación. El personaje es una mujer mayor y rica que se sentía sola y que además se dio cuenta de que su contador la robaba. La relación con sus dos hijos era mala. “Entonces, para aprender de administración decidió estudiar esa carrera y solamente la recibieron en la Graham”, que luego terminó comprando.

Se trata de una universidad técnica, como tantas que hay en este país, donde encontró a sus compañeros, representados por Carolina Acevedo, Jimena Durán, Jimmy Vásquez, Yuri Vargas, Ernesto Ballén y Manuel Prieto, y a los profesores Esther (Marcela Carvajal) y Mario (Jorge Enrique Abello).

Ellos se convirtieron en la familia de doña Pilar e incluso le ayudaron en el tema tecnológico, porque aunque es una mujer inteligente y de mundo, tenía serios problemas para manejar el computador y se perdía las clases virtuales de la Graham.

“El universo de las historias es un atractivo de ‘La nocturna’, porque no tiene un eje central. Desde el primer día estuvimos todos en clase, aprendiendo de todos, y las historias se han contado sin héroes ni heroínas, con personas”, dice Luzardo.

Luego de terminar las grabaciones, Luzardo viajó a Roma y acaba de aterrizar de nuevo en Bogotá para, como presidenta de la Academia Colombiana de Artes y Ciencias Cinematográficas, organizar la gala de fin de año de los premios Macondo.

“ ‘La nocturna’ fue exigente porque siempre estábamos apareciendo, en clase o yo como dueña de la Graham. Pero fue una gran experiencia. Además, como grabábamos tanto tiempo realmente juntos, fue un encuentro maravilloso de compañeros”, dice.

‘La nocturna’ se va con doña Pilar reconciliada con uno de sus hijos y dándole las gracias a su amigo Germán, un joven de 20 años que llegó del campo a cumplir su sueño de la única manera en que lo pueden hacer muchos: en una universidad técnica y nocturna, pues debía trabajar durante el día.

“Tiene los sueños de un país que quiere salir adelante capacitándose y haciendo familia en esas noches de estudio, una familia que llega por pura solidaridad y esfuerzo”, termina Luzardo.

OLGA LUCÍA MARTÍNEZ ANTE
EL TIEMPO
olgmar@eltiempo.com

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