La verdadera guerra de ‘The Walking Dead’ es contra el aburrimiento

La verdadera guerra de ‘The Walking Dead’ es contra el aburrimiento

Si no ha visto el episodio, absténgase de leer esta columna. 

Segundo capítulo de 'The Walking Dead' temporada 8

Hay un círculo de situaciones que tienen frenada las ganas de avanzar de la serie.

Foto:

Cortesía Fox

30 de octubre 2017 , 09:17 a.m.

El segundo episodio de la octava temporada de la serie dejó más incógnitas que respuestas.

La lluvia de plomo y una inusitada preocupación por darle una bocanada de acción, claro, sin perder ese mensaje de reconciliación que parece sacado de la Convención de Ginebra (que por cierto no existe porque el mundo de esta ficción perdió ese tipo de instituciones), parecen ser los elementos con el que los productores de la serie pretenden llegar al equilibrio narrativo de otros tiempos. Pero luego de la emisión de este segundo capítulo se va perdiendo ese rastro.

Es cierto que las balaceras, los actos heroicos y las peleas de Rick, pueden emocionar a los devotos más radicales de ‘The Walking Dead’, pero viéndolo en perspectiva hay un círculo de situaciones que tienen frenada las ganas de avanzar de esta serie.

Morgan rompe sus ideales y se convierte en el mejor ejemplo de un Charles Bronson en un violento recorrido de rabia y pistolas. Ezekyel demuestra sus actitudes histriónicas levantando el ánimo de sus guerreros en un plan maestro lleno de fisuras y reaparecen viejos personajes (Morales) para dar un tono sorpresivo que, en realidad, no alcanzó el nivel que se esperaba.

El plato para el drama ya fue anunciado y los conflictos morales siguen siendo el mayor error de esta temporada; no porque estén mal, sino porque se aplican de una manera casi infantil. Como en el caso de Jesús que, emulando una compasión manejada de una manera cuestionable, le robó ritmo al capítulo.

Se espera que uno del equipo vaya a morir; además, si se quiere, es factible sacar una lista de unos tres que se podrían despedir (Morgan es el que encabeza mi grupo); pero con ese elemento no se salva esta historia que, por ensimismarse en un laberinto de reflexiones, sigue buscando afanosamente la salida.

La respuesta no está en las balas, ni en los zombis o las batalla interna entre vengarse o perdonar, sino en acelerar el ritmo y cerrar esas historias que no aportan o que se han revelado tanto que ya no rompen ningún esquema y aburren... Ese es el verdadero miedo que ronda a ‘The Walking Dead’.

ANDRÉS HOYOS VARGAS
Cultura y Entretenimiento

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA