'El origen de la noche': sonido, tiempo y territorio indígena

'El origen de la noche': sonido, tiempo y territorio indígena

Exposición en la Universidad Nacional recorre temas como el dolor de la guerra entre indígenas.

fg

La exposición se realizó como homenaje a la macrocuenca amazónica, considerada patrimonio cultural y natural del país.

Foto:

Patrimonio Cultural de la Universidad Nacional de Colombia

19 de octubre 2016 , 11:03 p.m.

La definición de la vida y del cómo de la vida es la pregunta política de nuestro tiempo. Es la pregunta sobre la que se cierne nuestro porvenir. Lo que parece obvio de saber y de reconocer, como es la fuerza de la que estamos hechos todos nosotros, es hoy un asunto que parece sernos ajeno, ya que hemos olvidado en alguna parte de nuestra remota historia la conexión con la vida: la relación con lo viviente y el cómo de esa relación.

La gran novedad histórica del siglo veinte ha sido la que las sociedades y el hombre se han enfrentado a la realidad de que estamos extinguiendo la vida por mano propia por medios mecánicos en la explotación voraz de los recursos naturales que parece insaciable con toda la violencia que trae nuestra avaricia. Somos los responsables de la destrucción o de la supervivencia de la especie.

Superamos la lejana imagen del juicio final del siglo XVIII y las causas cósmicas de la destrucción de nuestro hábitat y de la cultura humana. Ya lo dijo en su hermoso diario Viaje al país de los Tarahumaras Antonin Artaud en 1936, quien ve la modernidad como una regresión espiritual: el humanismo del renacimiento no fue un engrandecimiento sino una disminución del hombre, ya que el hombre dejó de elevarse a la naturaleza para atraer la naturaleza a su talla, y la consideración exclusiva del hombre hizo perder lo natural. Se requerirá, dice, una revolución de la conciencia que nos permita cuidar la vida. Si tenemos la falsa idea del destino y de su marcha –el progreso– es porque ya no sabemos sentir la vida en su totalidad. “La cultura racional de Europa ha fracasado, y he venido a la tierra de México a buscar las bases de una cultura mágica que aún puede manar de las fuerzas del suelo indio”.

Retornar a las bases de un lazo estrecho con lo viviente es un llamado urgente que aún no ha sido atendido al borde de la gran crisis del pensamiento capitalista que ha regido nuestra modernidad, que ha tratado de borrar otras formas de pensar, de existir. De acallar las voces del otro en un relato de una única Historia dictada por el poder de los ganadores en la lucha por el control del significado y los sentidos culturales. El mito del mestizaje, la falacia de la hibridación cultural es uno de sus más poderosos mecanismos.

Por eso, desde la Dirección de Patrimonio Cultural de la Universidad Nacional de Colombia hemos abierto hace cuatro años un proyecto: Selva Cosmopolítica, para buscar en las bases de nuestras naciones indígenas y afrodescendientes la relación atávica entre la vida y lo sagrado. Escuchar a través de estas culturas la vida, allí donde está un corazón, un núcleo puro que se resiste a la hibridación y al mestizaje, la noción fuerte que nos permita allanarnos a un cambio de conciencia, y en ello recuperar la dignidad perdida de la noción misma de lo humano en la cosmogonía sagrada de la vida.

La exposición ‘El origen de la noche’ es una segunda aparición en el Museo de Arte de la Universidad, de este proyecto, que desarrolla investigación a largo plazo a través de publicaciones, recuperación de archivos y comisiones de obras y proyectos artísticos de alto vuelo.

‘El origen de la noche’ es un mito fundante común a toda la macrocuenca amazónica. Uno de los últimos lugares en donde aún reposa un gran patrimonio natural y cultural. Allí habitan más de 200 naciones indígenas y es la selva más biodiversa del planeta. Ya los científicos lo han dicho: la biodiversidad es la última esperanza para que la vida exfoliada en el planeta pueda buscar su equilibrio. Y es que la naturaleza es semiótica. Todos los seres vivientes interpretan el mundo y producen conocimiento. La gran cosmogonía política de la selva consiste en saber escuchar el saber de la vida. Lo que encontramos al escucharla es que lo sagrado es la vida misma. Ya el filosofo Spinoza en 1700 definía la vida como aquella fuerza que persevera en sí misma por la aquiescencia de sí, por el amor de sí; en estado absoluto de gracia, en beatitud. Es el amor la gran fuerza que mueve el conocimiento de la naturaleza, es esta fuerza la definición de lo sagrado.

Además de la imperiosa necesidad de preservar la biodiversidad –presente en toda la franja ecuatorial que conocemos como el tercer mundo: África, India, Indonesia, América Latina– en la zona geopolítica más estratégica de nuestro tiempo; también está la necesidad de preservar la diversidad cultural. Entender que si existe una noción de raza-principio que está anclada a un territorio en donde “la naturaleza ha querido hablar a todo lo largo de la extensión geográfica de una raza”, escribe Artaud. Para proteger la biodiversidad necesitamos preservar las culturas que allí habitan.

Lo que mostramos en ‘El origen de la noche’ es la relación entre la vida y lo sagrado de nuestras comunidades indígenas. Este mito es el origen del chamanismo: la posibilidad dada a los hombres de escuchar el mundo físico y metafísico de lo viviente. Los dueños de la noche –entidades del orden Natural– entregan a los ancestros la noche en una caja. Con la muerte y el tiempo. Un tiempo que es la propia vida: pasado, presente, pregnancia de futuros. Infinita futurabilidad. La eternidad de lo viviente y lo sagrado. En la caja venían cantos, danzas, conjuros: la lengua mágica de lo sagrado. Semillas para pintarse, plumas. Los chamanes como autoridades espirituales de sus pueblos reciben estos ritos para sanar y curar el mundo.

La pieza nuclear de la muestra es una obra sonora realizada por el Richard Lecaillet y Diana Rico con chamanes colombianos de tres etnias: la Andoque, Barasano, Huitoto, y el músico colombiano Miguel Navas. Son rezos levantados en la sala del museo para nosotros en la ciudad, para todos aquellos que puedan abrir su conciencia al acontecimiento que allí se nos regala. El origen de la noche es la fuerza chamánica que estructura sus conjuros para mantener la adversidad controlada. En la estructura de sus ritos se habla del genocidio indígena, de la esclavitud de sus pueblos, del desplazamiento de la guerra ajena que han sufrido en Colombia. En la estructura de sus ritos se habla del genocidio indígena, de la esclavitud de sus pueblos, del desplazamiento de la guerra ajena que han sufrido en Colombia. Allí hay presentes archivos que narran de primera voz estos sufrimientos. Los chamanes de hoy los traducen a nuestra lengua y luego rezan de una manera dulce, a través de cantos para conjurar el mal: para reemplazar el odio por la vida, para llamar lo sagrado a que restituya e invoque el curso de la fuerza que persevera en el amor.

Como un eco de esta pieza sonora mostramos un amplio archivo de los periodistas Jesús Abad Colorado de Colombia y Claudia Andujar de Brasil, que muestran el dolor y el decaimiento de estas comunidades en peligro de ser borradas en su dignidad y en su existencia por el capitalismo y por la guerra que viene detrás de su voracidad.

Allí vemos unos pueblos en resistencia civil, desde sus ritos, en su persistencia por la vida. Podemos apreciar en la misma sala donde están las fotos un documento artístico de un rito completo de la medicina sagrada del yopo de la comunidad brasilera Yanomami. Esta ceremonia en un ejemplo de cómo a través del rito se constituye su relación con el territorio y su organización social, que es tejida a través del fortalecimiento del lazo social, que está imbricado en la cosmogonía política de lo viviente.

También tenemos un archivo audiovisual de ocho horas de duración que recoge películas, documentales, sobre lo indígena en Colombia, tejido de manera aleatoria mezclando la propia voz de los indígenas y sus cantos con las visiones blancas de los antropólogos y realizadores de cine. Allí podremos ver un régimen de representación cultural del que todos somos parte. Este fue realizado por un equipo de trabajo liderado por Diana Rico y Richard Lecaillet con la edición de Sandra Rodríguez y el apoyo de Leonarda de la Ossa en la investigación documental.

Así también hemos producido un valioso archivo de 15.000 fotos del biólogo naturalista Juan Manuel Rengifo, el cual reúne una amplia biodiversidad de la selva amazónica en un trabajo de mas de 40 años. Ello lo podrán apreciar completo en un sinfín de ocho horas.

Cerramos con una pieza de la artista colombiana Carolina Caycedo: Esto no es agua. Una videoinstalación que nos invita a mirar el agua como una entidad viva, percibiéndola como vida que existe en muchas dimensiones y con una gran fuerza mística y mítica. Unas grandes telas con impresiones digitales invaden el espacio en diálogo con estos retratos del agua que se muestran en video y sonido.

Los invitamos con esto a una vivencia profunda del arte entendido como una forma de producción de pensamiento y de experiencia. El formato de exhibición llama a generar una comunidad alrededor de la muestra y a una reflexión sobre el doloroso episodio que está viviendo Colombia. Reconciliarnos con la vida es la única oportunidad de persistir en el derecho que tenemos todos de ser felices en el lazo social de lo común y lo sagrado.

MARÍA BELÉN SÁEZ DE IBARRA*
Especial para EL TIEMPO
* Directora de Patrimonio Cultural de la Universidad Nacional de Colombia y curadora de la muestra.

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA