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Enero 19 de 2008

Johnny Depp dice que se sintió como un idiota cantando en película por la que ganó un Globo de Oro

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Foto: Archivo particular
Johnny Depp y Helena Bonham Carter, la pareja de oro del director Tim Burton, esta vez en el musical 'Sweeney Todd'.
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Foto: Archivo particular
Tim Burton arriesgó todo su prestigio a hacer cantar al actor Johnny Depp en este musical sazonado con una buena dosis de crimen.

Johnny Depp y Helena Bonham Carter, pareja de oro de Tim Burton, sale muy bien librada en Sweeney Todd: El diabólico barbero de la calle Fleet, su nueva cinta.

Desde un comienzo, la idea de que este Frankenstein del cine contemporáneo, y padre de joyas como Eduardo Manosdetijera y El cadáver de la novia hiciera un musical sonaba ridícula. Pero, como todo lo suyo, cumplía con la cuota de belleza inquietante y alta exigencia artística. Así que, ¿por qué no?

El resultado: en los recientes premios Globo de Oro Sweeney estaba nominada en cuatro categorías. Triunfó en dos: mejor actor en musical y comedia, Johnny Depp, y mejor película musical o comedia. Burton también era candidato a mejor director.

"Desde que vi Sweeney Todd en Broadway, siempre quise hacerla. Incluso, he de confesar que eran los tiempos en los que yo no sabía si iba a ser director de cine o repartidor de pizzas. El punto es que siempre me cautivó esa historia", cuenta Burton sobre la obra original de Stephen Sondheim, que ha marcado generaciones de amantes del musical, desde su estreno, en 1979.

Por eso, el reto era doble. Por un lado, poner a cantar a Depp, su actor fetiche, con todos los riesgos que esto implicaba y, por otro, no hacer el oso con un género totalmente desconocido para él.

"La gente a la que le comentaba el proyecto me decía: o estás muy loco o te tienes una confianza terrible -recuerda el extravagante Burton-. Entonces, cuando les exponía la idea a los ejecutivos de Hollywood, la mayoría se moría del susto, porque, a pesar de los recientes éxitos de taquilla, nadie apuesta un dólar a un musical. Y lleno de sangre, como este, menos".

Sweeney Todd cuenta la historia de Benjamin Barker, un barbero encarcelado injustamente por un juez que quiere quedarse con su bella esposa. Barker, mucho tiempo después, cobrará justicia por su propia mano y a navajazo limpio, en las gargantas de aquellos que marcaron su infelicidad.

Con un guiño a La leyenda del jinete sin cabeza, Burton recrea el Londres del siglo XIX, en el que trascurre esta historia, en la que logra, de nuevo, su tradicional mezcla de humanidad retorcida y brutal, pero tan inquietante como enternecedora. Por su parte, el temor también estuvo (y en grandes dosis) de parte de Depp.

"Eso sí, admiro a Tim, porque es el único director que se ha atrevido a dejarme cantar" -cuenta el también protagonista de Piratas del Caribe-. Al comienzo es difícil hacerse a la idea de que actúas y cantas al tiempo. Eso asusta, y mucho. Pero con el paso del tiempo te acostumbras y lo disfrutas. Pero no lo volvería a hacer".

La chispa creativa se activó

Burton, eso sí, audicionó a otros actores con más inclinación hacia el canto que su 'llave' de siempre, pero ninguno daba la talla actoral.

"Cuando abordamos la posibilidad con Johnny, la chispa creativa de nuevo se activó y listo", dice el realizador, que dirigió a Depp en Willy Wonka y la fábrica de chocolates.

Así, Burton sigue siendo un maestro imbatible de bellas extravagancias cinematográficas. Medios como The New York Times o Rolling Stones la califican como "obra maestra" y "monstruosamente divertida y musicalmente estremecedora".

Sweeney Todd primero estuvo en manos de Sam Mendes (Belleza americana) y lo iba a protagonizar Russell Crowe, pero, gracias a Dios, desistieron de la idea. Y, gracias al diablo, la tomó el gran Burton.

Stephen Sondheim, el creador del musical 'Sweeney Todd'

El papá del barbero Sweeney Todd es tan legendario como su padre Stephen Sondheim, toda una institución en Broadway.

"Siempre supe que, de hacerse bien, en Sweeney Todd hay un gran filme porque hay una gran historia", afirmó el compositor neoyorquino de 77 años.

Stephen Sondheim es recordado también por West Side Story, la exitosa pieza que escribió y musicalizó Leonard Bernstein.

Otras de sus obras también llevadas al cine son los clásicos A Funny thing happened on the way to the forum (1966) y A little night music (1978).

"El tiempo transcurre de forma diferente en el cine que en un escenario. En el teatro todo es artificial, la gente mira al frente y puedes aceptar que alguien cante durante tres minutos lo que podría haber comunicado en una frase, con una mirada en cámara. Por eso no soy amante de la ópera. Porque la gente que ama la ópera está dispuesta a pasarse 20 minutos escuchando la misma idea solo para disfrutar de la voz. Yo, cuando voy al cine, quiero que la historia se mueva", comenta Sondheim, quien trabajó hombro a hombro con Burton y el guionista John Logan en la adaptación de Sweeney Todd.

Sondheim ha compuesto la música de muchas otras películas contemporáneas, como La jaula de las locas, Starsky and Hutch, Dick Tracy y Analize That. De igual forma, ha colaborado con varias series de TV, entre ellas, Ugly Betty, la afamada versión gringa de nuestra Yo soy Betty, la fea.

JIMMY ARIAS
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
QUEBEC

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