Foto: Juan Manuel Vargas
Las lluvias provocaron crecientes en el río Combeima y sus quebradas lo que obligó a la empresa de acueducto y alcantarillado, a cerrar las compuertas de la bocatoma.
Las lluvias provocaron crecientes en el río Combeima y sus quebradas, lo que obligó a la empresa de acueducto y alcantarillado, a cerrar las compuertas de la bocatoma que surte de agua la ciudad.
"A las 4 y 50 bajó la primera creciente o bombada como dicen los campesinos de la zona. El rio subió 40 veces su cauce. El otro momento crítico fue a las 6 y 50 cuando bajó la otra creciente. Durante esos momentos las aguas ampliaron su cauce, y nos vimos en la obligación de cerrar las compuertas del sistema de captación para evitar daños mayores y quizás irreparables"; señaló José Alberto Girón, gerente del Ibal.
El comité regional de emergencias se declaró en alerta máxima y encendió la alerta naranja para la comunidad, y el Ibal pidió hacer una suficiente provisión de agua potable dado el inminente racionamiento del líquido en los próximos días en toda la ciudad.
"Es posible que durante este jueves podamos reactivar el sistema de captación de CAI, que sólo nos permitirá surtir del líquido vital a clínicas, hospitales y centros de atención"; aseguró el ejecutivo.
Aunque aún no se había reportado víctimas, algunos pobladores están pasando la noche en medio del miedo y la incertidumbre.
"Parte de la carretera se fue. El río baja con piedra y palo. La tormenta fue terrible", afirmó uno de los habitantes de la zona.
En estos momentos sólo hay paso para vehículos de los organismos de socorro quienes están evacuando a la población afectada a sitios seguros, mientras que las autoridades han pedido a los habitantes del sector alejarse de zonas de riesgo por posibles deslizamientos y/o inundaciones.
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