Foto: Javier Jiménez
Ante la Sala Penal del Tribunal Superior de Ibagué, Elizabeth Henao Toro, decidió guardar silencio durante la audiencia y explotó en llanto cuando el juez explicó la gravedad del delito.
La mujer exigía dinero para no publicar fotos comprometedoras en Internet.
Como si se tratara de la segunda parte y en pleno siglo XXI se repite la historia bíblica de Caín y Abel pero esta vez en la ciudad de Ibagué, y con dos mujeres.
Elizabeth Henao Toro de tan solo 18 años, fue capturada en su residencia del barrio Yuldaima cuando extorsionaba a su propia hermana por la suma de 600 mil pesos, con la amenaza de publicar unas fotos en las que Ivonne Maritza Henao Toro, la víctima, aparecía desnuda.
"Ella venía amenazándome en varias oportunidades pues encontró un albúm de fotografías, donde yo aparecía desnuda, me dijo que si no le entregaba el dinero las publicaría en Internet y se las enviaría a todos mis amigos. Al principio no le creí pero la situación fue desesperante y tomé la decisión de poner una denuncia en la Policía", aseguró Ivonne Henao, de 21 años.
Ayer, en audiencia ante la Sala Penal del Tribunal Superior, Elizabeth no quiso testificar ni declararse culpable o inocente del hecho.
De acuerdo con la fiscal que lleva el caso, es un agravante que el delito se haya cometido contra un miembro de la familia, en primer grado de consanguinidad.
La acusada no quiso pronuciarse al respecto y entre lágrimas pidió tiempo para armar su defensa. El proceso continuará, y se espera que haya una condena en aproximadamente un mes, afirmó la fiscal.
La madre de las dos jóvenes no sale de su asombro ante tan vergonzosa situación. Ella cree que su hija es inocente y que Ivonne Maritza la denunció por venganza.
"Ellas nunca se han llevado bien pero nunca creí que esto pasara a mayores, no puedo creer que mis propias hijas me estén haciendo esto", señaló la madre.
Por su parte, las autoridades procedieron a la captura en momentos en que se presentaba el acto extorsivo.
El juez que llevó la audiencia fue enfático en explicarle a la sindicada la gravedad del delito y que la pena estaría entre 12 y 16 años de prisión, además de una multa de entre tres mil y seis mil salarios mínimos legales vigentes.
En el caso de declararse culpable, no será acreedora de ninguna clase de beneficios, en término de rebaja de penas, por ser un delito premeditado.
El juez fijará en los próximos días la fecha de la nueva audiencia en la cual se determinará la condena.
Al cierre de esta edición, las autoridades decidían si otrogaban la detención domiciliaria.
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