Muy pocos han recuperado sus parcelas, según afirma Jean Noël-Wetterwald.
Establecer medidas de seguridad para los líderes de la población desplazada que se sientan amenazados sugirió ayer Jean Noël-Wetterwald, representante del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur), quien luego de dos años y medio de gestión en Colombia deja su cargo, el próximo 14 de enero.
Considera que la situación de la población desplazada en el país sigue siendo "preocupante", pero reconoce los esfuerzos del Gobierno en la lucha contra esta tragedia.
¿Qué balance hace de la situación en Colombia?
En las políticas públicas veo una mejoría significativa y esfuerzos de las autoridades a nivel local y central. Veo un compromiso para salir del estado de cosas inconstitucional (declarado por la Corte). Nos alegra ver que ya se considera que los desplazados son víctimas del conflicto, y como tal van a tener derecho a reparación. El desafío sigue siendo asegurarnos de que estas políticas van a tener un impacto positivo en la vida de los desplazados.
¿En qué zonas del país es más dramática la situación?
Ahora, en Nariño y la Costa Pacífica. Nos preocupa que no se sabe muy bien lo que está pasando en los departamentos de la Orinoquia (Arauca, Meta Guaviare, Vichada, Guainía y Vaupés).
Estos sitios no son tan poblados, por lo que no vamos a ver cifras tan elevadas. Sin embargo, hay poca presencia institucional y eso podría llevar a problemas de desplazamiento futuro. Vemos con preocupación que con la presencia de grupos ilegales hay riesgo de reclutamiento de menores y esto podría tener implicaciones sobre el desplazamiento.
¿Por qué las cifras del Gobierno sobre el desplazamiento son tan diferentes de las de las organizaciones civiles?
Acción Social se fundamenta en la gente que se quiere registrar como desplazada y que a raíz de eso es aceptada o rechazada. Otro hecho que complica el panorama es que ahora la gente se puede registrar, así el desplazamiento haya sido años atrás.
Acción Social dice que el 40 por ciento de la gente que se ha registrado se había desplazado antes y eso complica la interpretación. Como Acnur, creo que no hay que concentrarse en que suba o disminuya, sino en que el fenómeno sigue en niveles preocupantes.
¿Qué retos le quedan al Gobierno?
El tema de tierras. Todavía hay gente que sale por el despojo de tierras. Para muchos hay inseguridad jurídica en cuanto a la tenencia o la propiedad y eso dificulta cualquier solución duradera. Hasta ahora pocos han logrado recuperar sus tierras.
¿Qué más preocupa?
Que algunos líderes de la población desplazada se ven amenazados y son asesinados. Sería importante asegurar que tengan las medidas de seguridad cuando se sientan vulnerables.
REDACCIÓN POLÍTICA