El comité promotor presentó más de 5 millones de firmas que respaldan la iniciativa para que el presidente se pueda presentra a una nueva elección.
A partir de ahora la Registraduría Nacional del Estado Civil tendrá, por mandato legal, 30 días para verificar las firmas.
Al término de ese tiempo, el proyecto será enviado al Congreso para su discusión. Se cree que la ley podría ser aprobada antes de los próximos tres meses, para luego pasar a su examen de constitucionalidad.
Si las cosas siguen como van, los colombianos serían convocados a las urnas a mediados del próximo año para que decidan si Uribe puede seguir otros cuatro años en la Casa de Nariño.
No hay mayores riesgos en lo que queda del irreversible proceso. Sectores allegados a la organización de referendo aseguran tener más de los votos requeridos para su aprobación en el Congreso.
Hay plata para verificación de firmas
El lunes mismo quedaron superadas las preocupaciones de la Registraduría por la carencia de recursos para financiar la operación de examen de las firmas, estimada en unos 700 millones de pesos.
Según una fuente de esa entidad, el Ministerio de Hacienda les comunicó que ya se habilitaron mil millones de pesos para ese y otros dos referendos que están en marcha.
Al entregar ayer las firmas a la Organización Electoral, el coordinador del referendo, Luis Guillermo Giraldo, dijo que espera que "en el 2014, los colombianos podamos decir: ¡Al fin libres!".
Aunque Giraldo ha dicho que las firmas fueron recaudadas sin consentimiento del Presidente, también es cierto que el mandatario no lo ha desautorizado.
Ayer, Uribe se abstuvo de hablar sobre el tema. Cuando en Rionegro (Antioquia), un reportero le indagó su opinión en relación con la entrega de las firmas, se limitó a responder: "Querido amigo, todo lo que yo he dicho sobre el particular lo he dicho. Otra pregunta".
De cualquier manera, la llegada del proyecto de referendo que modifica la Constitución para que Uribe pueda aspirar a un tercer mandato genera un hecho político. Sin duda, será el tema principal en el Congreso durante el segundo semestre.
De inmediato los sectores políticos se hicieron eco de la importancia del suceso. El congresista Óscar Darío Pérez, de Alas-Equipo Colombia, sintetizó el valor político de este: "Realmente cinco millones 200 mil firmas son la cifra más elocuente de lo que piensa el pueblo. Cualquier Congreso del mundo le queda muy difícil no reconocer esta voluntad popular".
En la misma dirección se expresó el senador conservador de Nariño, Eduardo Enríquez Maya: "A sabiendas que la ley solo exige cerca de 1,5 millones de firmas para el referendo, los promotores se sobredimensionaron recogiendo más de cinco millones de rúbricas de las personas que estarían interesadas en el tercer período del presidente Álvaro Uribe. Esto demuestra el apoyo que los colombianos tienen a favor del Presidente que coincide con el 91 por ciento del apoyo nacional, como lo dio a conocer una encuesta de alta responsabilidad en el país".
Los sectores de la oposición también comenzaron a sentir el impacto de este hecho político. La senadora Cecilia López, vocera del Partido Liberal, dijo que "es inconcebible que un país que está en un momento económico tan difícil, donde el Gobierno debe hacer un ajuste fiscal, se lance a un esfuerzo sin tener ni idea de cuánto va a costar y sin que el Presidente haya aclarado su posición al respecto".
Para el senador del Polo, Jorge Enrique Robledo, se trata de "querer proponer a Uribe como Presidente a perpetuidad, lo que no es otra cosa que intentar montar una dictadura de corte populista".