Foto: Presidencia / Archivo EL TIEMPO
El presidente de la Corte Suprema, Francisco Ricaurte (izq.), se reunió por cerca de dos horas el pasado lunes con el presidente Uribe, en un primer acercamiento, por iniciativa del cardenal Pedro Rubiano (der.).
El encuentro, al que asistirán los magistrados de la Sala Plena y de las salas Penal, Civil y Laboral busca normalizar el diálogo tras meses de tensión.
Conversarán a puerta cerrada los mismos magistrados que el pasado jueves se reunieron con el ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia Cossio.
Pero esta vez asistirá Sigifredo Espinosa, presidente de la Sala Penal (con la que Uribe ha tenido más diferencias). En la anterior cita se ausentó porque se encontraba presidiendo una audiencia.
Se prevé que en el Palacio de Justicia ambas partes hablen de manera franca, pero serena, sobre las diferencias que han motivado enfrentamientos públicos, por asuntos como la parapolítica, la 'yidispolítica' y el caso del paramilitar alias 'Tasmania'.
Valencia Cossio, quien ha venido ambientando la reconciliación entre los dos poderes, manifestó su optimismo por el encuentro de hoy: "La reunión se da dentro un profundo respeto a la independencia de la rama judicial. Hay un espíritu de afianzamiento de la colaboración armónica", le dijo Valencia Cossio a EL TIEMPO.
Ambiente de conciliación
La de este lunes a las siete de la noche es una cita que busca darle una puntada clave a la normalización del diálogo entre el Ejecutivo y el tribunal, lo que se ha venido cocinando desde el pasado lunes.
Ese día, Uribe y el presidente de la Corte Suprema, Francisco Javier Ricaurte, conversaron de manera privada en la Arquidiócesis de Bogotá, por invitación del Cardenal Primado, Pedro Rubiano, quien actuó como mediador.
Aunque los detalles de esa charla no han trascendido, hay episodios que evidenciarían la voluntad que a partir de allí manifestaron Uribe y Ricaurte para dejar a una lado el enfrentamiento público.
Primero, el ministro Valencia Cossio visitó el Palacio de Justicia el pasado jueves, en donde se reunió con el magistrado Ricaurte; el vicepresidente de la Corte, Javier Zapata Ortiz; el magistrado Julio Enrique Socha, de la Sala Penal; y los presidentes de las salas Civil y Laboral.
Allí, los magistrados hablaron de la necesidad de moderar el lenguaje y de respetar los fallos.
Tras el encuentro, Valencia Cossio aseguró que quedaban "plenamente restablecidas las relaciones institucionales entre la Corte Suprema y la Rama Ejecutiva".
En el mismo sentido dio declaraciones el magistrado Ricaurte: "En conclusión pensamos que se restablece la armonía institucional de manera permanente", dijo.
El otro avance en los acercamientos de la Corte con el Gobierno se dio el pasado viernes en la Casa de Nariño, en un evento presidido por Valencia Cossio, en calidad de ministro delegatario con funciones presidenciales.
El magistrado Ricaurte asistió al acto en el que el embajador de E.U., William Brownfield, oficializó el compromiso de su país de facilitar a la justicia colombiana el acceso a testimonios de los 15 'paras' extraditados en mayo.
La presencia de Ricaurte fue significativa y simbólica, pues el Tribunal había manifestado su preocupación por ese tema. Los magistrados dijeron en su momento que podrían volverse lentos los procesos que investigan por parapolítica, al no tener en el país a algunos jefes de las Auc extraditados, que jugarían un papel clave como testigos.
Incluso, llegaron a pedirle explicaciones a Uribe, el pasado 13 de junio, sobre las razones que motivaron la extradición masiva de esos 'paras'. Ahora, se espera que el futuro de esas relaciones sea otro.
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