Entre lágrimas, Keith Stansell, habló sobre el reencuentro con sus dos hijos gemelos que nacieron mientras el estaba en cautiverio y de las condiciones a las que fue sometido en la selva.
La crueldad de "Enrique", el hombre de las Farc que se encargaba de la seguridad de los secuestrados, quedó expuesta durante una entrevista que concedieron los tres estadounidenses que fueron rescatados la semana pasada.
De acuerdo con Thomas Howes, Enrique lo amenazó hasta con matarlo y describió un momento en el que, al parecer, este maltrataba a Ingrid-
"Tenía a una mujer en el piso y entre sus piernas y yo pensé "que hipócrita que es este tipo". Desarrolle un gran odio contra este comandante (Enrique). Perdí el control con él y mis compañeros trataban de calmarme. Yo trataba de hacerlo quedar mal frente a su tropa. Era un tipo muy malvado. Llegó un punto en el que me dijo que me iba a matar y me apuntó. Luego dijo que no me iba a matar pero que arruinaría mi día y me apuntó a los pies, pero le dije que si lo hacía no podría marchar -por la selva. Luego me apunto al hombro hasta que desistió. Pero ese día me puso el doble de cadenas, las de Keith (Stansell). Tenía 18 libras de cadenas y candados en el cuerpo y con eso nos fuimos caminando por la selva", narró el estadounidense durante una aparte de una entrevista con la CNN, la primera que conceden desde su liberación.
Stansell, que se encontraba a su lado complementó:"Fue un castigo por protestar. Fue tortura".
El estadounidense apareció en la entrevista mostrando una bala de la pistola de "Enrique" que las autoridades le entregaron como recuerdo.
"Cuando lo cogieron en el helicóptero quise que me dieran su pistola pero me dijeron que la llevarían a un museo en Bogotá. Yo quería un recuerdo de mi "amigo" Enrique, que ahora está en una cárcel en Colombia y posiblemente rumbo a E.U.", dijo sin ocultar su resentimiento, y, ahora, hasta satisfacción.
Entre lágrimas, Stansell también describió el momento de su reencuentro con sus dos hijos gemelos que nacieron mientras el estaba en cautiverio.
"Abrieron la puerta y estos dos niños -que nunca había visto- se me abalanzaron gritando Papá, Papá, Papá (en español). Hay que darle el crédito de eso a su mamá", la colombiana Patricia Medina, por mantener viva la imagen, dijo Stansell al recordar el momento del encuentro la semana pasada en una base militar de San Antonio, Texas.
Medina, al momento del secuestro de los tres estadounidenses en el 2003, estaba embarazada con gemelos. Stansell narró que se enteró del nacimiento de los niños por un programa de radio pero que alguien le dijo que había tenido solo un hijo e imaginó que el otro había muerto.
El estadounidense también resaltó el profesionalismo de los médicos y sicólogos que lo están atendiendo."Esta gente sabe cómo se hacen las cosas. Primero solo me dejaron estar 40 minutos con los niños por que se trata de una experiencia muy intensa y por que estaban preocupados por la reacción de ellos. Luego me permitieron verlos otra vez", dijo el contratista al explicar que tanto el como los niños requieren de un proceso de ajuste que tomará tiempo.
"Estoy feliz. Pensé que nunca los vería", comentó visiblemente emocionado.
Stansell también mencionó como permanecía atado con cadenas junto a Marck Gonsalves, otro de los estadounidenses secuestrados. "Allá ellos -los americanos- eran mi familia", dijo.
La totalidad de la entrevista se verá mañana viernes a las seis de la mañana en el programa Morning Express, de CNN Headline News.
En la entrevista Gonsalves narra a su vez las precarias condiciones en la que se encontraban y los métodos poco higiénicos que usaban los guerrilleros para tratar sus enfermedades.
Algunas veces, dijo Gonsalves, usaban inyecciones ya usadas y no esterilizadas que provocaban infecciones en la piel y nuevas enfermedades.. "Se nos formaban quistes que luego extraían con una navaja y sin medicinas para el dolor", añadió Stansell.
De acuerdo con Gonsalves, en la noches al comienzo del cautiverio, las Farc los encerraba en "cajas".
Gonsalvez, contó también que talló un ajedrez con madera de la selva, en eso se demoró tres meses y gracias al juego se sentían libres, pues se concentraban totalmente en él. Mostró el ajedrez durante la entrevista.
Stansell también mostró el candando que le ponían en el cuello y dijeron que estaban aterrados por la velocidad en la que transcurre la vida moderna o en libertad vs, la lentidud las cosas en la selva. Que les soprendían los celulares, mucho más pequeños que lo que los recordaban y con la posibilidad de tomar fotos enviar textos, etc.
SERGIO GÓMEZ MASERI
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington
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