Foto: Paola Inés Morales Escobar / EL TIEMPO
El desierto de la Tatacoa ocupa 330 kilómetros cuadrados de tierra; después de La Guajira, es la zona árida más extensa de Colombia.
El proyecto más ambicioso del país y posiblemente de Latinoamérica, en relación con la observación astronómica, estaría listo en el 2014 en ese desierto al norte de Huila.
Desde hace dos años, un grupo de arquitectos de la Universidad Nacional trabaja en su diseño. El parque tendría un tamaño de 120 hectáreas y 27.000 metros cuadrados, destinados a la observación atronómica.
"Aquí se ven unos cielos que los bogotanos no podrán ver nunca, porque la contaminación lumínica de la ciudad no lo permite", explicó la arquitecta Helena Borrero, funcionaria del Departamento de Planeación de la Gobernación del Huila.
Aparte de esto, la Tatacoa cuenta con la ventaja de tener noches despejadas el 99 por ciento del año y además, por su ubicación cerca de la Línea Ecuatorial, se pueden apreciar las 88 constelaciones.
El Camino del Principito
Pedro Juan Jaramillo, director arquitectónico del proyecto, lleva dos años elaborando, junto con un equipo de 18 arquitectos e ingenieros de distintas especialidades, los planos del Parque.
Jaramillo dice que el desierto de la Tatacoa se convertirá en el mejor primer lugar de observación astronómica de Colombia y seguramente de Latinoamérica. El arquitecto cuenta que una de las atracciones será el llamado "Camino del Principito". En este espacio, un túnel de 40 metros de largo por 30 de ancho, se instalará un modelo del sistema astronómico para los niños.
El ingreso a esta atracción será por medio de un platillo volador. "Se les mostrará desde el sistema solar hasta la vía láctea, todos los diferentes aspectos del sistema astronómico del que el planeta Tierra hace parte. Se les contará todo de manera muy entretenida y al mismo tiempo científica", comentó Jaramillo.
Otra de las atracciones del parque será el Simulador de la Vía Láctea, un recinto de 15 metros de diámetro donde se reproducirá, por medio de rayos láser, un modelo de cómo se ve esta galaxia.
"La gente podrá ubicar dónde está el sistema solar en la Vía Láctea y caminar sobre el modelo, que se verá como un holograma", agregó el arquitecto.
Tanto el Camino del Principito como el Simulador de la Vía Láctea, estarían ubicados en una parte del desierto conocida como la Meseta de la Venta, un punto estratégico para el parque, que permite ver el paisaje desértico que ofrece la Tatacoa hacia el oriente, así como la cordillera central, acompañando por el río Magdalena en el occidente.
Por la noche, al norte de la misma meseta, aparece la estrella Polar en el horizonte. Y al otro extremo, se deja ver la Cruz del Sur. Estas dos estrellas son las más representativas de cada hemisferio.
Sobre la Meseta de La Venta, además, estarán ubicados el Observatorio Solar y el Jardín de la Astronomía.
También dentro del diseño del parque está incluido el Observatorio Astronómico del Cusco, que ya existe en el desierto, pero que será remodelado para darle mayor atractivo, y está contemplada la construcción de un planetario, en el vecino municipio de Villavieja.
La inversión
El director de Planeación de Huila, Jesús Méndez, señala que si bien el área de observación astronómica tendría un costo aproximado de unos 25 millones de dólares, el Parque Temático completo tendría un costo total de 50 millones de dólares.
"Aspiramos a que el Gobierno Nacional nos apoye", señaló Méndez, quien también dijo que esperan atraer al sector privado para que este participe en una alianza que permita reunir los fondos para proyecto.
"Si los políticos del Huila entienden la dimensión de lo que tienen en las manos, el proyecto podría estar listo antes del 2014, es decir en el 2012 o 2013", concluyó Jaramillo.
El parque también tendrá un museo para mostrar el ecosistema de la Tatacoa
Aparte del eje astronómico, el Parque Temático Desierto de la Tatacoa también tendrá espacios para aprender de historia y paleontología, y aventurarse por senderos ecológicos.
"El desierto tiene historia geológica y paleontológica (...) fue fondo del mar, fue parte del Amazonas, luego fue parte de la conformación de la cuenca del Magdalena (...) había reptiles y mamíferos. Es una zona de una alta paleodiversidad", explica Helena Borrero. Por eso, en el parque también quieren construir el Museo de Ciencias Naturales de la Tatacoa, donde habrá una sala en la que se mostrarán los ecosistemas del desierto.
ALBERTO MARIO SUÁREZ D.
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
NEIVA
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