Un año sin respuestas sobre caída de puente colgante, en Villavicencio
Nación

Un año sin respuestas sobre caída de puente colgante, en Villavicencio

Artículos y contenidos relacionados para el especial multimedia.

Familiares de las víctimas aseguran no haber recibido atención y esperan que se haga justicia.

El tiempo no ha logrado borrar de la mente de José Luis Molina la imagen en la que su esposa, su hija de 4 años y su hijastra de 12 caen al vacío la mañana del 9 de enero del 2017, cuando el puente por el que pasaban se colapsó, en la vereda El Carmen.

La imagen aparece en sus sueños y en los momentos de soledad, cuando la nostalgia lo invade y recuerda a su esposa Yeimy Yalile González, con quien había contraído matrimonio 22 días antes de la tragedia, su hijita Marieth Cielo y la sonrisa de Valentina, su hijastra, que se preparaba para entrar a octavo.

“El vacío es muy grande, el dolor no se puede ocultar porque el daño fue terrible. De mi familia solo me quedó mi hijo. De hecho, tengo el acompañamiento de un psicólogo de la empresa”, dice Molina, que trabaja en mantenimiento eléctrico en el sector petrolero, en Castilla La Nueva.

Es tal vez el mismo dolor que expresa al afirmar con indignación que, un año después, la muerte de sus seres queridos continúa impune y que las instituciones no han asumido responsabilidad alguna.

“El proceso penal contra los responsables del predio (La Esmeralda) –Manuel Antonio Díaz y su hija Adriana Milena Díaz, investigados por homicidio culposo - no ha avanzado, lo están dilatando; el señor dice que ya no era responsable, sino los hijos, mientras estos dicen que unos terceros y así va el caso. La juez se enferma y no se pueden hacer las audiencias o no va el abogado...”, señala Molina.

La Fiscalía alcanzó a imputar cargos por homicidio culposo contra los dos investigados y los acusó por el mismo delito ante el Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Villavicencio. En febrero está programada la audiencia preliminar del juicio oral.

“Estamos preparando la demanda administrativa y civil contra la Alcaldía, Cormacarena, el Instituto de Turismo, la Policía y el responsable del predio por la tragedia que un año después nos enluta”, afirma José Molina.

Hablan los familiares
Foto: Archivo / EL TIEMPO


"El Momento más doloroso de mi vida"

Ni el dolor producido por la bala que hace 12 años lo dejó en situación de discapacidad de por vida fue tan grande como el que causó la muerte de su hija Valentina Céspedes –también hija de Yeimi–, de tan solo 12 años, al caer del puente.

“Es el momento más difícil de mi vida, era una niña cariñosa, tierna, alegre, amante de los animalitos, era muy especial con todos”, dice Manuel Leonardo Céspedes, comerciante con estudios de derecho y quien era el padre biológico de Valentina.

Así como José Luis Molina, el padrastro de Valentina, y Liliana Pérez, la hija de la profesora Gloria Pérez, se siente indignado porque la muerte de sus seres queridos no ha tenido justicia y anuncia que la familia tiene en trámite una demanda contra las autoridades y los responsables de los puentes colgantes.

“No vamos a renunciar a la demanda, eso lo tenemos claro, la muerte de mi hija no puede quedar impune. Recuerdo todas las ayudas que nos ofrecieron en la Alcaldía, pero solo hubo un acompañamiento psicológico al comienzo, después se olvidaron de nosotros”, precisa Céspedes, rodeado de sus sobrinas, mientras miran una antigua foto en la que Valentina era más pequeña.

Según el padre de la víctima, las “autoridades del municipio y Cormacarena tenían que ejercer control y prevención para que eso no pasara”.

Familia de profesora Gloria demandó

La familia de la profesora Gloria Amparo Pérez, que murió ese 9 de enero junto con sus hijos Diana Alexandra Pérez Bernal –química farmaceuta–y Julián Andrés Pérez –ingeniero de sistemas–ya presentaron demanda contra el Estado por la tragedia.

Liliana Pérez, una de las hijas mayores de la educadora del Centro Auxiliar de Servicios Docentes (CASD) de Villavicencio, informa que demandaron a la Gobernación del Meta, la Alcaldía de Villavicencio, Cormacarena, el Instituto del Turismo y los responsables del negocio de los puentes colgantes en El Carmen.

“Se violaron todas las normas de seguridad que rigen un sistema de turismo de naturaleza serio y sostenible. Las autoridades no hicieron el trabajo de prevención que les correspondía, no había plan de contingencia, entre muchas otras irregularidades”, afirma Liliana Torres, que adelanta estudios de administración hotelera.