Víctimas de tragedia en vereda El Carmen se iban de viaje a Coveñas

Víctimas de tragedia en vereda El Carmen se iban de viaje a Coveñas

La historia de un electricista que perdió a la esposa, a su hija y a una hijastra. Tragedia.

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En la fotografía aparecen el electricista José Luis Molina, su esposa Yeimi Yalile González (d) y su hijastra Valentina, el día de la boda

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ARCHIVO PARTICULAR

11 de enero 2017 , 09:38 a.m.

El plan inmediato de José Luis Molina y de Yeimy Yalile González era salir de viaje el próximo fin de semana a disfrutar con sus tres hijos de las playas y el mar de Coveñas, en el Golfo de Morrosquillo, para celebrar su matrimonio.

La pareja se casó el pasado 17 de diciembre en la iglesia del barrio Villa María, en Villavicencio, luego de seis años de relación, de la cual dio fruto la pequeña Marieth Cielo.

Pero la tragedia de la vereda El Carmen se les atravesó en el camino el lunes en la mañana por el colapso de un puente colgante. (Vea también: Video: los momentos previos a la caída del puente colgante en el Meta).

Al caer al vacío y golpearse contra las piedras del caño Buque murieron Yeimy Yalile, de 34 años, su hija mayor Valentina, de 12 años, y la pequeña Marieth, de apenas 4.

Era la segunda vez que la familia subía en grupo a la vereda El Carmen a caminar y a disfrutar de la reserva forestal, pero la primera que entraron a la zona de los puentes colgantes.

“La otra vez fuimos hasta arriba, a la cancha, compramos pan y luego bajamos. Pero esta vez fuimos a los puentes porque la niña grande –Valentina– quería conocer. Compramos gaseosas y unas empanadas en el restaurante y dimos los 2.000 pesos por cada uno para cruzar el puente. Pagué como 20.000 pesos”, recuerda José Luis.

José Luis Molina es electricista y trabaja desde hace tres años con una empresa contratista de Ecopetrol. Su esposa era manicurista y trabajaba en ventas. Valentina entraba a grado octavo y la pequeña Marieth estaba en jardín. Todos vivían en el barrio Charrascal, en Ciudad Porfía.

“El primer puente tenía unas tablas desajustadas, pero pasamos. Le preguntamos a una señora en el restaurante y nos dijo que siguiéramos, que más arriba había otro puente, una piscina y una cascada. Que el otro puente costaba 2.000 pesos más por persona y la piscina 5.000 pesos”, narra.

Al llegar al puente más alto, elevado a 70 metros, no hallaron control para el ingreso. Tampoco encontraron señalización y notaron que las tablas estaban verdes por la humedad “y sonaba feo”. Pero decidieron cruzar y no hubo problema.

La tragedia ocurrió una hora después, al regresar luego de disfrutar de la cascada. “Vimos que el puente estaba muy lleno, cruzaba gente de un lado a otro, sin control. Cuando se desocupó entramos, pero más personas llegaron. Les dije esperen, pero estaban tomándose fotos y no ponían atención. Como en la mitad les dije cuidado que el puente está sonando feo, de pronto se reventó la guaya y la gente comenzó a caer.

“Intenté voltear para coger a mi niña pequeñita, ella venía atrás con mi esposa, pero no alcancé, se fueron abajo. Quedé colgado de una tabla, me cogí de la guaya principal y comencé a subir y a gritar ayuden, ayuden, pero qué va, la gente estaba tomando fotos.

“Al ver el matorral me arrojé y salí a correr a buscarlas a ellas. Pero mi esposa y mi hijastra estaban muertas. La sobrina de mi esposa estaba consciente, le dije ya vengo por usted, voy a llevar la niña, me metí por el pedregal, pero no, ya estaba muerta”, recuerda Molina.

Ayer, sentado en una banca en las afueras de Medicina Legal, Molina no se explica cómo en un sitio tan concurrido de visitantes no había rescatistas, ni camillas, para ayudar a las víctimas.

“Uno piensa que eso tiene seguridad, que hay control, tantos años funcionando, uno no se imagina esto, pagamos justos por pecadores”, precisa el electricista.

Son ocho las víctimas

Tras la desinformación generada el lunes festivo por la Alcaldía de Villavicencio sobre el número de muertos de la tragedia en la vereda El Carmen, el Instituto de Medicina Legal expidió ayer un comunicado en el que revelaba que eran siete las víctimas de la tragedia y dio a conocer las identidades. Sin embargo, la noche del martes murió una joven de 22 años, Lina Angélica Oyola. Los otros son:

Gloria Amparo Pérez Beltrán, de 54 años; Yeimy Yalile González Santos, de 34; Diana Alexandra Pérez Beltrán, de 28; Julián Andrés Pérez Beltrán, de 26; Valentina Céspedes González, de 12; Marieth Cielo Molina González, de 4, y Nicola Acosta Guzmán, de 2 años.

Trabajaron cuatro médicos forenses, antropólogos, odontólogos, lofoscopistas y auxiliares forenses.

REDACCIÓN LLANO SIE7EDÍAS

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