Robo de gas deja pérdida por 4 millones de dólares en oriente del país

Robo de gas deja pérdida por 4 millones de dólares en oriente del país

Solo en el Magdalena medio y el Catatumbo hay más de 7.000 viviendas con conexiones irregulares.

fg

Hallazgos de conexiones ilegales se registran en estas zonas desde hace más de 20 años.

Foto:

Archivo particular

10 de noviembre 2016 , 09:33 a.m.

Cerca de 35.000 personas del Magdalena medio y el Catatumbo (Norte de Santander) abastecen sus hogares a través de conexiones ilegales, con gas y crudo hurtado a poliductos de la industria petrolera.

Se calcula que por esta actividad la industria pierde al año cerca de 4 millones de dólares (más de 11.900 millones de pesos).

Un informe de Ecopetrol señala que el hurto genera pérdidas de 109.000 barriles –crudo y gas– al año y, adicionalmente, el costo por las labores de reparación se estima en 500 millones de pesos anuales por daños a la infraestructura.

La empresa hace un llamado a la comunidad más allá de las pérdidas, puesto que los riesgos para la salud son inminentes y las consecuencias pueden ser graves.

Solamente en el gasoducto Galán-Yondó se han identificado 15 conexiones ilegales, de las cuales, al menos 3.000 personas de la zona rural y casco urbano de Yondó se surten de manera ilegal del servicio de gas.

El caso más dramático se registra en Yondó (Antioquia) donde en 22 veredas de los sectores conocidos como Casabe, Casabe Sur y Peñas Blancas, 3.123 viviendas se cuentan con 14 conexiones ilícitas que al año generan pérdidas en producción de más de 73.000 barriles de crudo y gas.

La segunda población donde más robo del combustible se registra es Barrancabermeja, ya que en nueve veredas de Llanito y El Centro se han detectado 974 casas ‘pegadas’ a nueve conexiones ilegales.

Los otros municipios de Santander donde algunas familias se han unido a esta actividad ilícita son San Vicente de Chucurí, El Carmen, Sabana de Torres y Simacota. En el Catatumbo esta situación fue descubierta en veredas de Tibú y Sardinata.

En total, son 7.121 viviendas de 194 veredas de los Santanderes donde se detectaron 191 enlaces.

“Estas conexiones generan riesgo de accidente a las personas y a las empresas a causa del gas que diariamente fluye al ambiente sin ningún control. En la mayoría de los casos estas conexiones son artesanales, es decir, sin ningún tipo de especificación técnica, situación que incrementa el nivel de riesgo.

Hurtar combustibles como el gas natural a través de estas conexiones irregulares genera graves consecuencias sociales porque afecta el bienestar de las comunidades, no solo tienen que padecerlo quienes viven de estas conexiones, sino que también puede producirse un riesgo para las grandes ciudades que se ven en alto riesgo de contaminación”, señala uno de los miembros de Ecopetrol encargado de vigilar e identificar estas conexiones.

Consecuencias y sanciones

Aunque es considerado no tóxico por inhalación en altas concentraciones, el gas puede llegar a generar náuseas, diarrea, pérdida del apetito, desorientación, dolor de cabeza, excitación, respiración rápida, amnesia y otros efectos sobre el sistema nervioso central de los seres humanos.

Según expertos consultados también puede causar ligera irritación en los ojos, visión borrosa, lloriqueo, enrojecimiento y turbiedad superficial.

En Colombia, el apoderamiento de hidrocarburos es considerado delito. Según la Ley 2028 del 2006 las personas que se apoderen de estos hidrocarburos cuando son transportados a través de oleoductos, gasoductos o poliductos incurrirán en prisión de 8 a 15 años, además de ser sancionados con multas entre los 1.300 y 12.000 salarios mínimos mensuales legales vigentes (aproximadamente 896 millones 291.500 pesos y 8.000’273.460 pesos).

Aunque en los últimos años las autoridades han desplegado varios operativos contra este ilícito que presenta una actividad de más de 20 años en la zona, se siguen registrando nuevas conexiones ilegales que no permiten terminar con esta problemática.

Algunas zonas veredales y asentamientos subnormales registran gran parte de las conexiones, práctica que se ha convertido en un riesgo ya que por las consecuencias en salud que puede traer esta modalidad, varias familias en el país se verían afectadas.

Estos hallazgos en el oriente del país se presentan en momentos en que el Gobierno anunció que en diciembre aumentará la importación de gas en Colombia ante el creciente déficit que se registra en la oferta local.
A través de convocatorias en los mercados internacionales, Colombia espera comenzar a traer gas de reservas mundiales en Estados Unidos, Rusia, Medio Oriente, Australia y del Caribe como Trinidad y Tobago para abastecerse.

Zonas críticas por conexiones ilegales

EL TIEMPO intentó localizar al alcalde de Yondó (Antioquia), Gibert Cartagena, pero el funcionario no respondió.

Esta zona es una de las más riesgosas, puesto que 22 veredas de los sectores conocidos como Casabe, Casabe Sur y Peñas Blancas registra 3.123 viviendas que manejan conexiones ilegales. En Santander, San Vicente de Chucurí, El Carmen, Sabana de Torres y Simacota son las zonas donde mayor influencia de ilegalidad se registra en el informe de Ecopetrol.

BUCARAMANGA

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA