La historia de la niña raptada en Arauca que lucha por sobrevivir

La historia de la niña raptada en Arauca que lucha por sobrevivir

La pequeña se encuentra bajo pronóstico reservado, en la clínica San Luis de Bucaramanga.

fg

La pequeña fue trasladada del Hospital San Vicente, de Arauca, a un centro asistencial de tercer nivel de la capital santandereana.

Foto:

Archivo particular

28 de diciembre 2016 , 11:13 p.m.

La angustia vivida por los padres de la niña de 8 años, que mientras estuvo desaparecida fue víctima de un presunto abuso sexual y una golpiza que la dejó inconsciente, se ha expandido a todos los miembros de su familia, quienes arribaron desde hace años al departamento de Arauca como víctimas de la violencia.

Sus seres queridos, que aguardan la llegada de la pequeña en un sector humilde del departamento de Arauca, recuerdan el carisma, la nobleza y la alegría que por años ha marcado la personalidad de la niña que lucha entre la vida y la muerte, en medio de un estado de coma, inducido por la gravedad de las laceraciones halladas en su cuerpo.

(Le puede interesar: Madre lucha por justicia en el caso de Paula Nicol)

Este martes, cuando la menor fue remitida a la Clínica San Luis de Bucaramanga, los médicos de la Unidad de Cuidados Intensivos elaboraron un cuadro clínico en donde evidenciaron que esta pequeña presentaba fuertes señales de golpe en su cráneo producto, al parecer, de una golpiza o de una fuerte caída.

“La evolución es incierta, porque desafortunadamente el órgano que se encuentra comprometida es el sistema nervioso central, efectivamente es el cerebro (…) la meta del equipo de trabajo es mantenerla estable, con vida y minimizar al máximo las secuelas de ese traumatismo craneoencefálico”, puntualizó Jonathan Geler Ramírez, coordinador de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del centro asistencial.

El médico puntualizó que los vejámenes padecidos por esta niña provocaron una fractura en su cabeza y, lo que el cuerpo de especialistas intenta hacer, es minimizar por medio de medicamentos las secuelas que la lesión pueda ocasionarle.

Los hechos del abuso, por esclarecer

El fatídico día de su rapto, la menor se encontraba departiendo en casa de la familia materna, en compañía de sus padres y hermanos. Ocho días atrás, todo el núcleo familiar había arribado a esta zona del norte de Arauca para disfrutar de las festividades navideñas, en compañía de seres queridos que hacía tiempo no veía.

Cuando ocurre el secuestro, según una versión del padre de la menor, la pequeña no se encontraba en la habitación. Presuntamente, un sujeto de 24 años y de origen venezolano, que participó en la fiesta de Navidad con la familia de la niña, le habría suministrado alguna sustancia que le ocasionó la pérdida del conocimiento y facilitó la huida con su hija.

En medio del clima de hermetismo que reina entre la familia, una hermana del padre cuenta que le sorprendió el operativo de búsqueda que la comunidad organizó para dar con el paradero de la pequeña. “Eran personas que a pesar de estar amanecidos, se armaron con su indumentaria campesina, para recorrer la zona y encontrar a mi sobrina”, relató.

Horas después de ocurrida la desaparición, las autoridades encontraron en una zona recóndita, el cuerpo sin vida de un joven que posee los mismos rasgos físicos del presunto secuestrador de la pequeña.

De acuerdo con el comandante de la Policía de Arauca, coronel Edinson Rodríguez Daza, “en el lugar aparece una persona de 24 años aproximadamente, al parecer de nacionalidad venezolana que aparece muerto, ahorcado. Estamos verificando la información que relaciona posiblemente a esta persona si participó o no de la reunión familiar que se llevó a cabo en horas de la madrugada”.

Aunque Medicina Legal no ha divulgado un dictamen que corrobore si hubo o no acceso carnal violento, las autoridades continuarán con las acciones judiciales para esclarecer lo ocurrido en torno a este lamentable hecho que tiene a una niña en estado crítico.

En estos momentos, un temor asalta a la familia de la pequeña. Según advierten, las circunstancias de precariedad en las que la menor vive, junto con sus padres y sus dos hermanos, pueden torpedear su proceso de recuperación. De un tiempo para acá, ellos residen en un lote familiar donde su padre construyó una casa de techo zinc con piso de barro, en medio de un taller de latonería y un parqueadero de volquetas.

La situación se vuelve aún más preocupante pues algunos familiares, que proviene de Norte de Santander y Santander, así como sus padres no cuentan con un empleo estable.

Frente a este panorama, un grupo de taxistas en Bucaramanga lideraron una jornada de recolección de dinero para cubrir los gastos de alimentación y estadía de la familia. Sobre calles y esquinas  del centro asistencial, donde se recupera la pequeña, se ubicaron este martes para recoger los fondos.

GUSTAVO A. CASTILLO ARENAS

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA