Hospital Universitario de Santander está a un paso de la iliquidez

Hospital Universitario de Santander está a un paso de la iliquidez

El centro médico dejó de recibir 24.600 millones de pesos en el último trimestre.

fg

El gremio de la salud, en Santander, exige el pago de $168 mil millones que adeuda el régimen subsidiario.

Foto:

Jaime Moreno

15 de diciembre 2016 , 01:59 a.m.

Un salvavidas a la cartera morosa, que asciende los 168.000 millones de pesos, fue la principal exigencia de los cientos de manifestantes del gremio de la salud, que ayer salieron a las calles de Bucaramanga con el propósito de elevar una voz de alerta ante la difícil situación financiera que atraviesa el Hospital Universitario de Santander (HUS).

En medio de la concentración, una caravana fúnebre acompañaba a los asistentes a la marcha como representación del “estado terminal” que afronta este centro asistencial, por el incumplimiento de los acuerdos de pago y los giros directos de las Empresas Promotoras de Salud (EPS) del régimen subsidiado. En el último trimestre, el hospital dejó de recibir 24.600 millones de pesos.

“La falta de compromiso de pago por parte de Cafesalud, Nueva EPS y Endisalud, sumado a los incumplimiento de otras entidades, ha generado que el recaudo no supere el 60 por ciento de lo que se factura en el hospital. Esto no alcanza a cubrir las obligaciones que se tienen. Este llamado lo hacemos como forma de expresión ante la indiferencia del Ministerio de Salud y la Superintendencia de Salud, que parecen no estar atentos al cumplimiento de las obligaciones”, aseveró José Orlando Quintero, gerente (e) del centro médico.

En ese mismo sentido se refirió uno de los asistentes a la movilización, el médico Óscar Araujo Quintana, quien dijo que “la crisis tiene a la institución al borde del colapso económico, al punto de impactar los insumos en la atención de los pacientes, en la alimentación de los mismos y en el pago a los trabajadores del hospital”.

El impacto de esta millonaria deuda, cuya suma equivale a dos años de presupuesto de un municipio con 132.000 habitantes como Girón (Santander), se refleja en los atrasos del pago a una parte de los 1.550 trabajadores, entre especialistas, médicos y administrativos, quienes conforman la nómina del complejo médico más importante del nororiente del país.

La cifra que más preocupa de esta cartera, según los reportes financieros, son los 45.000 millones que suman 19 EPS intervenidas o liquidadas por el Gobierno Nacional.

Además, estos números en rojo han paralizado el avance de numerosos proyectos de infraestructura para modernizar los 32.000 metros cuadrados del centro asistencial y ha generado mayores pasivos como un saldo pendiente con la empresa que garantiza la alimentación de los pacientes, a la que se le adeuda 2.400 millones de pesos.

Desde hace tres meses, el Hospital Universitario de Santander ha reportado un reiterado incumplimiento en los acuerdos de pago y en los giros directos de Cafesalud, Nueva EPS, Endisalud, Saludvida y otras siete entidades de salud, que ha retraído el flujo de caja y abierto la posibilidad de que entre las directivas del centro asistencial se ordene una reducción en la oferta médica.

De acuerdo con Luis Alejandro Osorio, secretario de Salud de Santander, “si no hay un compromiso real de las EPS y apoyo también del Ministerio de Salud y demás órganos reguladores, el HUS no aguanta más de 90 o 180 días, sin antes conjurar una situación de iliquidez”.

Esta situación ya se había presentado en el año 2005, con el liquidado Hospital Ramón González Valencia, que fue sucedido por el HUS con un aporte de 30.000 millones de pesos provenientes del Gobierno Nacional.

Oncología se cae a pedazos

Según los manifestantes, estas dificultades económicas han afectado la infraestructura de este complejo médico que atiende a una población de un millón de habitantes distribuidos en la región del Magdalena medio de los departamentos de Santander, Norte de Santander y Arauca.

Una de las áreas que más sufre el flagelo del abandono es la Unidad Oncológica, en la que un fuerte aguacero meses atrás provocó la caída del cielo raso y abrió unas enormes grietas en el techo.

“El descuido de esta zona del hospital es tan grave que no podemos tratar a estos delicados pacientes en un ambiente digno. Los niños no están separados de los adultos, algo que infringe las mínimas normas de salubridad”, aseguró un funcionario.

BUCARAMANGA

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA