No hay garantías para los adultos mayores en Colombia
UNIVERSIDAD DE LA SABANA
Logo de la Universidad de La Sabana

No hay garantías para los adultos mayores en Colombia

Más de 4 millones de colombianos de 65 o más años no tienen pensión.

Adulto mayo en Colombia

Apenas el 26% de las personas mayores de 65 años goza de una pensión.

Foto:

123rf

03 de junio 2017 , 12:29 a.m.

Es un desafío llegar a viejo en Colombia, solo así se podría definir el difícil panorama que enfrenta la tercera edad en el país. De los cerca de 5’750.000 adultos mayores que hay en todo el territorio nacional –según el DANE–, solo 1’495.000 disfrutan de una pensión. ¿Y los demás qué?, ¿De qué viven?

Definitivamente ser mayor de 60 años no es fácil. Esta realidad también se hace evidente con el abandono del que es víctima esta población.

De los más 990.000 adultos mayores que hay en Bogotá, 400 son abandonados cada año en la capital. Y si tenemos en cuenta que el 28% de estas personas reside en las ciudades con mayor densidad demográfica (Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla), su presente se complica porque buena parte de ellos no vive en un centro especializado de cuidados geriátricos ni con un cuidador. En cifras, el 9,3% de los adultos mayores en el país vive solo; pero en Bogotá este índice aumenta a 11%.

La situación en atención en salud también es compleja. En Colombia, léalo bien, hay un geriatra por cada 35 mil adultos mayores. Si bien desde 1.982 hasta hoy se han formado dos mil gerontólogos, de estos apenas hay 4% en actividad. En otras palabras, actualmente hay 80 geriatras en el país y 30 en formación; la mayoría de estos especialistas se encuentran en Bogotá.

Ante esta realidad, la Asociación Colombiana de Gerontología y Geriatría ha advertido que hay solo un especialista por cada 35.000 adultos mayores. Este fenómeno recobra vital importancia, toda vez que en la dinámica global la población mayor también va en aumento. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) hay 841 millones de adultos mayores, que representan el 12% de la población mundial.

Este panorama es aún más desafiante, si tenemos en cuenta que nueve de cada 10 médicos que se formaron como profesionales de la salud, no tuvieron un abordaje o instrucción específica sobre el cuidado o manejo del adulto mayor.

El 74% no tiene pensión

Si bien el 90% de la población colombiana tiene acceso y cobertura al sistema de salud, apenas el 26% de las personas mayores de 65 años goza de una pensión. Esta situación los deja en una difícil condición de vulnerabilidad.

De hecho, ya son vulnerables a varias enfermedades que requieren de un trato especial. Las que más les afectan son: la enfermedad isquémica del corazón, la padecen el 20% de los hombres y el 18,8% de las mujeres mayores de 60 años. A esta le siguen otras –en menor cuantía porcentual– las enfermedades crónicas de las vías respiratorias internas (9,5% en hombres, 12,1% en mujeres); enfermedades cerebrovasculares (9,4% en hombres, 7,9% en mujeres); enfermedades hipertensivas (4,6% en hombres, 6,6% en mujeres) y Diabetes Mellitus (4,2% en hombres, 5,3% en mujeres).

Ese mismo problema nacional lo ha estudiado la OMS, que determina la alta morbilidad de la población mayor a escala mundial. Y gran parte de esa carga puede atribuirse a enfermedades como el cáncer, las afecciones respiratorias crónicas, las cardiopatías, las enfermedades osteomusculares (como la artritis y la osteoporosis) y los trastornos mentales y neurológicos. Justamente, de estas dos últimas deviene otro de los grandes males de la población mayor del país: la depresión.

40% de los adultos mayores tiene un perfil depresivo

En Colombia, luego de la hipertensión arterial, la segunda patología más frecuente en esta población es la depresión.

Lo anterior es consecuencia de la inequidad social y económica. Es decir, los adultos mayores no tienen una pensión social universal no contributiva, lo cual los deja aún más desprotegidos, pues a esto se agrega que muchos viven en pobreza extrema, con violencia, maltrato, abuso y con un acceso al sistema de salud muy deficiente.

A este panorama económico, se suma un componente social: la exclusión del mercado laboral. Tener 60 o más años no es sinónimo de ser una persona vieja. Por ello, muchos individuos que integran esta población suelen caer en depresión, pues se sienten excluidos, inútiles, inservibles y como una carga para sus familias y para la sociedad, en general.

El modelo de trabajo colombiano no es idóneo para estas personas, pues suelen caer muy rápido en la obsolescencia. A los adultos mayores se le deben dar más oportunidades de trabajo y estas deben adaptarse a sus condiciones físicas y mentales. Lo anterior exige mayor apertura por parte de los empleadores.

En conclusión, la realidad de la vejez en Colombia no es fácil, el país tiene y debe tomar consciencia de la situación de los abuelos; estos son el bastón de la sociedad y a ellos les debemos toda una vida de trabajo y aprendizaje.


LUISA AZUERO
Profesora de la Facultad de Medicina
Universidad de La Sabana

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA