El porqué de la creciente súbita que causó el desastre en Mocoa

El porqué de la creciente súbita que causó el desastre en Mocoa

Catástrofe destapa primeros efectos graves de la erosión de las montañas.

¿Cómo ocurrió la tragedia de Mocoa, Putumayo?El presidente Juan Manuel Santos explicó que hubo una creciente súbita y que en la zona el viernes cayó la misma cantidad de agua que suele caer en diez días.
Juan Manuel Santos
02 de abril 2017 , 11:04 a.m.

El cielo pareció desbordarse durante las tres horas previas a la avalancha que azotó a Mocoa el sábado en la madrugada, pero no fue el agua copiosa la única razón de la creciente súbita de los ríos Mulato y del río Sangoyaco. Este último se salió de su cauce, hacia las calles de la capital de Putumayo, en las que arrasó con todo lo que encontraban a su paso.

En apenas tres horas cayó la tercera parte (130 milímetros) del agua que cae en un mes (400 milímetros) en esta zona. En comparación, esa noche, en una ciudad tradicionalmente lluviosa como Quibdó, la precipitación se calculó en la mitad (60,4 milímetros).

Pero además, según el jefe de Pronósticos y Alertas del Ideam, Christian Euscátegui, “hay problemas asociados a sedimentación, es decir que los ríos tienden a tener más residuos provenientes de la erosión de las montañas, lo que genera cambios en el terreno”.

Elbert Monje, un habitante de la ciudad, sostuvo que el represamiento se produjo en el canal de Sangoyaco, el cual, a su vez, descarga sus aguas en el río Mocoa, que desemboca en el río Caquetá. “Lo primero que destruyó fue el barrio San Miguel, que apenas estaba en proceso de organización”.

La avalancha, que ya llevaba montones de materiales pesados mezclados con lodo –agregó el testigo– “siguió hasta el centro de la ciudad, y luego llegó al barrio El Progreso, donde tumbó 20 casas”.

El afluente del río se mezcló con lodo y materiales que arrojan a las calles, como residuos y basuras, y provocó el desastre



Euscátegui relaciona el desastre con fenómenos sociales, ligados a la pobreza, pues la gente, al no tener acceso a vivienda digna, levanta un techo sin conocer la aptitud del terreno.

“Las invasiones en las rondas de los ríos, la discontinuidad en los jarillones y la construcción de diques ilegales para secar humedales son algunos de los motores que agravan la vulnerabilidad de las poblaciones ante las amenazas de crecientes súbitas o desbordamientos frecuentes de los ríos y lagunas”, expresa Euscátegui.

El director de socorro de la Cruz Roja, César Urueña, agregó un ingrediente más: “El afluente del río se mezcló con lodo y materiales que arrojan a las calles, como residuos y basuras, y provocó el desastre”.

Pero Euscátegui insiste en la presión ambiental que se está ejerciendo en Mocoa, incrustada en el piedemonte Amazónico, considerada como una de las zonas más biodiversas.

“La deforestación también contribuye a que los estragos sean mayores. Durante La Niña 2010-2011, la más fuerte que ha vivido el país, el 71 por ciento de las inundaciones se dio en zonas de pastos que precisamente habían perdido sus árboles”.

Entre tanto, en busca de llegar a la verdad sobre lo sucedido alrededor de esta tragedia, la Fiscalía abrió una investigación para establecer si las autoridades locales y nacionales adelantaron labores adecuadas para evitar el desastre.

A la zona fueron trasladados, por instrucción del fiscal general, Néstor Humberto Martínez, 45 investigadores, 10 fiscales y 15 médicos desde Pasto (Nariño), Neiva (Huila) y Florencia (Caquetá).

El director de Seguridad Ciudadana de la Fiscalía, Luis González, señaló que inicialmente se examinarán las acciones de los funcionarios encargados de tomar decisiones para enfrentar la ola invernal que afecta amplias zonas del país.

Temporada invernal ya deja miles de afectados en el país

Cundinamarca, Santander, Valle del Cauca, Cauca y Bogotá eran, hasta la tragedia de Mocoa, las regiones más afectadas en cuanto a pérdida de vidas. Hace una semana, una enorme roca se desprendió de la montaña hacia la carretera que une a Bogotá con La Mesa. Cuatro pasajeros de una flota murieron en el hecho.

En Tenjo (Cundinamarca), un hombre murió al ser alcanzado por un rayo. En la capital, un operador de una empresa de telefonía murió también víctima de una descarga eléctrica cuando realizaba reparaciones en una torre. Y en medio de los aguaceros del 26 de marzo, tres personas se asfixiaron dentro de un vehículo cuando esperaban que bajara la intensidad de la lluvia.

La llegada temprana de la temporada invernal, sumada a la confluencia con fenómenos temporales, ha disparado las emergencias.

En departamentos como Huila, se contaban más de 3.000 afectados en cinco municipios y más de 165 casas destruidas; en Santander, se creció el río Magdalena y dejó al menos 100 familias damnificadas; de igual forma, en Tolima, el río Chilí se llevó un puente y afectó a cerca de 1.000 personas, por lo cual, han tenido que declararse en emergencia para enfrentar la situación.

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA