La historia de un conflicto que tiene confinado al Catatumbo

La historia de un conflicto que tiene confinado al Catatumbo

Comercio paralizado, víveres que no llegan y temor en las calles son algunas de las consecuencias.

Catatumbo

El Ejército envío 2.000 kilos de alimentos para cerca de 3.000 personas que se encuentran en refugios temporales.

Foto:

EFE

23 de abril 2018 , 11:22 p.m.

Los enfrentamientos entre el Eln y ‘los Pelusos’ en el Catatumbo por el control de la droga completan ya más de 40 días.

El miedo reina en la zona y tiene a la comunidad confinada, pues según un reciente informe de Naciones Unidas, desde el pasado 14 de marzo –cuando se inició esta confrontación–, se han reportado 143.000 afectados de 11 municipios de Norte de Santander. Más de 44.000 niños están sin clases; 10 líderes sociales, amenazados, cerca de 4.000 pobladores se encuentran en situación de desplazamiento y unos 90.000 comerciantes enfrentan algún tipo de restricción en la movilidad.

Este paro armado incluso ha afectado las labores religiosas

A ocho días de la declaratoria del paro armado impuesto por estos grupos ilegales, las restricciones para acceder a alimentos y servicios persisten aunque en algunas cabeceras urbanas de la región del Catatumbo, como Ocaña y Tibú han recuperado lentamente su cotidianidad.

Si bien las Fuerzas Militares han desplegado un amplio dispositivo de seguridad en esta zona de Norte de Santander, estos esfuerzos no han sido suficientes para algunas áreas de El Tarra, Convención y San Calixto, donde las iglesias y las alcaldías permanecen desoladas.

En algunos corregimientos de El Tarra, por ejemplo, las comunidades no han podido salir a mercar y temen que este veto impuesto por los violentos genere una escasez en productos básicos como la panela, la sal o la miel. En esta población, la administración municipal sigue sin atender al público y su parroquia ha percibido una notable disminución en la visita de feligreses.

“Es crítico lo que está ocurriendo, porque se respira mucho temor en las calles. Cuando hablo con las familias, me dicen que en cualquier momento sus productos se van a acabar y no tendrán nada para comer. Este paro armado incluso ha afectado las labores religiosas, porque nuestros fieles tienen miedo de asistir a la misa de la tarde y la noche”, aseveró José Trino Rodríguez, sacerdote de El Tarra.

Este panorama también se repite en Convención, a 232 kilómetros de Cúcuta, donde la única alternativa de movilidad, el mototaxismo, sigue paralizada, así como algunas estaciones de servicio, tiendas y restaurantes.

La decisión de mantener cerrados estos negocios ha impedido la compra de productos básicos como la carne, lo que ha obligado a algunos ciudadanos a abastecerse con alimentos enlatados.

“Es muy triste lo que pasa en aquí. El comercio paralizado y los niños sin clases”, dijo Mayerly Quintero, alcaldesa ( e ) de Convención. Un comunicado firmado por el Epl fue difundido ayer. En este panfleto, el grupo amenazó con extender el paro armado a Ocaña.

La Trigésima Brigada del Ejército adelantó este lunes el envío 2.000 kilos de alimentos para cerca de 3.000 personas que decidieron huir de sus hogares y conformar unos ocho refugios temporales mientras avanza esta confrontación armada.

Para los próximos días se tiene prevista la distribución de otros 4.500 kilos de alimentos a comunidades afectadas.

CÚCUTA

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.