Colonia Agrícola de Acacías, una cárcel bajo la luz del sol

Colonia Agrícola de Acacías, una cárcel bajo la luz del sol

Con 13 proyectos productivos al aire libre, es considerada una de las mejores cárceles de Colombia.

Presos Colonia Agrícola de Acacías.

Los internos trabajan recogiendo las hojas secas de la Colonia Agrícola.

Foto:

Luisa Mercado

13 de marzo 2017 , 05:26 p.m.

La Colonia Agrícola de Acacías (Meta) es la única cárcel del país en la que los presos pueden trabajar al aire libre en proyectos agropecuarios.

“En otras cárceles casi ni se puede ver el sol, aquí uno se siente libre, es como estar en una finca. Es como un premio”, dice Meléndez Benavides, un recluso que fue trasladado de la Penitenciaría de Acacías a la Colonia Agrícola. Esto sucedió hace ocho meses y fue una recompensa por su buen comportamiento en la prisión.

Cada preso que llega a la Colonia debe pasar primero por un proceso de rehabilitación en un patio ordinario, al cumplir esta fase, los internos pueden trabajar en oficios como avicultura, pesca, porcicultura, ebanistería, panadería, sastrería, entre otros. La mayoría de los productos fabricados se consumen en la cárcel y los demás se venden en Acacías.

Los reclusos que consiguen un trabajo a la intemperie tienen un descanso físico y psicológico; y los niveles de agresividad y ansiedad son bajos

El trabajo agropecuario es una forma diferente de sancionar a los delincuentes, pues es una estrategia de resocialización efectiva y más humana, según el asesor del Viceministro de Política Criminal, Renzo Rodríguez.

Daniel Ortiz, director de la Colonia, lo ratifica. “Los reclusos que consiguen un trabajo a la intemperie tienen un descanso físico y psicológico; y los niveles de agresividad y ansiedad son bajos, pues el hecho de estar caminando en medio de la naturaleza los relaja”.

¿Cómo es un día en una de las mejores cárceles de Colombia?

En 1997 Meléndez Benavides ya había pisado una cárcel, tras asesinar a su esposa. En el 2009 fue enviado a prisión nuevamente en la Penitenciaría de Acacías, por acceso carnal violento. A partir de eso tuvo que dejar su oficio como administrador de fincas, al que se había dedicado desde los 17 años.

Con su cara un poco roja por el sol, Benavides cuenta que duerme en una plancha de cemento en el campamento ‘Cola de Pato’. Se levanta con el cacareo de las gallinas, alrededor de las 6:00 a.m. Después lee la biblia y 'habla' con Dios.

Luego sale del campamento a realizar 45 minutos de ejercicio. Tan pronto acaba, tiene quince minutos para bañarse y ponerse el uniforme.

Se dirige al comedor para desayunar, el cual es preparado por sus compañeros. Cuando finaliza, se dirige a su actividad laboral: ordeñar vacas.

Aunque Benavides no estudia, algunos de sus compañeros van a un colegio cercano para validar el bachillerato. Hasta la fecha, 21 internos se han graduado.

A las 12:00 a.m. es el almuerzo. Arroz, pescado, plátano y jugo es uno de los almuerzos más frecuentes. Tras diez minutos de reposo, vuelve a trabajar. Puede recoger hojas, cuidar a los caballos o realizar alguna actividad que le asigne el dragoneante.

La comida está servida alrededor de las 7: 00 p.m. Dos horas después se duerme.

Para Benavides esta es una experiencia totalmente distinta a lo que vivió en la Penitenciaría. Siente que ha podido recuperar la vida que tenía como campesino y que podrá desempeñarse mejor en su oficio cuando salga.

Colonia Agrícola de Acacías

En 1930 este territorio se destinó para que los internos, una vez cumplieran la pena, tuvieran parcelas de tierra para su explotación y mantenimiento.

Foto:

Inpec

Bajo porcentaje de hacinamiento

La cárcel, que ha ganado fama como una de las mejores de Colombia, tiene una extensión de 4.771 hectáreas y el 89 % de estas son reserva forestal. Los 1.242 internos están divididos en siete campamentos que ocupan el 11 % del terreno.

Comparado con el promedio de hacinamiento que hay en las 138 cárceles del país, que equivale al 53 %, la Colonia tiene uno de los porcentajes más bajos: del 15 %. Sin embargo, Benavides asegura que a veces tiene que dormir en el suelo pues no hay planchas suficientes.

Uno de los inconvenientes más grandes para Benavides es que el patio donde duerme está deteriorado: tiene las paredes desgastadas y las rejas oxidadas. Este patio no ha sido reconstruido desde su creación en 1930.

Al Pabellón ‘Cola de Pato’, le han restaurado los baños y el sistema eléctrico, sin embargo, la Uspec (Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios) tiene que encargarse de la infraestructura de todas las cárceles, pero hay mucha necesidad en esta área, asegura Ortiz, director de la Colonia.

Construir más colonias agrícolas

En el 2012 el Inpec (Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario) anunció la construcción de seis colonias agrícolas y seis mega cárceles, con el objetivo de descongestionar las cárceles del país y de darle un trato diferente a los presos. Cárceles donde se tenga en cuenta sus tradiciones y culturas.

Este proyecto fue planteado por el Batallón de Ingenieros del Ejército, sin embargo, la Uspec (Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios) aseguró que el proyecto fue frenado el año pasado por no cumplir con las especificaciones internacionales de seguridad.

LUISA MERCADO
Escuela de Periodismo EL TIEMPO
Para ELTIEMPO.COM

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