Manizales se concentra en los sobrevivientes

Manizales se concentra en los sobrevivientes

Organismos de ayuda apuntan a censar a los damnificados luego de los deslizamientos de esta semana.

Manizales

Los damnificados de los deslizamientos se quejaron ayer del desorden en la distribución de las ayudas humanitarias que entregaron los manizaleños.

Foto:

Jhon Jairo Bonilla / EL TIEMPO

21 de abril 2017 , 09:55 p.m.

Después de encontrar en los albergues a las nueve personas que se habían dado por desaparecidas en la tragedia del pasado miércoles, en Manizales, y descartar la presencia de más cuerpos en las áreas afectadas, las autoridades concentran sus esfuerzos en organizar la atención a los damnificados.

La cifra de muertos se cerró en 17 personas y la de heridos aumentó a 31, aunque la mayoría ya fueron dados de alta.

Las familias afectadas son 720 y hay 489 viviendas evacuadas de manera preventiva, en 37 barios, mientras se establece si pueden ser habitadas de nuevo luego de la estabilización de los terrenos o es necesario reubicarlas.

Los organismos de socorro y funcionarios de la administración están volcados ahora a censar a estas personas en los albergues, para que puedan acceder a los subsidios de arrendamiento y otras ayudas, entre estas, se contarían 1.100 millones de pesos en mejoramientos de viviendas que prometió el Departamento para la Prosperidad Social.

Desde la tarde del pasado jueves, la Alcaldía autorizó un lugar adicional para albergues en el Coliseo Menor de la Unidad Deportiva Palogrande. Este se suma a otros seis que hay en los colegios San Luis Gonzaga, Leonardo da Vinci e Instituto Manizales, así como en los sectores de Aranjuez, Colombia y Granjas y Viviendas.

El alcalde Octavio Cardona también decidió centralizar la recolección de donaciones para los damnificados en dos sitios. El primero en la sede de la Cruz Roja en el sector de San Rafael, y el segundo, en la plaza de Bolívar.

Esta medida se debió a que, desde la noche anterior, la desbordada solidaridad de los manizaleños había desencadenado desorden en la distribución de estas primeras ayudas. Mientras en algunos albergues sobraban elementos, en otros no estaban llegando los suficientes.

Además se generaron varios puntos de concentración informales cerca de los barrios críticos, donde los damnificados armaron cambuches. Según ellos, el miedo que tenían era que los ladrones aprovecharan la evacuación de casas que quedaron en buen estado pero en zona de riesgo, para entrar y llevarse objetos de valor. Algunos, además, se declararon confundidos porque esperaban que llegaran a censarlos en los barrios y no en los albergues.

NACIÓN

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA