El Cauca, una maravilla natural del país que la paz permite descubrir

El Cauca, una maravilla natural del país que la paz permite descubrir

Cesados los disparos de los fusiles, el turismo creció en un 47 % en el primer semestre de este año.

Parque Arqueológico de Tierradentro

Hipogeos o tumbas subterráneas en el Parque Arqueológico de Tierradentro, únicos en América Latina.

Foto:

123RF

25 de diciembre 2017 , 09:44 p.m.

Desde 1965, un año después del nacimiento de las Farc como guerrilla, el departamento del Cauca se convirtió en un blanco. Entre ese año y el 2013, de los 609 ataques guerrilleros a poblaciones del país, 244 ocurrieron allí, muy por encima de Antioquia –el segundo en la lista–, que sufrió 113 incursiones.

Y este no es el único récord que ostenta: del total de los municipios con más ataques guerrilleros en el país, la mitad se cometieron contra el Cauca, siendo Toribío el más golpeado con 32, seguido de Caldono con 30, Argelia con 25 y El Tambo con 20. La violencia llegó a tales extremos que en el 2001 alcanzó un máximo histórico de 24.038 desplazados y el secuestro tuvo un promedio de 126 víctimas por año.

En Toribío, por ejemplo, aún está fresco en la memoria el atentado del 9 de junio de 2011, cuando en pleno día de mercado explotó una chiva bomba. Cinco personas murieron y hubo decenas de heridos. Y en Caldono, de 33.000 habitantes, donde ahora se respira un ambiente de tranquilidad, los uniformados de la estación de Policía sufrieron entre 2002 y 2014 más de un centenar de hostigamientos. “Los tiros en las paredes de la estación sonaban como crispetas”, recuerda un policía.

“Por eso, estos pueblos le apostaron a la paz, y en el plebiscito pasado en los municipios del norte del Cauca ganó el Sí, y el No de miles de colombianos dolió tanto como las bombas de las Farc”, dice una estudiante.

Pero, desde hace un año, con la firma del acuerdo de paz y la promesa de las Farc, en junio pasado en Mesetas (Meta), de no volver a usar jamás las armas, el Cauca parece, por fin, disfrutar de la tranquilidad que no tuvo durante más de 50 años. Una calma que le está permitiendo redescubrir y aprovechar un potencial que la guerra mantuvo oculto: el turismo.

El Cauca posee riquezas naturales únicas: sierras, páramos a más de 4.000 metros, termales, playas y mar ideal para el buceo,
caudalosos ríos y una diversidad cultural que se refleja en la gastronomía, dialectos y acentos, adobados con los sonidos pacíficos de la marimba.

Potencial turístico

Por esto, las posibilidades que la paz le abre al turismo de naturaleza son enormes. Y, por supuesto, es una de las apuestas del gobierno departamental, los municipios y los gremios, que ven en esta industria del ocio un potencial económico, de inclusión, generación de empleo e ingresos cuyos resultados ya se empiezan a ver.

Ángela María Rodríguez, coordinadora del área de cultura y turismo de la Cámara de Comercio del Cauca, destaca el crecimiento del 47 por ciento de visitantes en el primer semestre de este año, comparado con el del mismo período del 2016. Según dice, 68 por ciento de ese total son del exterior, en especial de Francia, Alemania y Estados Unidos. “Las cifras muestran que pese a las dificultades que hemos vivido en años anteriores por el conflicto, para los extranjeros la región es muy atractiva”, afirma.

La Corporación Mixta de Turismo del Cauca desarrolló el Plan de Desarrollo Turístico de acuerdo con el proyecto de regalías ‘Desarrollo turístico posible y deseable para la región norte del Cauca'

Y el Cauca está preparado: hay registradas 400 operadores o empresas relacionadas con el turismo que le suman a la oferta patrimonial, religiosa y gastronómica nuevas tendencias, sitios exóticos, de deportes y de aventura extrema. Los más beneficiados con el potencial turístico serán los municipios que padecieron el conflicto con mayor intensidad, y se diseña un programa para articularlos a esta actividad. La Corporación Mixta de Turismo del Cauca desarrolló el Plan de Desarrollo Turístico de acuerdo con el proyecto de regalías ‘Desarrollo turístico posible y deseable para la región norte del Cauca”, la cual involucra a 13 localidades. Silenciados los fusiles y sin el miedo de los secuestros y los ataques, los alcaldes sueñan con el potencial de sus municipios.

Hernando Ramírez, alcalde de Suárez, no duda en decir que este plan “es una herramienta para darle un vuelco al norte del Cauca”. Destaca que el turismo representa el tercer renglón de la economía de su municipio, con grandes potencialidades como el embalse de Salvajina y la riqueza cultural afro.

El mandatario de Corinto, Edward Fernando García, también resalta que su municipio tiene recursos ambientales e históricos para mostrar y visibilizar. “El proyecto –asegura– nos debe cambiar la mentalidad para trabajar, para mostrar los atractivos de la región”. García promueve el turismo ambiental y de innovación, como el del cannabis medicinal, el cual incluye cinco municipios.

Otro gran programa de turismo que podrá ser realidad con la paz es financiado por el Sistema General de Regalías e impulsado por la Corporación de Turismo. Pretende, mediante la inclusión de la comunidad, poner al servicio del turismo la hermosa geografía de Santander de Quilichao, Corinto, Caloto, Jambaló, Padilla, Guachené, Puerto Tejada, Suárez, Villa Rica, Toribío, Buenos Aires, Caldono y Miranda. “Se trata de un trabajo que aporta a la reconciliación, la educación y la diversidad, y que le dará una importante dinámica a la región que esperó una oportunidad como esta durante años”, dice Mónika Anacona Quilindo, directora de la Corporación Mixta de Turismo del Cauca.

Lugares como la capilla Doctrinera Santa Bárbara de Dominguillo, en la vereda del mismo nombre en Santander de Quilichao, declarada patrimonio cultural de la humanidad por la Unesco, o la hacienda Japio en Caloto, una construcción que data del siglo XVI, o el puente colonial de Caldono hacen parte de los atractivos.

Varios de estos municipios también ofrecen ciclotravesías y senderismo, con experiencias como deportes extremos, paisajismo, bosques de niebla, páramos y aves, dice Juan Carlos Betancourth, coordinador administrativo de la Asociación Proyecto Nasa. “Santo Domingo tiene un paisaje muy similar al del valle del Cocora, en el Quindío, pero no es muy conocido”, añade.

A los pies del turista

El legado histórico y cultural de la región es otra mina por explotar. Y la idea del proyecto, operado por la Corporación Mixta de Turismo y dirigido al oriente del Cauca, es ponerlo a los pies del turista. En esta zona, los municipios de Inzá y Páez esconden una riqueza única: el museo Arqueológico de la Prefectura Apostólica de Tierradentro y el parque Arqueológico Nacional de Tierradentro, con los hipogeos o tumbas subterráneas, consideradas únicas en América Latina y declaradas patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1995.

Tierradentro hace parte del proyecto ‘Incremento de la competitividad del sector turismo mediante la estrategia Ovop (One Village One Product), la cual resume el espíritu de un movimiento a escala mundial que fomenta la equidad y el empoderamiento de la comunidad como parte activa de su desarrollo. “Esta filosofía asiática busca empoderar a las comunidades a través de sus virtudes, de lo que ellos manejan, para hacer turismo sostenible. Por ejemplo, capacitar al que vende artesanías, hablarle del servicio al cliente; al que ofrece hospedaje, enseñarle a tener un espacio adecuado para el turismo”, cuenta Carlos Villamil, de comunicaciones de la Corporación Mixta de Turismo del Cauca.

Y no se puede hablar del Cauca sin mencionar una de sus joyas turísticas: Popayán, la ciudad blanca. Caminar por su centro histórico es encontrar fachadas, balcones y puertas coloniales. La gastronomía de la capital caucana es otro de los gustos que ofrece a los visitantes. Tamales y empanadas de pipián, dulces o salpicón hacen parte de la variedad de sabores. Y lo más destacado: sus procesiones de Semana Santa.

El Cauca parece ilimitado: en su costa Pacífica está el Parque Nacional Natural Gorgona, ubicado en Guapi, un paraíso de diversidad natural. Precisamente, la isla y antigua prisión reabrió sus puertas en febrero pasado, brindando estadía al visitante, tras haber estado suspendida varios años.

La coordinadora de cultura y turismo de la Cámara de Comercio destaca también otro potencial: el avistamiento de aves. El Cauca es el segundo lugar en Colombia en cuanto al número de especies. Y la paz va a permitir además que los oídos del mundo despierten a los sonidos del Pacífico. A través de la marimba –el piano de la selva–, la costa caucana ha enamorado al mundo, al punto de que la Unesco declaró los bailes y música de la costa Pacífica colombiana patrimonio inmaterial de la humanidad.

NACIÓN
Popayán y Cali
En Twitter: @ELTIEMPO

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