Foto: Manuel José Hernández
Según las 27 familias que habitan la vereda Cañoral, los puentes colgantes eran la única vía que tenían para pasar la frontera.
130 habitantes de la vereda Cañoral lanzaron una andanada de piedras a los cuatro militares de la Guardia Nacional de Venezuela que pusieron las cargas para volar la estructura.
Los militares llegaron a las 10:50 de la mañana del jueves hasta el sitio El Oasis dispuestos a derribar el puente colgante Las Naves, una estructura artesanal que une a esta población de Ragonvalia (Norte de Santander) con el municipio Las Delicias, en el estado venezolano del Táchira.
La reacción de la gente fue inmediata cuando los uniformados se bajaron de una camioneta y luego llegaron a la mitad del puente, construido con latas y alambres, donde colocaron las cargas explosivas para incomunicar a los campesinos del sector, quienes utilizan ese paso peatonal para movilizarse hacia ambos países.
Así lo confirmaron habitantes del sector a la Policía de Ragonvalia, que luego verificó el sitio de la explosión.
Según la información obtenida por la Policía, el hecho desató un enfrentamiento de los pobladores, que lanzaban piedras, y los uniformados, que trataban de impedirlo con la amenaza de disparar sus armas de dotación.
"Por fortuna, no hubo personas lesionadas", confirmó un miembro de la Fuerza Pública.
Tras hacer denotar el primer puente, los militares se dirigieron hacia el puente El Chícaro, otra estructura tipo hamaca situada a dos kilómetros de El Oasis, también levantada sobre el río Táchira y que comunica a la zona rural de Ragonvalia con Las Delicias, donde procedieron a dinamitarlo en toda la mitad.
Algunas de las 27 familias que habitan la vereda Cañoral dijeron que los puentes colgantes eran la única vía que tenían para pasar la frontera.
Cada uno tenía más de 25 años de haber sido construido y a través de ellos pasaba toda la mercancía y los productos que eran transportados de un país a otro.
Mientras los puentes colgantes eran destruidos en la zona rural, en el pueblo varios carros salían raudos hacia el Puente Alianza, el único paso vehicular en esa zona de frontera, tras la alerta que dio por altoparlantes el padre Gabriel Vera, párroco de Ragonvalia, quien al enterarse de la situación informó a los conductores que salieran hacia el estrecho puente metálico con el fin de impedir que lo derribaran.
"Bastante gente se movilizó en sus carros hacia al puente, que está como a diez minutos del casco urbano. Al final allá no ocurrió nada, pero fue bueno que el pueblo se desplazara hacia ese sitio por si intentaban destruirlo", dijo el sacerdote.
El alcalde de Ragonvalia, Élmer Gamboa, dijo que aún no se sabía con certeza quién pudo haber sido el causante de esos hechos.
Sin embargo, aseguró que algunos habitantes del sector tendrían videos que servirán para que las autoridades identifiquen a los autores.
Gamboa agregó que en el municipio ya hay presencia del Ejército, pero que en el lugar de verificación tan solo está la Policía.
"La tropa llegó como a las 3:30 p.m. y sólo estamos a la espera de un pronunciamiento del Gobierno Nacional", dijo el mandatario, quien al final de la tarde convocó a todas las autoridades de la región a un consejo de seguridad.
CÚCUTA
Publicidad
COPYRIGHT © 2010 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.