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Mendelssohn: precoz y eterna genialidad / Opinión

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Augusto Sorzano escribe sobre la importancia musical de otro artista considerado un prodigioso.

El prodigio de Félix Mendelssohn, "....a quien, como compositor o intérprete, todas las formas de música le llegaban con exquisita libertad y facilidad", hace que, "entre todos los compositores, su personalidad y su obra se consideren como las que más se aproximan  a la  genialidad de Wolfgang Amadeus Mozart".

Félix Mendelssohn-Bartholdy nació en Hamburgo en 1809, hijo de un acaudalado banquero y nieto de un prestigioso filósofo judío, Moisés Mendelssohn.  "Su segundo apellido, Bartholdy, proviene de un tío materno y fue escogido así, como conveniente para su ulterior conversión al Cristianismo". 

Como era de esperarse de una familia de aquel nivel económico y cultural, la educación de Mendelssohn le fue encomendada al compositor, director y profesor Carl Friederich Zelter, en Berlín.  "A diferencia de Mozart, Beethoven y Weber, quienes fueran explotados como 'niños prodigio' por sus familiares cercanos, los padres de Mendelssohn estimularon y orientaron su precoz genialidad al grado de organizar una pequeña orquesta de cámara para él".  Ciertamente,  resulta significativo "..el contraste  entre su infantil generación jugando con soldaditos de plomo o con muñecas y él estudiando con orquesta de cámara propia!!". 

El joven Mendelssohn tuvo por primera vez una presentación en público en un concierto de cámara  a la edad de 9 años y condujo su orquesta,  en su propia casa, entre 1821 y 1824.

Intensa fue la vida social que a Mendelssohn le correspondió llevar en su primera juventud, gracias a la privilegiada posición social de su familia, la cual le permitió también conocer y relacionarse con importantes personajes de la cultura de esa época, Heine, Humboldt y Goethe, entre otros, quienes eran invitados permanentes a los conciertos semanales que se llevaban a cabo en casa de sus padres en Berlín.

" Y allí, a la edad de 12 años, como principiante, se inició también como patricio de los Directores de Orquesta, y como músico 'sans peur et sans reproche', con tendencia e integridad clásicas, con determinación de elevar los estándares, interpretar sólo la más fina música y combatir la mediocridad y la hipocresía en la música". A los 15 años, Mendelssohn compuso su primera sinfonía.

Bien pronto se manifestó aquel enfoque, cuando, en marzo 11 de 1829, realizó su famoso trabajo de revivir la "Pasión según San Mateo" de Johann Sebastian Bach, obra monumental por ese entonces relativamente olvidada en Europa.  Mendelssohn continuó en Alemania la ingente labor de clasificar la gigantesca obra coral y orquestal de Bach y restituir el entusiasmo por ella.

A los 17 años de edad, en 1826, Mendelssohn compuso la Obertura para "Sueño de Una Noche de Verano" de Shakespeare.  Se considera la obra como de incomparable maestría en su originalidad, imaginación, armonía y orquestación, para el logro de la mezcla ideal de poesía y humor  que caracteriza a la comedia de Shakespeare.

Años después, en 1843, Mendelssohn compuso, por encargo del Rey de Prusia, el resto de la Música Incidental para la obra de teatro, una serie de piezas, entre ellas la archi-famosa Marcha Nupcial y el Scherzo, serie que se considera el más perfecto corolario de los temas que exponía en su obertura, años atrás, denotando, además, la intacta capacidad del compositor, ya a sus 34 años de edad, de evocar, continuar y proyectar la genialidad de su inspiración de los años de adolescente.

En 1829, realizó el primero de muchos viajes que hiciera a Inglaterra, en donde su música fue muy admirada, especialmente por la Reina Victoria, a quien dedicó su Sinfonía Nº 3 "Escocesa", cuya  première fue en 1843.   Durante vacaciones en la vecina Escocia, en 1830, Mendelssohn compuso la Obertura de Concierto "Las Hébridas", (La Caverna de Fingal), inspirada en el paisaje escocés y en temas mitológicos.  El tour de aquellos años incluyó también a Roma, en donde compuso su Sinfonía Nº 4  "Italiana", estrenada en 1833.

Las oberturas de Mendelssohn, además de ocupar un significativo lugar en su producción musical, poseen características especiales que las distinguen de composiciones de ese mismo género en aquella época, las cuales no pasaban de ser la introducción a una obra operística o de teatro. 

Las suyas son  descriptivas sí, de la obra que preceden, pero con independencia orquestal de la misma, casi en el umbral del poema sinfónico de los tiempos posteriores al Siglo XVIII.  Y este es el caso de la Obertura de Concierto "Mar en calma y próspero Viaje", compuesta en 1828 y basada en dos poemas de Goethe.

Los 1830s, fueron años  durante los cuales Mendelssohn tuvo gran demanda como pianista, organista, compositor y director, y también años de muy intensa actividad y de giras  por varios países de Europa.  Con todo, "....su técnica en el podio (Mendelssohn fue el primer director en implantar el uso de la batuta),  tuvo no pocos opositores, entre muchos de los grandes artistas que dirigían desde el piano o como primer violín, en las agrupaciones orquestales, conforme a la técnica tradicional".

 Durante su permanencia en Düsseldorf hasta 1835, compuso el Oratorio "Elijah", cuya première fue en el Festival de Birmingham dirigido por él mismo.  Este Oratorio incrementó el prestigio de Mendelssohn en Inglaterra, el cual, a la fecha, ya era enorme.
"La  Sinfonía Nº 5 "La Reforma", fue compuesta por Mendelssohn para conmemorar el Tercer Centenario de la fundación, por Martín Lutero, de la Iglesia Alemana Reformada en Augsburg en 1530.  Aunque originalmente se programó la première en Ausgburg, la Sinfonía se estrenó en Berlín, debido a la oposición de la comunidad de la Iglesia Católica Romana en Alemania".

Por sí sola, se explica tan enconada controversia con respecto a la sinfonía: aquella contiene dos melodías litúrgicas, una católica, "Dresden amén" y una  protestante, la coral "Ein' feste Burg".

Después de unos años de permanencia en Düsseldorf, rechazó la oferta de dirigir la Ópera de Munich.  Para Mendelssohn, la ópera nunca fue de su total agrado.  Él fue, por sobre todo, "...un compositor de oratorios, música de cámara y sinfonías".

Fue en Leipzig, en donde Mendelssohn centró sus actividades, durante los años que le quedaban en su corta existencia. En aquellos años, el prestigio de Leipzig era enorme. "Al fin y al cabo, era la ciudad de Johann Sebastian Bach, la del Coro de la Iglesia de Santo Tomás, la de la Gewandhaus, la de la Sing-akademie, la de la Euterpe Society y la de la Ópera, y  Mendelssohn era, precisamente, el músico que necesitaba".

 "En 1835, con la dirección y orientación de Mendelssohn, la orquesta de Leipzig pasó, de ser una dormida agrupación provincial, a tener gran prestigio internacional. Igualmente,  la ciudad de Leipzig, con el Conservatorio que él fundó en 1842,  se convirtió en centro para la investigación de la música contemporánea".  Muy significativo también, dentro de aquel conjunto de acciones en Leipzig, fue el establecimiento del esquema moderno para el concierto orquestal sinfónico.

Ya en el otoño de su breve existencia,  las  obras  de Mendelssohn siguieron esa diáfana trayectoria de grandeza : "...la quintaesencia del Romanticismo que contiene aquella feliz mezcla de brillantez, refinamiento, melodía y virtuosismo del Concierto para Violín", la solemnidad de la Cantata "Himno de Alabanza" y el Octeto de la coral "Lauda Sion", entre muchas obras de música de cámara, conforman ese 'catálogo de despedida' de Mendelssohn. 

En el invierno de 1847, ".....con una salud muy deteriorada por el exceso de trabajo, Mendelssohn debió soportar la pena que le ocasionó la muerte de su muy querida hermana Fanny".  Jamás se recuperó de aquella tristeza.  "En su memoria, Mendelssohn compuso el Quinteto para Cuerdas, acaso su obra más fina en música de cámara".  Meses más tarde, en ese mismo año,  murió Mendelssohn  en Leipzig a la edad de 38 años.

Con Mendelssohn, como en el caso de Mozart, nunca se sabrá cuánta música latente se llevaron sus privilegiadas neuronas, cuando debieron apagarse para emprender su tempranísimo viaje sin retorno.   Los años que lleva sonando,-165-, la música de Mendelssohn, en el devenir de los tiempos son apenas un instante, pero para el arte, son más que suficientes para que ocupe siempre un lugar de preferencia y para que la humanidad trate de conformarse con la efímera existencia de Mendelssohn, al tener la certeza de que puede seguir disfrutando su insuperable legado, ese sí atemporal, universal e imperecedero.

Bibliografía:

GARNER, Mosco, Notes for  EMI  SXLP 30196 . Garrod and Lofthouse Ltd., England
FLOROS, Constantin. Notes,  Deutsche Grammophon 415 565-2
HURD, Michael. "The Orchestra"., Phaidon Press Ltd., London, 1981
SCHONBERG, Harold C., "The Great Conductors", Victor Gollancs Ltd., London
MAY, Bobin, "Behind the Baton", Frederick Muller Ltd., London 1981

Augusto Sorzano Puyana

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