Foto: Archivo
Los combates se registran desde el pasado viernes en el nororiente del departamento, según información de las autoridades.
Seis militares fallecidos, nueve miembros de la Fuerza Pública heridos y un numero no determinado de insurgentes muertos dejan contactos armados en cuatro municipios del departamento.
Voceros militares expresaron que aun cuando desde hace un mes se realizan intensas operaciones en esa zona del país, desde el viernes se mantienen contactos armados, en especial en la vereda Santa Rita, zona montañosa de Corinto, donde cinco soldados profesionales y un suboficial murieron, y resultaron heridos cuatro militares.
"Por interceptación de comunicaciones y fuentes humanas, se conoce de unas 20 bajas entre las filas terroristas", dijo un vocero militar.
Ahí, unos 1.500 efectivos del Comando Operativo 3 y de la Brigada 29 y de la aviación del Ejército, con el apoyo táctico de la Fuerza Aérea, realizan operaciones contra miembros del Sexto Frente de las Farc, que es el centro de la persecución.
Los enfrentamientos más recientes se registraron este martes en El Tambo, centro del Cauca, donde los subversivos atacaron una patrulla de la Policía dejando 4 uniformados heridos y en el municipio de Jambaló con un hostigamiento al comando, sin consecuencias.
Acostumbrados al conflicto
A pesar de estos hechos, el Secretario de Gobierno Departamental, Álvaro Grijalba Gómez, dijo que la situación está siendo controlada por la Fuerza Pública y que como resultado de la contra-ofensiva de Policía y Ejército habrían muerto un numero no precisado de guerrilleros.
Aseguró el funcionario que pese a la dureza de los enfrentamientos y a que se han registrado cerca a las cabeceras pobladas, hasta el momento no hay reporte oficial de desplazamiento en ninguna localidad.
Sin embargo, a algunos mandatarios y líderes comunales de las localidades afectadas sí les preocupa el desplazamiento que en los próximos días pueda generar el conflicto.
Hugo Herney Bolaños, alcalde de El Tambo, dijo que este miércoles realizará una reunión para analizar el efecto de los combates en la población civil, ya que en su municipio el conflicto se presenta en tres corregimientos ubicados a más de 3 horas de la cabecera y donde se asientan alrededor de 300 familias campesinas que ya le manifestaron su deseo de salir de la zona.
Para Alexandra Muñoz, Personera de Toribío, en su localidad no se ha registrado desplazamiento masivo básicamente porque la gente "ya se acostumbró a vivir en medio del conflicto". Aunque reconoció que este municipio es netamente expulsor, señaló que el fenómeno se presenta por casos individuales y que, por lo general, la gente retorna a su lugar de origen cuando cesan los enfrentamientos.
Según la personera, a pesar de que la comunidad está habituada a los combates es preocupante la afectación en la población civil ya que sólo en lo corrido de este mes, dos jóvenes indígenas han resultado heridos en medio del fuego cruzado y con frecuencia la gente denuncia daños en bienes muebles e inmuebles causados por balas perdidas.
Entre tanto, el Consejero Mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), Marcos Cueitia, expresó que en las zonas de conflicto las comunidades viven una tensa calma por los enfrentamientos.
"La Guardia Indígena esta alerta, se tienen planes de emergencia. Hay momentos difíciles pero hasta ahora no hay desplazamientos masivos. Insistimos a los actores armados a dejar nuestro territorio y evitar que población civil se vea afectada", dijo.
POPAYÁN
Publicidad
COPYRIGHT © 2009 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.