Los menores alcanzaron a ser atendidos por personasl médico que logró contrarrestar los efectos de un raticida.
Los vecinos del barrio Las Palmas, en zona continental de Buenaventura (Valle) escucharon aterrados los gritos de Diana*, quien pedía ayuda para sus hermanos de 8 y 13 años que empezaron a sentirse mal en medio del desayuno.
La menor de 14 años corrió por el pasillo en medio del malestar que empezó a sentir poco después de que descubrió en medio de los frijoles con arroz, la misma masa que su madre les había prohibido tocar porque era veneno para ratas. "No coman eso, no coman eso", alcanzó a decirles a sus hermanitos.
Antes de desvanecerse en brazos de sus vecinos, la niña contó que fue su padrastro quien muy temprano los llamó a la mesa y poco después desapareció.
Orlando Valencia, secretario de Gobierno de Buenaventura, dijo que al parecer la decisión fue originada tras una discusión con su compañera, quien como todos los días salió muy temprano a trabajar lavando ropa.
Los niños fueron llevados de inmediato al centro de salud de la comuna 12, pero una vez fueron estabilizados se decidió su remisión al Hospital Departamental de Buenaventura donde los médicos encontraron los signos de envenenamiento.
Ayer en la tarde los menores fueron dados de alta, mientras las autoridades iniciaron la búsqueda del hombre, cuyo nombre mantienen bajo reserva.
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