Migrantes aumentan informalidad laboral

Migrantes aumentan informalidad laboral

El Concejo propuso mesas de trabajo para definir atención a los venezolanos que llegan a la ciudad.

Venezolanos en Medellín

Miguel Colmenares, tatuador de oficio, con seis meses en Medellín. Como muchos llegó huyendo de la situación del vecino país, especialmente por el tema de robos y asesinatos.

Foto:

Guillermo Ossa/EL TIEMPO

21 de junio 2017 , 10:25 a.m.

Antes de ser volantero en el centro de Medellín, Yohan Arraiz, venezolano de 27 años de edad, trabajaba en ingeniería ferroviaria en el Metro de Caracas. Llegó a la ciudad hace algo más de un año. Entró por la trocha porque la frontera estaba cerrada.

Inicialmente llegó a Itagüí, donde vivió tres meses en la calle. Después de un tiempo conoció una señora que le ayudó con comida y a conseguir trabajo como auxiliar de seguridad en una discoteca los fines de semana. En su actual empleo gana 25.000 pesos al día.

Yohan es uno de los 6.000 venezolanos que habría llegado a la ciudad, del millón 76.000 que se estima estaría viviendo en el país.

“Me gustaría trabajar en el Metro de Medellín porque es mi especialidad, pero no me puede contratar porque si me pasa algo no pueden hacerse responsables de mí médicamente”, dice.

Él tiene varios compatriotas conocidos que viven en Manrique: uno es enfermero y trabaja en una revueltería, otra es una abogada, a la que le resultó trabajo en comidas rápidas y otros que regresaron a la ciudad, después de haber sido deportados a venezuela, desde hace tres meses venden cepillos de dientes.

Me gustaría trabajar en el Metro de Medellín porque es mi especialidad, pero no me puede contratar

Otra joven proveniente del estado de Zulia, que pidió confidencialidad y también ingresó sin documentos, se gana la vida haciendo domicilios en un restaurante del pasaje La Bastilla desde hace tres meses, el mismo tiempo que hace que llegó a Medellín al barrio Boston.

Se vio obligada a suspender su carrera de biología química en la Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt. Cursaba el séptimo semestre. Por un día de trabajo recibe 30.000 pesos, más propinas.

A diferencia de ellos, Rómulo Hernández, de 28 años, procedente de Punto Fijo, a ocho horas de Caracas, dice estar identificado con pasaporte vigente.

Emprendió su viaje a Medellín hace ocho meses en compañía de su esposa y su mamá. Pasó de ser ingeniero mecánico de industria petrolera en la refinería Cardón en Venezuela a trabajar en venta de comidas rápidas, en construcción y hace dos meses está desempleado. Su esposa es ingeniera mecánica y está trabajando en una tienda de helados en el barrio Kennedy, donde residen.

Cuando trabajó en comidas rápidas, Rómulo devengaba 35.000 pesos al día y en construcción 40.000, para un aproximado de 300.000 pesos a la semana. Según él, lo que conseguiría en 15 días en Venezuela.

Venezolanos en Medellín

Aquí el venezolano Yohan Arraiz en su labor como repartidor de volantes en el centro de la ciudad. Con sus ingresos sostiene a su hijo.

Foto:

Guillermo Ossa/EL TIEMPO

Esther Ossa es una vendedora ambulante de tintos en La Playa con la Oriental. Esta paisa cuenta que ha visto últimamente a varios venezolanos también en el rebusque en el centro ofreciendo manillas de hilo en las calles y en los buses y en la noche ve pasar a mujeres que le compiten con la venta de tinto.

Y es que al momento de buscar trabajo es el centro el que mayor cantidad alberga, principalmente en el trayecto comprendido entre la avenida La Playa, la iglesia San José y el Éxito San Antonio.

El secretario de Inclusión Social y Familia de Medellín, Luis Bernardo Vélez, explica que se han conocido varios casos de explotación laboral. Debido a su situación de informalidad e irregularidad, ofrecen su mano de obra más barata.

Así ocurre en el caso de mujeres que están llegando con empleos no calificados y optan por ejercer la prostitución.

Debido a su situación de informalidad e irregularidad, ofrecen su mano de obra más barata

De acuerdo con Tony Vitola, coordinador en Medellín del partido político venezolano Voluntad Popular, “los profesionales saben que incluso trabajando de manera informal tienen una mejor calidad de vida que como profesionales en Venezuela”.

Por lo que se ha podido constatar con autoridades locales la mayoría de los venezolanos están residenciados en hostales de paso y cuartos rentados en casas de familia más que todo en Manrique, 12 de octubre, El Diamante, Robledo, Golondrinas, Guayaquil y Boston.

Especialistas analizan cifras y la posibilidad de entregar visas

Venezuela está entre los países más violentos del mundo; ocho de cada 100 ciudadanos comen de la basura; en febrero de 2017 se registró un 80 por ciento de escasez en medicina y hay una proyección del 2.000 por ciento en inflación para el mismo año. Estas constituyen las principales causas por las que los venezolanos se han asentado en diferentes territorios de Colombia, según Tony Vitola de Voluntad Popular.

No hay condiciones óptimas para que quienes migran puedan trabajar por vías legales. Muchos han entrado con visas de turismo y excedido su tiempo de estancia recurren a la informalidad mientras regularizan su estatus migratorio. En diferentes espacios de conversación se ha solicitado la aprobación de visa temporal humanitaria.

De acuerdo con el abogado, politólogo y docente de la Universidad de Antioquia, Carlos Britto Londoño, en el caso de las visas especiales “hay que tener en cuenta que si se hace este tipo de concesiones, otros extranjeros podrían empezar a ver a Colombia como un territorio de menores restricciones migratorias en comparación con otros países y se abre la puerta para que otros ciudadanos latinoamericanos como por ejemplo los haitianos que pasan por el Urabá Antioqueño hagan la solicitud y hay que tener en cuenta que se crean tensiones en la carga financiera que debe soportar el municipio así la competencia en el tema la tenga la Cancillería”.

Venezolanos en Medellín

Alejandro Caripe, diseñador gráfico y tatuador, lleva seis meses en la ciudad, igual que muchos llegó huyendo de la situación de su país.

Foto:

Guillermo Ossa/EL TIEMPO

Britto se refirió además a las problemáticas presentes en Medellín a la llegada de los venezolanos: “hay solidaridad pero no ha sido fácil para Medellín recibir un flujo migratorio que no se tenía contemplado al ser una ciudad donde ya hay un desplazamiento forzado que viene a acrecentarse con la cifra de venezolanos que se desplazan a su vez de su país; una ciudad que está en proceso de intervención del centro y del espacio público, al cual se le va a sumar más informalidad, y donde la cobertura educativa y en salud tiene deficiencias.

Cabe indicar que el próximo 5 de julio se dará inicio a las mesas de trabajo propuestas durante la sesión plenaria del Concejo de Medellín, como parte de las estrategias para establecer una ruta de atención adecuada a los migrantes.

NATALY BARRIENTOS GRISALES
Para EL TIEMPO

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA