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¿Qué pasa cuando el virus del Zika infecta a las mujeres embarazadas?

Martes 28 de junio de 2016
Medellín

¿Qué pasa cuando el virus del Zika infecta a las mujeres embarazadas?

Solo causaría daños neurológicos si se transmitiera al feto en los tres primeros meses de gestación.

Por:  Mariana Escobar Roldán | 

A los expertos les preocupa que las pruebas para diagnosticar el zika están centralizadas en Bogotá

Foto: Archivo /EL TIEMPO

A los expertos les preocupa que las pruebas para diagnosticar el zika están centralizadas en Bogotá

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Entre las 202 madres gestantes que el Instituto Nacional de Salud (INS) ha declarado sospechosas de haber contraído el virus del Zika, dos se encuentran en Medellín.

Si bien las mujeres, una de 20 años y otra de 31, están fuera de peligro, y mediante ecografía se comprobó que hasta ahora sus bebés no presentan alteraciones neurológicas, la Secretaría de Salud de Medellín les hace un seguimiento, que obedece al protocolo construido por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para estos casos y que pide un acompañamiento posterior al descarte de las afecciones para evitar cualquier complicación futura.

De acuerdo con Iván Darío Vélez, director del Programa de Estudio y Control de Enfermedades Tropicales, PECET, de la Universidad de Antioquia, la alerta de la OPS surgió por Brasil, donde se empezó a observar que en los últimos meses aumentó en 10 veces el número de niños con microcefalia, un trastorno neurológico reflejado en un perímetro encefálico más pequeño, en un menor desarrollo neuronal y subsecuentes problemas motores.

Según Vélez, el rastreo de científicos del país vecino permitió encontrar que el virus del Zika, transmitido por la picadura del mosquito 'Aedes aegypti', el mismo del dengue y el chikunguña, produce daños en el feto cuando este se está formando, es decir, durante los primeros tres meses de gestación. “Como en general sucede con muchos virus, mientras más nuevo es el feto, más chance hay de que haya daños”, continuó el director del PECET.

“Como el virus es tan pequeño, traspasa la placenta, llega al embrión y se localiza a nivel del sistema nervioso central”, explicó Vélez, y agregó que además de microcefalia, el Zika se relaciona con el síndrome de Guillain-Barré-Landry, un trastorno neurológico en el que el sistema inmunitario del cuerpo ataca a una parte del sistema nervioso periférico, la mielina, que es la capa aislante que recubre los nervios. En consecuencia, hay incapacidad de sentir calor, dolor y otras sensaciones.

Vélez aclaró además que el problema detectado en Brasil es que para muchos de los casos encontrados, la madre no experimentó síntomas, que pueden ser fiebre leve, sarpullidos, conjuntivitis, dolores de cabeza y en las articulaciones, y que suelen aparecer (solo en una de cada cuatro personas) entre tres y 12 días después de la picadura de un mosquito infectado.

Así las cosas, muchas de las mujeres embarazadas afectadas no necesariamente se percatan de que tienen o tuvieron el virus del Zika.

Para Rita Almansa, epidemióloga de la Secretaría de Salud de Medellín, la solución está en la prevención, sobre todo en la eliminación de posibles criaderos para la reproducción del mosquito. No obstante, advierte que las mujeres embarazadas no deben caer en la alarma, ya que la ocurrencia de este tipo de casos se da en uno por cada mil.

La funcionaria destacó que toda la red de urgencias de Medellín está notificada para que en caso de llegar una mujer embarazada con síntomas, incluso sin la confirmación de que porte el virus del Zika, se manejará como embarazo de alto riesgo obstétrico.

A Vélez le preocupa igualmente que las pruebas diagnósticas para confirmar cualquier caso de Zika en el país estén concentradas en el laboratorio de Salud Pública del INS, suelen tardar y no se permita a las regiones (a través de secretarías de salud y centros de investigación) avanzar al respecto para mayor tranquilidad de las embarazadas que puedan estar asintomáticas y para un informe local más completo.

Sobre esto, Almansa mencionó que cuando llega al INS una nueva prueba, se requiere entrenamiento y estandarización para transmitir la capacidad a las regiones. Si bien dijo que el laboratorio departamental de Salud Pública sí tendría la capacidad local, hay protocolos que tienen que ser aprobados a nivel nacional.

“La ocurrencia de los casos es muy baja, de manera que no hay que alarmar. Lo importante aquí ni siquiera es el diagnóstico, se trata de una enfermedad que se debe manejar por síntomas, pues no existe tratamiento, y este es expectante, dependiendo de los síntomas o complicaciones”, explicó la funcionaria, y añadió que los datos epidemiológicos completos sí tendrían una importancia para la toma de decisiones desde las autoridades.

Riesgo mayor por el Niño

De acuerdo con Iván Darío Vélez, del PECET, tanto el zika, como el dengue y el chikunguña son transmitidas por el mosquito 'Aedes aegypti,' que se reproduce, sobre todo, en épocas de sequía con episodios de lluvia exacerbados, como ocurre en la actualidad por cuenta del fenómeno del Niño.

Las condiciones meteorológicas de los últimos días son propicias para que haya brotes de las enfermedades, dice Vélez, y agrega que hay una relación directa entre el número de mosquitos y su transmisión: “Cuando hay más, se transmiten más”.

Respecto al hecho de que la mayoría de casos de Zika tengan lugar en Medellín, Vélez afirma que el cambio climático incide de manera significativa. La temperatura de la ciudad ha aumentado desde hace 20 años y eso hace que tierras que antes eran muy frías para el mosquito, ahora son aptas para que su reproducción. Por eso, alerta el doctor, incluso el valle de San Nicolás podría ser propenso a una de estas epidemias, con el agravante de que la población no está acostumbrada a los virus y por eso ataca a más personas.

El director del PECET, el aumento de migraciones nacionales e internacionales propicia la transmisión entre países y regiones.

Si bien hay alerta epidemiológica en todas las secretarías de salud de Antioquia, ya hay campañas para el control de criaderos y las autoridades están atentas por si llega a ser necesario un control químico, el Zika no ha representado el colapso del sistema de salud regional, e incluso se pide que, por sus síntomas mucho más leves, este virus no llame más la atención que el dengue o el chikunguña, que podrían dispararse por el fenómeno del Niño.

Mariana Escobar Roldán
EL TIEMPO Medellín

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