Corredores de felinos, en lista para protección

Corredores de felinos, en lista para protección

Se busca restaurar los lugares de paso de especies de fauna silvestre en peligro de extinción.

Jaguar

El jaguar, el felino más grande de América, está clasificado como una especie en alto grado de amenaza en el continente.

Foto:

Javier Agudelo / Archivo EL TIEMPO

11 de septiembre 2017 , 10:51 a.m.

El jaguar y el puma, al igual que el tití gris, el manatí y el oso de anteojos, no solo tienen en común su condición de mamíferos. También son las especies elegidas para la primera etapa de protección corredores biológicos en el departamento de Antioquia, una iniciativa liderada por la Asamblea Departamental. A esas especies se agregará el tigrillo, que ya tiene un proceso de protección en Envigado.

En julio pasado fueron aprobadas dos ordenanzas en ese sentido, la 36 del 2017 para garantizar la continuidad de un proyecto de proteger los pasos de fauna silvestre en algún grado de amenaza, y la 35 para definir la protección específica del corredor del oso de anteojos. Próximamente el turno será para un felino, el jaguar o el tigrillo.

Este es un paso más para la protección de las especies, garantizando que tengan lugares de circulación apropiados en donde puedan conseguir su alimento y, sobre todo, para que no transiten cerca de los asentamientos humanos, ya que muchas veces los habitantes de zonas rurales no saben cómo enfrentar el contacto con especies como los osos de anteojos, jaguares o pumas y terminan matándolos para evitar daños a sus propiedades o animales de granja.

Muchas veces los habitantes de zonas rurales no saben cómo enfrentar el contacto con especies como los osos de anteojos, jaguares o pumas y terminan matándolos

Ana Ligia Mora, diputada proponente de las ordenanzas de protección de corredores biológicos, comentó que se busca seguir trabajando articuladamente entre la Gobernación y las corporaciones ambientales, que ya han aumentado los operativos de control al tráfico de especies, así como sensibilizando a la ciudadanía para que no tengan animales en cautiverio ni los saquen de su hábitat.

La idea, agregó Mora, es que los corredores biológicos se integren al Sistema Departamental de Área Protegidas (Sidap), desde donde se promueva el monitoreo de las poblaciones y hábitats de las especies protegidas.
Las especies no solo se han visto afectadas por la caza sino que la separación de sus hábitats dificulta que las poblaciones se encuentren y propaguen.

Reconectar los hábitats

Esta segregación es una constante y es causada, en parte, por la expansión humana y, en otra, por la deforestación en la que Antioquia está en la cabecera del país, ocupando el segundo lugar con 15.888 hectáreas de bosque taladas durante el 2015, según reportes del Ideam.

Es por esto que la importancia de estas ordenanzas redunda, según Carlos Naranjo, subdirector de Regionalización de Corantioquia, en la unión institucional que se logra para la conservación de ecosistemas claves para algunas especies, “permitiendo la movilidad de las mismas, entendiendo que requieren de una áreas y características de conservación de esos ecosistemas para poder subsistir”.

Es por esta razón que los proyectos también contemplan “el desarrollo de acciones de armonización en la planificación del territorio municipal y de educación con campesinos y productores para mejorar prácticas productivas que posibiliten la conservación de hábitats”, agregó Alejandro González, director de esa entidad.

Armonización en la planificación del territorio municipal y de educación con campesinos y productores para mejorar prácticas productivas que posibiliten la conservación de hábitats

Sobre la cooperación, la diputada aclaró que la Ordenanza promueve el trabajo entre las corporaciones ambientales, algunas ONG y la Gobernación, pero que el liderazgo recae en esta última, a través de la Secretaría de Medio Ambiente puesto que tiene presencia en las mesas directivas de todas las corporaciones de Antioquia.

La Secretaría de Medio Ambiente indicó que como estas ordenanzas son tan recientes, aún no se ha destinado un presupuesto específico para los corredores, no obstante, han estado colaborando en la consolidación de las áreas protegidas locales en el Sidap, lo cual aporta a la integridad ecológica de la región y conservación de las especies.

Puerta abierta

Dado que la Ordenanza 36 no especifica cuántos deben ser los animales protegidos, abre una importante puerta para que en el futuro no se considere solo a aquellos que están en alto grado de amenaza.

De hecho, se espera, dijo Mora, que sirva como marco para cuando se quiera proteger los corredores de especies diferentes al oso de anteojos, manatí, puma, tigrillo, jaguar o tití gris.

Todos estos esfuerzos de protección de corredores biológicos son, además, un ejemplo en el país, concluyó la diputada. Recalcó que restaurar las zonas no solo es importante para la fauna sino que ayuda a evitar desastres naturales como deslizamientos de tierra, producto de la alta deforestación.

MARÍA ISABEL ORTIZ FONNEGRA
Redactora de EL TIEMPO
En Twitter: @M_I_O_F

MEDELLÍN

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