Desplazados por enfrentamientos Eln-Bacrim piden garantías en retorno

Desplazados por enfrentamientos Eln-Bacrim piden garantías en retorno

En el Alto Baudó (Chocó) una de las víctimas narra el drama que viven 178 familias refugiadas.

Familias desplazadas

En el viejo coliseo de Pie de Pató, en el Alto Baudó (Chocó), permanecen 178 familias desplazadas de diferentes zonas chocoanas.

Foto:

Defensoría del pueblo

12 de marzo 2017 , 02:04 p.m.

“¡Por favor, mírennos! También somos seres humanos”. Quien hace ese reclamo es Diego Moreno Martínez, una de las 500 personas desplazadas de Peña Azul, en el Alto Baudó (Chocó) y que llegaron hasta la población de Pie de Pató desde el pasado sábado, huyendo de los enfrentamientos entre miembros del Eln y las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Agc).

Cuenta que no ha probado bocado en todo el día. Y asegura que, cuando tiene suerte, consigue para una sola comida. “Los niños son los que más sufren. Esta mañana solo comieron colada de avena y seguimos esperando la ayuda prometida. Esto es infrahumano”, afirma con un dejo de exasperación en su voz.

Un desespero que para él no es nuevo. A sus 30 años es la quinta vez que él y la comunidad de Peña Azul deben salir forzosamente de sus tierras para no quedar en medio de un cruce de balas entre grupos armados ilegales.

No por eso se le hace más fácil esta situación. Pasa el día bajo el techo del viejo coliseo de Pie de Pató con la mayoría de las 178 familias que llegaron de diferentes zonas chocoanas. “Nos miramos las caras todo el día, aburridos, desesperados, sin nada que hacer. Solo esperando una ayuda que no llega”, enfatiza.

Y las precarias condiciones del sitio donde están albergados no les ayuda a enfrentar la situación. Cuando llueve, dice él, el agua se cuela por las grietas de la estructura y moja el piso en donde muchos tienen que dormir ante la falta de colchonetas.

(Además: Las cuentas pendientes tras paro cívico en Chocó)

El hambre acosa, pero también la fiebre y los brotes de diarrea, especialmente en los menores, quienes, dice Moreno, “están muy traumatizados por lo que vivieron y necesitan ayuda psicológica”.

Sus hijos pequeños le han rogado hasta el cansancio que vuelvan a su casa, aquella que dejó intempestivamente hace ocho días para salvar su vida y la de su familia, cuando las balas interrumpieron una jornada de aseo y limpieza que realizaban en Peña Azul.

“Eran como las 10 de la mañana y apenas sentí el choque entre ellos (los grupos armados), dejé todo tirado. Corrí a buscar a mis padres, a mi hermano, mi mujer y mis hijos. Todas las familias hicieron lo mismo, unos río arriba, otros río abajo, otros por la montaña. Fue un despelote. Pero por fortuna salimos vivos”, narra.

Moreno les recalca a sus hijos que la vida vale más que cualquier cosa material. Incluso, les dice, más que los marranos, las gallinas y los cultivos que les daban el sustento. “Pero no hay garantías para volver. Veo muy lejos un posible retorno”, explica.

A pesar de que el gobernador del Chocó, Jhoany Carlos Palacio, y el comandante de la Séptima División del Ejército, general Jorge Salgado, informaron que en la zona ya hay presencia de más de 100 militares, Moreno afirma que a Peña Azul, por lo menos, no han llegado.

“Ayer estuve por allá y eso estaba todo revolcado. Los animales que dejamos y que eran parte de nuestro sustento, se los comieron. Perdimos muchas cosas”, cuenta y reclama que nadie los ha acompañado ni los ha reparado en los cinco desplazamientos que han sufrido.

Aunque el desespero aumenta cada día, al igual que la incertidumbre de si podrá o no volver a su rancho y su parcela, el desplazado valora la ayuda que les han brindado miembros de la Cruz Roja y Médicos Sin Fronteras, quienes ya hicieron presencia en la zona. Y agradece que él y los suyos tengan otro día más de vida.

Pero no hay garantías para volver. Veo muy lejos un posible retorno

Voces

“Los trágicos acontecimientos del fin de semana muestran que la firma de los acuerdos de paz es solo un paso en el largo camino hacia un país en el que la gente pueda vivir sin temor a ser víctima de homicidio, desaparición o desplazamiento forzado por pánico a perder la vida (...). En amplias zonas, el conflicto dista mucho de haber finalizado”.
Érika Guevara-Rosas
Directora para las Américas de Aministía Internacional

“Tras el acuerdo de paz con las Farc, la guerrilla abandonó muchas zonas que antes controlaba y el Ejército no fue suficientemente rápido en acceder a ellas, por lo que otros grupos se apropiaron del territorio (...). No sé qué grupos son responsables de esos abusos, pero aunque tuviera esa información no podría proporcionarla”.
William Spindler
Portavoz de ACNUR

“Para 2016 el riesgo de desplazamiento forzado se agudizó como consecuencia de enfrentamientos entre distintos grupos armados ilegales y de estos con la Fuerza Pública. Es más, a esta Corte se indicó que tal exacerbación de los riesgos tenía relación con la posible salida de las Farc de la región y la consecuente disputa territorial”.
Corte Constitucional
En un auto del 24 de febrero de 2017

ALEJANDRO MERCADO
Corresponsal de EL TIEMPO
Medellín

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA