El clarinetista paisa Sebastián Plata triunfa en Europa
Por: REDACCIÓN ELTIEMPO.COM | 1:44 p.m. | 20 de Marzo del 2011
El clarinetista Sebastián Plata fue solista con la filarmónica de Luxemburgo el 4 de febrero.
Foto: Archivo particularSebastián Plata Acevedo ha tocado como solista con la Orquesta Filarmónica de Luxemburgo.
El día en que hizo su primera presentación en ésta, una de las mejores del mundo, su abuela Alicia Rendón encendía en Medellín una vela y rezaba por su nieto.
"Acuérdese de la velita", le dijo Plata antes de presentar Conversaciones de una orilla a otra, obra para clarinete y orquesta compuesta y cedida para su lanzamiento por el clarinetista francés Olivier Dartevelle, su maestro en el conservatorio de Luxemburgo.
Atrás quedó la época en la que Plata tocaba con instrumentos prestados y esos primeros años en la universidad cuando el sudor de las manos y la falta de apetito delataban su nerviosismo antes de un concierto.
A los 11 años ingresó en la Red de Escuelas de Música de Medellín, comenzó aprendiendo solfeo y un año después, escogió su instrumento. "Cuando escuché el clarinete percibí que ese sonido era el que yo quería. Había en él cierto misticismo y al mismo tiempo mucha versatilidad", describe Plata.
"No habla mucho ni tiene necesidad de hacerlo: todo se sabe a través de lo que toca porque Sebastián respira con ese instrumento", así lo describe Elizabeth Isaza, su maestra en la Universidad de Antioquia.
A los 16 años, Sebastián vivía en el barrio Villa Hermosa, sector oriental de la ciudad. No le alcanzaba el dinero que su madre le daba. Le tocó acostumbrarse a mezclar el trabajo con sus estudios, para ahorrar un dinero que, sumado al que su mamá tenía guardado, le permitió comprar su primer clarinete.
Ahí no paró su sueño: quería estudiar en Europa, un continente que había conocido en la gira que hizo por Italia y España con la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de Medellín.
Se graduó como maestro de clarinete en el 2008. Era prácticamente un hecho su paso al Conservatorio de Bruselas, Bélgica, porque ya lo habían aceptado, pero la falta de algunos documentos y de dinero retrasaron su meta.
"Eso lo marcó. Le causó muchísimo dolor, pero él continuó hasta que logró reunir los papeles", dice su mentora en la Universidad de Antioquia. El sueño del músico se materializó, entre otras cosas, gracias a la Beca de Jóvenes Talentos que promovió el Icetex en el 2009.
Ya lleva un año y cinco meses en Luxemburgo. Su agilidad al tocar el instrumento es admirada por el público europeo, que lo escucha con atención desde aquella primera vez en el Teatro Municipal de la localidad de Esch-sur-Alzette, en Luxemburgo.
Ese día, cuando terminó el concierto, su maestro se subió al escenario para darle un abrazo. Allí estaba el niño de la generación de músicos que se graduó en el 2008 en la Universidad de Antioquia. Miles de kilómetros lejos de su abuela y de toda su familia, Plata había logrado su objetivo: triunfar en el reto más grande, a los 25 años de edad.
Carlos Mario Cano
Especial para EL TIEMPO




