El cementerio San Pedro es un referente iberoamericano

El cementerio San Pedro es un referente iberoamericano

La Red de Cementerios lo reconoce como el primer camposanto en convertirse en un museo.

San Pedro

En septiembre próximo, el santuario cumple 176 años en pie, siendo un referente ciudadano para la reflexión.

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Jaiver Nieto / EL TIEMPO

22 de abril 2018 , 11:50 a.m.

El Museo Cementerio San Pedro es una réplica concentrada de Medellín. Está dividido por barrios, que a su vez fragmentan la superficie por estratos; están los populares y las élites haciendo un retrato de una realidad social que perdura. Está comprimida la historia, con sus violencias y sus dolores. Está dibujada una corriente artística, con sus mutaciones. Y también la transformación arquitectónica que habla de un cambio de percepción.

Pero además, el camposanto es un referente estadístico con datos reales de la vida y la muerte. Y esos opuestos albergan ejemplos de olvidos personales alrededor de tumbas que no reciben visitas. Pero también lápidas a las que les brotan recuerdos y flores y cartas de adiós.

Además de ser la necrópolis más antigua que todavía está en uso en Medellín, el lugar ha logrado posicionarse como un punto de encuentro cultural desde que se convirtió en museo hace 20 años, asumiendo la memoria como un valor atractivo.

En 1998 el espacio fue declarado museo
. Para el Concejo Internacional de Museos (Icom), los requisitos para la declaratoria son: ser un espacio abierto al público, que conserva, investiga, comunica y expone el patrimonio material e inmaterial de la humanidad. Y todo lo cumplía y lo sigue cumpliendo el San Pedro.

San Pedro

La idea del cementerio surgió porque las élites de la época quisieron crear un santuario para enterrar a sus muertos.

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Jaiver Nieto / EL TIEMPO

La Red Iberoamericana de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales, una alianza consolidada en el año 2000 para proteger espacios como este en 13 países hispanohablantes, decidió reconocer los esfuerzos del camposanto por ser un referente para los demás camposantos.

De hecho, el primer encuentro de la red se llevó a cabo en el San Pedro hace más de 18 años, pues desde entonces era validado por los integrantes de varios países como una referencia.

Cementerios como el de la Recoleta, en Buenos Aires (Argentina) o el Torrero de Zaragoza (España) también hacen parte de la red y, según Diego Bernal, historiador y miembro activo de la corporación, estos espacios, que también cuentan con un valor histórico y cultural evidente, han encontrado inspiración en la experiencia del San Pedro.

“El cementerio para la red es una escuela por su innovación. Aportó para que el cementerio de Lima (Perú) sea hoy un museo cementerio, también para el Británico de Montevideo (Uruguay)”, aseguró Bernal.

La red quiso entonces, reconocer el trabajo que ha permitido recuperar un espacio que simbólicamente estaba muy deteriorado, que había perdido viabilidad con el paso del tiempo.

San Pedro

'Las tres Marías’, del escultor Bernardo Vieco, es una de las obras más representativas del cementerio.

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Jaiver Nieto / EL TIEMPO

Son 176 años de historia alojada en 30.000 metros cuadrados de tierra. Un lugar que puede contar mejor que cualquier historiador el acontecer local y que sigue alimentándose de nuevos relatos. Parte de esa capacidad está en la forma de repensar un espacio como este.

Para Patricia García, directora del Museo Cementerio San Pedro, el valor del espacio radica, sin duda, en las vidas interrumpidas de quienes han llegado desde 1842, año en el que fue fundado gracias a la iniciativa del médico Pedro Uribe Restrepo.

En ese sentido, el entendimiento del camposanto como un lugar de encuentro en la ciudad, no puede darse sin reconocer que su función principal es la de darle sepultura a los muertos. “Tenemos que entender su condición de cementerio, para entenderlo como museo”, aseguró.

Entre la tradición de quienes celebran la vida de los familiares que perdieron, una variada oferta cultural permite involucrar a las nuevas generaciones en las prácticas que se dan dentro del cementerio. “Con sus historias y materialidad han demostrado efectos y sentimientos que nos sirven para contar una historia que no es la de la muerte, es la de la memoria”, agregó la directora.

San Pedro

Alrededor del camposanto se han instalado en el imaginario común decenas de historias.

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Jaiver Nieto / EL TIEMPO

Lo que empezó siendo una auto representación de las élites, quienes decidieron crear el espacio, es hoy un punto de convergencia tan real como la confluencia natural de las gentes de Medellín. Y los visitantes pueden llevarse una impresión de la ciudad, gracias a un guión museológico que divide el lugar en cuatro momentos: los cambios de la sociedad antioqueña alrededor de los años veinte, la apropiación del espacio por parte de la cultura popular entre 1971 y 1997 y la reflexión que inunda hoy los rincones de la necrópolis.

Ser un escenario cultural, le ha permitido al San Pedro mantenerse en los imaginarios sociales de la ciudad. Sin embargo, desde su administración aseguran que el sostenimiento del cementerio se logra a través de la sepultura, y que la cultura es un valor agregado, una puerta al conocimiento y una forma de construir identidad.


Valentina Vogt
Para EL TIEMPO
valalb@eltiempo.com
@ValentinaVogt

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