'Lo que yo calculé no fue lo que se construyó’: ingeniero del Space

'Lo que yo calculé no fue lo que se construyó’: ingeniero del Space

Rompió su silencio Jorge Aristizábal, el polémico calculista del edificio que colapsó en Medellín.

Jorge Aristizábal Ochoa, ingeniero calculista de edificio Space

Jorge Aristizábal Ochoa, de 65 años, es ingeniero civil, especialista en diseño de edificaciones. Fue el calculista de la urbanización Space.

Foto:

Juan Augusto Cardona

22 de septiembre 2017 , 12:10 p.m.

Pilas que se hicieron en terreno inestable, fundaciones mal construidas, resistencias bajas en los concretos y hasta varillas de acero deficientes fueron, según el ingeniero calculista Jorge Aristizábal, las causas del desplome de la torre seis del edificio Space, en El Poblado.

La última vez que el polémico diseñador estructural había hablado fue un día antes de la tragedia, el viernes 11 de octubre de 2013, en las recordadas declaraciones en las que dijo que el edificio no tenía peligro de colapso. Este jueves, casi cuatro años después de que la torre se viniera abajo y dejara 12 fallecidos, Aristizábal habló por primera vez del hecho, durante la reanudación del juicio por el delito de homicidio culposo del residente Juan Esteban Cantor.

Se trató de diseñar algo óptimo, seguro, estable, económico y durable

La defensa de Aristizábal en el interrogatorio que le hizo su abogado (la Fiscalía desistió de contrainterrogarlo) giró en torno a demostrar que el constructor (CDO) no edificó Space conforme al diseño que él había realizado. “Una cosa son los ingredientes de la tortilla y otra cosa es hacer la tortilla”, ejemplificó.

Tragedias

12 de octubre de 2013. Doce muertos dejó el desplome del edificio Space, en Medellín, y 161 familias resultaron afectadas por las fallas en la estructura.

Foto:

Wilson Madrid

El acusado contó que tuvo una relación profesional con la constructora por más de 15 años, con la que firmaba convenios a cambio de honorarios. Relató que en 2004 hizo el diseño de la estructura de Space, en 20 planos, en los que trató de “diseñar algo óptimo, seguro, estable, económico y durable. Se presentaron en planos detallados según los cuales el constructor debía llevar a cabo la obra”, dijo.

Afirmó que “en absoluto supervisé la construcción, para eso están los planos” y reiteró que si no se siguieron las indicaciones del diseño estructural, “(el constructor) perdió la ‘platica’. Uno hace los planos, pero ni siquiera conoce el lote, nunca va por allá, se supone que el encargado siguió los planos aprobados”. También reseñó que el encargado de la ejecución de la obra es el constructor o el que él designe.

Las pilas estaban cortadas y no se hicieron en terreno estable. Estaban sobre acuíferos y bolsas de agua. En el estudio de suelo no aparecieron

Explicó que pese a tener seis fases constructivas, Space era una sola estructura, una sola pieza, “como un trasatlántico”. Esto último, añadió, se traduce en que ante cualquier evento, como un sismo o una explosión, la carga la asumen todas las torres del complejo.

Asimismo, reconoció que ocho meses antes del desplome le reportaron el desprendimiento de la recubierta de los balcones, sin embargo, le restó importancia porque “era un detalle de transmisión de cargas de voladizos” que no afectaba la estabilidad.

Edificio Space

El 23 de septiembre de 2014 se realizó la implosión de las etapas 1 a la 4 del edificio Space.

Foto:

Archivo / EL TIEMPO

Lo grave fue cuando se empezó a asentar una de las fundaciones, ese sí, un elemento estructural. “Empezó a hundirse después de que estaba terminado. El correctivo, como estaba en terrenos inestables, fueron cuatro pilas muletas. Se diseñó el fuste (armazón), llegando hasta la profundidad que dijera el ingeniero de suelos. Necesitaba bajar hasta la roca”, acotó.

Pese a ello, continuó Aristizábal en su exposición exhibiendo una fotografía, el procedimiento no se hizo así: “La (pila muleta) que hay en la foto no es la que yo diseñé y la otra (que se construyó) no la veo. Se construyeron dos y dijeron que había parado el asentamiento”.Lo que pasó el viernes 11 de octubre de 2013, horas antes del derrumbe, fue el aplastamiento de una columna en el piso cuarto de la torre seis, a 30 centímetros del borde de la losa.

En el juicio se demostró que el edificio sí se diseñó mal y que además, los constructores no respetaron el diseño

Esa, según Aristizábal, fue una falla puntual porque había tres muros iguales en los pisos inferiores que no fallaron. Al muro se le pusieron unas placas metálicas. “Era como un brazo quebrado, uno lo enyesa para que quede un apoyo estructural nuevo”.

El ingeniero concluyó que el desplome se dio por la coincidencia de varios factores: las pilas “estaban cortadas y no se hicieron en terreno estable. Estaban sobre acuíferos y bolsas de agua. En el estudio de suelo no aparecieron. El apoyo de un edificio es la roca, no agua”. Además, añadió, los concretos utilizados tenían baja resistencia y las varillas del acero no cumplieron los parámetros de elasticidad.

Juan Camilo Muñetón, representante de la familia Cantor, dijo que en el juicio se demostró que el edificio sí se diseñó mal y que además, los constructores no respetaron el diseño que, a su vez, “estaba mal diseñado”.

JUAN DIEGO ORTIZ JIMÉNEZ
Redactor ADN
juaort@eltiempo.com
MEDELLÍN

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA