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Por qué se quiere tanto el Himno Antioqueño

Viernes 9 de diciembre de 2016
Medellín

Por qué se quiere tanto el Himno Antioqueño

Eafit celebra 100 años de la considerada primera interpretación de 'El canto del antioqueño'.

Por:  Jorge I. García J.  | 

En Eafit hay 20 paneles en los cuales se cuenta la historia de la configuración del himno, con base en textos del historiador Heriberto Zapata Cuéncar.

Foto: Esneyder Gutiérrez

En Eafit hay 20 paneles en los cuales se cuenta la historia de la configuración del himno, con base en textos del historiador Heriberto Zapata Cuéncar.

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Contrario a lo que podría esperarse, el Himno Antioqueño no fue estrenado en un acto de solemnidad patriótica o religiosa ni mucho menos en el estertor de un último combate o en la marcha triunfal de un ejército victorioso. No.

Los acordes de 'El canto del antioqueño' fueron interpretados por primera vez para una fiesta un día de diciembre de 1916, en el circo España. El lugar de las atracciones de la época, en la incipiente villa que empezaba su formación, ocupaba una manzana completa entre las carreras Girardot y Córdoba, y las calles Perú y Caracas, en el centro de la ciudad.

Las personas se reunieron allí para rendirle un homenaje a Pedro León Franco, más conocido como Pelón Santamarta, quien como compositor y cantante paisa tenía reconocimiento y regresaba a Medellín después de realizar varios conciertos en el exterior.

La interpretación estuvo a cargo de un grupo de músicos que se hacía llamar la Lira Unión. Lo que nunca pensó Epifanio Mejía, cuando en 1868 publicó en la revista 'El Oasis' su poema ‘El canto del antioqueño’, era que en los siguientes 50 años este se convertiría en imagen o representación vívida de un pueblo.

“Los himnos siempre han acompañado a la humanidad. Ellos son un símbolo de la Nación o la identidad. En el caso del antioqueño, este ejemplifica la idiosincrasia y la libertad nuestra. Este es un canto, además, que nació de lo popular y se acogió de manera espontánea porque recoge el ser del antioqueño reflejado en ese texto”, así explica el profesor Fernando Gil Araque, jefe del departamento de Música de la universidad Eafit, el fenómeno que desde entonces suscitó ese poema que en fecha no precisa de principios del siglo XX compuso el músico Gonzalo Vidal.

Profesor Fernando Gil Araque, jefe del departamento de Música de la universidad Eafit. Esneyder Gutiérrez

'El canto del antioqueño' fue compuesto por Epifanio Mejía como una proclama, una incitación a los soldados que iban a salir a la guerra en la cual se enfrentaban liberales y conservadores, tiene unos cuartetos que hablan sobre la guerra terminada y al victorioso que llega donde lo espera su familia.

“Pero a lo que incentiva el canto es a la libertad, a la libertad como tierra y a la libertad como persona, a la virtud de perdonar y acoger al que pierde. El principio es una alegoría sobre la libertad, que es la que ha calado hondo en la idiosincrasia antioqueña, el espíritu que no se deja doblegar. Por eso tiene vigencia, porque es un canto a la libertad”, explica el profesor Gil.

Para Orestes Zuluaga Salazar, de la Academia Antioqueña de la Historia, el fervor que despierta aún el Himno Antioqueño cada se escucha es por lo fiel que Epifanio Mejía supo reflejar en su letra “el querer, la proyección y el espíritu de una raza que fue, es y será protagonista en la vida de Colombia”.

Otra de las particularidades del himno es que es fácil de cantar. Se trata de una melodía pegajosa, con una tesitura que la puede cantar todo el mundo y es agradable.

El profesor Gil cuenta que hubo antes, promovido por Rafael Uribe Uribe, la idea de tener un himno. Jorge Isaacs escribió, entonces, 'El canto a Córdoba' y lo musicalizó Vidal. Pero, este resultó ser un texto engorroso, con mucho recoveco literario y no reflejaba ese sentir antioqueño. Además, la música parecía sacada de una zarzuela, que estaba de moda en ese momento, para cantar a dos voces. Todo esto lo hacía muy difícil de cantar.

Otra característica del proceso del Himno Antioqueño es que no fue una imposición por decreto de gobernante alguno. Solo hasta 1962 fue adoptado como himno oficial del departamento.

Desde 1914 empezó a ser himno y la gente lo fue adoptando como tal, hasta ese día de diciembre de 1916, cuando prácticamente quedó oficializó por el alma de la gente.

En 1932, el Himno Antioqueño apareció publicado en una edición de 2.000 ejemplares a cargo de Luis Eduardo Vieco, a quien el maestro Vidal le había cedido sus derechos. Dicha publicación ayudó a que se popularizara y fuera difundido en las escuelas, en las efemérides, en actos públicos, al inicio de la retreta y en las entidades privadas.

Pero ¿acaso se puede inferir que hay himnos mejores que otros? “Eso es relativo”, responde sin vacilar el profesor Gil. “Todo himno tiene unos elementos simbólicos y esos símbolos funcionan para cada comunidad para la que fue escrito, cala en cada idiosincrasia y será el primero para esa comunidad”, agrega.

En agosto de 2013, una nueva versión del Himno de Antioquia fue presentada con motivo del Bicentenario de la Independencia. Hubo polémica entre ciudadanos y expertos porque, al parecer, atentaba contra la historia y la cultura.

La música la adaptaron a diferentes voces regionales, sin cambiarle la esencia. Le pusieron ritmos folclóricos, conservando su melodía y letra bajo otros ropajes. Sin embargo, esa idea no caló.

“Es que el himno guarda una memoria histórica de la región y esa debe prevalecer, guardarse ya sea que se critique y tenga partes controversiales”, explica Gil.

Un himno es un canto o texto lírico que expresa sentimientos positivos, de alegría y celebración. Entonces, el texto hay que mirarlo a la luz de la historia, de lo que pasó en esa época cuando estaba empezando la colonización antioqueña. “ Obvio, hoy estamos en otra realidad”, dice el profesor.

Para Luis Rodríguez, investigador de la facultad de Artes de la Universidad de Antioquia, el Himno Antioqueño es uno de los de más representación y arraigo entre los habitantes de los departamentos del país, por la idiosincrasia individualista e independientes, así como por su exaltación a los valores más acendrados del paisa emprendedor.

Algunas estrofas del ‘Himno Antioqueño’

(Coro)
¡Oh libertad que perfumas
las montañas de mi tierra
deja que aspiren mis hijos
tus olorosas esencias!
¡Oh, libertad!
¡OH, libertad!

I
Amo el sol porque anda libre,
sobre la azulada esfera,
al huracán porque silba
con libertad en las selvas.

II
El hacha que mis mayores
me dejaron por herencia,
la quiero porque a sus golpes
libres acentos resuenan.
(Coro)

IV
Yo que nací altivo y libre
sobre una sierra antioqueña
¡Llevó el hierro entre las manos,
porque en el cuello me pesa!
(Coro)

V
Nací sobre una montaña,
mi dulce madre me cuenta
que el sol alumbró mi cuna
sobre una pelada sierra.

VI
Nací libre como el viento
de las selvas antioqueñas
como el cóndor de los Andes
que de monte en monte vuela.
(Coro)

XXIII
¡Oh libertad que perfumas
las montañas de mi tierra
deja que aspiren mis hijos
tus olorosas esencias!

Jorge I. García J.
Editor EL TIEMPO

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