A la cárcel, mujer señalada de lanzar a hijastra de edificio
Por: MEDELLíN. |
La bibliotecóloga Alejandra Salazar Rengifo (foto) fue conducida ayer a la cárcel de El Pedregal.
Foto: Johan López / EL TIEMPOLa Fiscalía imputó tentativa de homicidio agravado a Alejandra Salazar.
A la cárcel de El Pedregal, en el noroccidente de Medellín, fue conducida ayer Alejandra Salazar Rengifo, una bibliotecóloga acusada, presuntamente, de haber lanzado a su hijastra, de 6 años, por el balcón del piso 18 del complejo residencial Riachuelos, en el sector de El Poblado.
El juez 31 de control de garantías avaló los cargos de tentativa de homicidio agravado que le imputó la Fiscalía a Salazar, de 23 años.
Durante la audiencia, el ente acusador presentó varios testigos que inculpan a la bibliotecóloga. Una de esas versiones, según se conoció extraoficialmente, es la de la misma niña, quien le habría contado a personal de la clínica El Rosario, a donde fue trasladada, que la novia de su papá fue quien la lanzó.
Los hechos ocurrieron el pasado jueves 5 de junio. La niña, quien ocho días antes había viajado de Bogotá a Medellín para visitar a su padre y cursa primer grado, cayó de una altura de 48 metros y quedó con vida gracias a que unos árboles amortiguaron su caída.
Desde el día de los hechos, la Policía, en coordinación con la Fiscalía, inició la investigación. En ese momento, tanto transeúntes como vecinos de la urbanización afirmaron que alguien acompañaba a la menor en el balcón.
Según el general Yesid Vásquez, comandante de la Policía Metropolitana, Salazar se encontraba en el apartamento en el momento en que cayó la niña, y luego salió apresuradamente sin prestarle auxilio a la menor. "Aunque en la audiencia argumentó que no estaba allí, se lo pudimos comprobar", concluyó Vásquez.
Salazar fue capturada el pasado domingo a las 11:50 a.m. en su casa del barrio La Maruchenga. De ser hallada culpable, enfrentaría una pena de entre 16 y 37 años de prisión.
Al caer, la pequeña sufrió fractura múltiple de su brazo izquierdo, así como de la pelvis. También sufrió daño celular en su corazón y pulmón, y un trauma cerrado de abdomen, del que fue operada el pasado sábado.
Para Carlos Alberto Sánchez, jefe de la división médica de la clínica El Rosario, el caso de la niña es único en sus años como médico, pues nadie sobrevive a una caída de cerca de 48 metros.
La menor no respondió ayer positivamente a la suspensión gradual de los medicamentos que ayudan a que su corazón continúe activo. Sigue en cuidados intensivos, en coma inducido.


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