Tras una suspensión de más de 12 horas, los villavicenses volvieron ayer a recibir el servicio de acueducto.
Trabajadores de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Villavicencio (Eaav) lograron destapar la rejilla de la bocatoma de esta quebrada.
Con estas labores, el miércoles en la madrugada se restableció el servicio de acueducto a sus 300.000 usuarios.
La rejilla quedó taponada el martes al mediodía por grandes rocas que descendieron desde la parte alta de montaña a causa de una fuerte creciente.
Al problema del taponamiento de la rejilla se sumó la turbiedad que mostraba el agua y que obligó a suspender el envío del precioso líquido hacia la planta de tratamiento de La Esmeralda.
Funcionarios de la Eaav dijeron a Llano 7 días que ayer miércoles la proporción de turbiedad del agua era de 600 partículas sólidas, valor que contrasta con las más de 20.000 que se registró el martes al mediodía.
La disminución de la turbiedad permitió restablecer el servicio y nuevamente la planta de La Esmeralda entró a operar con el fin de entregarles a los usuarios un líquido apto para el consumo humano.
"En este momento contamos con agua suficiente para suministrar a los usuarios de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado", comentó el alcalde de Villavicencio, Héctor Raúl Franco Roa.
El gobernante destacó la labor desplegada por las dos cuadrillas de trabajadores que el martes en la noche laboraron seguido para poder despejar la rejilla de la bocatoma.
El suministro de agua se está restableciendo por sectores. Ayer hacia el mediodía había barrios de Villavicencio a los que aún no les había llegado el servicio.
Un ingeniero de la Eaav explicó que la demora es que la tubería se vaya desairando para que el agua llegue a sectores como La Esperanza y El Popular.
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