Se necesitan 115 mil millones de pesos para ejecutar el Plan Maestro de Acueducto que incluye el cambio de una tubería que ya prestó su servicio.
El reciente corte en el suministro de agua de Villavicencio demostró lo endeble que es el acueducto de la ciudad, que sin importar la época, verano o invierno, tendrá varias semanas en que el agua no llegue a las casas de los usuarios.
Para mejorar el servicio las autoridades de Villavicencio tendrán que invertir una multimillonaria cantidad a fin de mejorar la red de distribución de agua potable y con ello poner fin a los sorpresivos cortes del vital líquido.
El propósito es el de contar con una red confiable que de paso controle las fugas y el robo de agua tratada, hecho que se produce a lo largo de su vieja tubería, principalmente la del centro de la ciudad.
La precisión fue hecha por el gerente de la empresa de Acueducto y Alcantarillado de Villavicencio (EAAV), Alonso Garay Cajamarca, quien explicó que el último corte se presentó porque la rejilla que filtra el agua que pasa desde quebrada La Honda a la bocatoma, se taponó e impidió el paso del preciado líquido.
Señaló que el taponamiento de la rejilla se produjo por el desprendimiento de una parte de la montaña, material que fue arrastrado por las aguas de quebrada La Honda hacia la rejilla.
Ese corte que ocurrió hace una semana, dio pie para que se produjera una escalada de críticas de parte de la comunidad contra las directivas de la EAAV. La comunidad no entiende cómo en plena época de invierno el agua no llega a sus casas (ver nota página 5).
Garay Cajamarca aclaró que todo el sistema de acueducto por gravedad, como el que transporta el agua a Villavicencio, requiere de una rejilla para hacer un primer filtro al agua y evitar que a la planta de La Esmeralda llegue todo tipo de material sólido que pueda dañar los equipos de tratamiento.
El funcionario manifestó que entienden el malestar expresado por los 69 mil usuarios de la EAAV ante los cortes registrados, e insistió en que los mismos se produjeron por fuerza mayor.
Puntualizó que la empresa dispuso de un plan de contingencia para tratar de evitar o hacer frente en forma inmediata a los posibles daños que pueda causar la naturaleza por la zona por donde va la red que transporta el agua desde quebrada La Honda a la planta de La Esmeralda.
Según Garay Cajamarca una solución al problema es la de ejecutar el Plan Maestro de Acueducto, con lo que se mejora la red de conducción y se eliminan los puntos por donde actualmente se producen las fugas y robos de agua, otro gran enemigo del servicio de acueducto de la ciudad.
Otro de los hechos importantes del Plan Maestro a Acueducto es que sectoriza la ciudad en 21 zonas, independiente una de la otra, con lo que se pueden realizar trabajos en un sitio determinado de la ciudad sin afectar al resto de usuarios.
Plan Maestro de Acueducto evita robo de agua
Los parlamentarios Jorge Carmelo Pérez Alvarado y Miguel Ángel Galvis Romero, se comprometieron a gestionar ante el Gobierno Nacional la destinación de recursos para que la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Villavicencio ejecute su Plan Maestro de Acueducto.
Creen que con la inversión, la EAAV puede hacer frente a las contingencias que se puedan presentar y al mismo tiempo que la ciudad no se vea abocada a cada momento a cortes en el suministro, bien sea en épocas de verano o de invierno.
"Tenemos que renovar la vieja red de acueducto porque permite que sea mucha el agua que se pierda antes de llegar a los usuarios", declaró Galvis Romero.
Por su lado, Pérez Alvarado dijo que no se puede seguir laborando con una tubería que ya cumplió su ciclo de vida útil, razón por la que "debemos hacer el esfuerzo por cambiarla y darle a la ciudad un servicio bueno".
Según los estudios realizados por la Eaav, el 75 por ciento del agua potable que produce la planta de tratamiento La Esmeralda se pierde en el camino.
Esos estudios dicen que cerca de 30 mil millones de pesos al año deja de recibir la Empresa por el desperdicio y robo del agua que se registra a través de la actual tubería.
De acuerdo con los estudios de la EAAV, el desperdicio de agua es del orden de 1.296 litros por segundo, lo que quiere decir que a las casas demás usuarios apenas llegan 504 litros por segundo.
A pesar de esa pérdida, la EAAV obtiene mensualmente ganancias del orden de mil millones de pesos.
Una primera etapa del Plan Maestro de Acueducto, cuyo costo sería de 60 mil millones de pesos, disminuiría la pérdida del 75 por ciento a un 40 por ciento, según estiman los estudios.