Más allá de un homenaje a los medallistas / Opinión
Por: DIANA MIREYA PEDRAZA GONZÁLEZ |
El Presidente anuncia un homenaje especial hasta con tapete rojo incluido, al mismo tiempo informa que no creará un Ministerio y que Coldeportes es un ente fortalecido en su gobierno, al punto de que su director puede ir al consejo de Ministros.
Estas son noticias alentadoras desde el pedestal político, pero desde la vida real del barrio, del joven, del niño, la situación es diferente.
Para la muestra, los 104 deportistas que asistieron a las justas deportivas: el sacrificio individual, la lucha contra la adversidad y las dificultades hacen que sus ilusiones deportivas se conviertan en drama.
Ganar una medalla es lograr un reconocimiento y legitimar su sacrificio, no sólo de disciplina y práctica deportiva sino de vida.
La ilusión de una casa, educación y ayudar a la familia son deseos que los medallistas pronuncian en sus declaraciones.
Válidos los homenajes y las felicitaciones, pero es necesario comenzar a pensar en el deporte como una forma activa de cambiar la vida.
Las políticas públicas, los currículos de los colegios, los centros deportivos, los escenarios, la promoción y contar con técnicos idóneos es una tarea que tiene este Gobierno.
Se demostró que los colombianos tienen potencial para ser campeones, sólo se necesita que los estamentos del Estado entiendan que el deporte es un ejercicio de vida que requiere un apoyo incondicional, alejado de la politiquería que ronda cada hecho importante del país.
Diana Mireya Pedraza González
Doctora en Sociología Jurídica e Instituciones Políticas
dianapedrazagonzalez@gmail.com


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