La denuncia, el freno a la impunidad / Opinión
Por: DIANA MIREYA PEDRAZA GONZÁLEZ |
Es necesario un cambio en la legislación para ver un cambio en la sociedad.
Rosa Cely nos ha quedado en la mente por la forma como fue agredida y asesinada por un hombre, quien camuflado en la sociedad, asechaba a sus víctimas.
Las manifestaciones de mujeres que piden a gritos justicia es el primer llamado para que nuestros legisladores reflexionen sobre la necesidad de promover proyectos de Ley que endurezcan las penas, pero a la vez, para que se prendan las alarmas sobre el tipo de educación impartida en los colegios, sobre las interacciones en la familia y las relaciones entre niños y niñas, hombres y mujeres.
¿Será que la violencia es un rasgo difícil de controlar? ¿No podemos vivir en sociedad sin violentarnos? Para la muestra unas perlas: el matoneo, práctica de agresión generada desde el preescolar; violaciones y explotación de padres a hijos y la violencia intrafamiliar, hechos que llenan las páginas de los diarios, pero que pasan inadvertidos en la sociedad.
Es hora de cambiar: penas ejemplarizantes, una educación que incentive el respeto por la vida, garantía de derechos y estrategias que promuevan principios democráticos como lo plantea la Constitución, además es indispensable denunciar, porque no debe quedar impune ningún acto de violencia en nuestro país.
DIANA MIREYA PEDRAZA GONZÁLEZ

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