Foto: Guillermo Herrera Morales/Llano 7 días
Los carrotanques cargan crudo y apiasol en la estación Apiay de Ecopetrol en Villavicencio.
Las sustancias despachadas en carrotanques desde la estación Apiay de Ecopetrol en Villavicencio tienen propiedades que los hacen altamente peligrosos.
El apiasol es un diluyente, incoloro, muy parecido al tinner y que tiene diversos usos en la industria.
Este producto es inflamable y puede encenderse por calor, chispa o llama.
Por su parte, el asfalto es un material inflamable que es usado como pavimento y en otras labores industriales, mientras que el crudo es otro producto inflamable.
Además, desde el campo Rubiales en jurisdicción del municipio de Puerto Gaitán (Meta) también se envía crudo en carrotanques.
Así mismo, la nafta (utilizada para mezclarla con el crudo y facilitar que este se pueda transportar por oleoducto), es traída al Meta desde el interior del país. Este producto se obtiene en refinerías y es muy volátil.
Ante el riesgo que significa el transporte de este tipo de sustancias en carrotanques por la vía Villavicencio-Bogotá, Ecopetrol tiene previsto disminuirlo con la puesta en marcha del oleoducto Apiay-Porvenir, que está programado para finales de diciembre próximo.
Igualmente se espera que el flujo de carrotanques procedentes de Rubiales también disminuya con la construcción del oleoducto de los Llanos (Rubiales-Monterrey) estimado para octubre de 2009.
Finalmente, de continuarse con el poliducto Tocancipá-Castilla (hoy con tropiezos ambientales) se disminuiría el transporte de nafta por carretera.
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