Foto: EL TIEMPO
'Vanessa' y 'Andrés' desertaron para evitar un aborto.
'Vanessa' y 'Andrés', de 21 y 27 años respectivamente, caminaron durante dos días al filo de la selva de la serranía de La Macarena después de volarse del frente 'Vladimir Steven'.
Los dos guerrilleros llegaron a ese grupo cuando la organización armada decidió fusionar los frentes 7 y 27, que actuaban en Caquetá, y que luego de la operación 'Patriota', desplegada por el Ejército, los obligó a reagruparse para minimizar los efectos del golpe militar. Cuatro años atrás se hicieron novios. 'Vanessa' quedó embarazada y conocedora de que la obligarían a abortar, empezaron a planear la fuga. "Yo le conté que estaba en embarazo, y pues uno ya sabe lo que le espera, por eso tomamos la decisión. Es un cambio bastante grande, saber que antes se lo iban a sacar a uno y ahora lo voy a tener. Es una alegría muy grande", dijo la joven desmovilizada. Ellos querían tener su bebé, y como bien lo relata 'Vanessa', en la guerrilla "a las mujeres les sacan el niño, las hacen abortar, y a los hombres los pasan por un consejo revolucionario de guerra que pone en juego la vida porque los compañeros pueden decidir si lo castigan o lo matan". Y aunque en las Farc, nadie, excepto su novio supo del embarazo, el temor a perder el niño los motivó a desertar. A Villavicencio llegaron después de permanecer durante dos meses en Bogotá, adonde arribaron luego de salir de una zona del municipio de Vista Hermosa en la que aún la presencia de la guerrilla atemoriza a los pobladores. Las dificultades para conseguir un empleo sin contar con documentos, y menos aún con preparación en algún oficio, los hicieron decidirse por la opción que personas cercanas les sugerían: desmovilizarse. Se presentaron ante la Policía con la ilusión de construir un futuro para su hijo, que en caso de que sea una niña se llamará Jennifer Andrea "porque me gusta ese nombre", y si es varón, Luis Santiago, en honor a su papá, con quien no pudo vivir mucho tiempo. "Desde niña me fui, (a los 12 años ingresó a la guerrilla) y saber que ahorita ya está muerto, siente uno un dolor muy grande". dijo 'Vanessa'. Felices y a la vez temerosos por las posibles retaliaciones de la guerrilla por la fuga, 'Vanessa' y 'Andrés' aspiran labrar un futuro como familia. "Ya tomamos esa decisión y la Policía nos ha apoyado, me siento bien, contento. Con lo que pueda aprender y trabajar voy a sacar adelante mi familia", dijo 'Andrés', convencido de que la guerra quedó atrás. Las cicatrices del cuerpo, enfermedades y quedar "vuelto nada", como describió lo que le quedó de nueve años en la guerrilla, lo alientan aún más a alejarse de la guerra. "En la guerra ya no voy a pensar más, ya pienso es en ser una persona de bien", dijo el futuro padre, feliz ante la posibilidad del nacimiento de su hijo. Felicidad que sintieron aún más cuando por primera vez vieron a su pequeño bebé, de 14 semanas de gestación, en la ecografía realizada en la Unidad de Sanidad de la Policía Nacional del Meta. "El embarazo es normal y el feto se está desarrollando en condiciones normales", dijo la teniente Coronel Jineth Sarmiento Clopatoski, jefe de sanidad de la Policía Meta, en donde evaluaron a la futura madre, a quien le realizarán además los exámenes clínicos que amerita su estado. Los jóvenes emprenderán en Villavicencio una nueva vida, sin los temores de los combates, pero eso sí, comprometidos con la crianza de su hijo. VILLAVICENCIO
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