Cerrar

Publicidad

ElTIEMPO.COM

Llano

Patrocinado por:

Sin brazos y sin piernas hombre da ejemplo de voluntad y trabajo

Clic para ampliar

Foto: Hernando Herrera/Llano 7 días

Juan de Jesús Flórez, con 55 años de edad, no conoce límites para el trabajo. Él va de feria en feria vendiendo ponchos y sombreros luchando por vencer las limitaciones físicas.

Se trata de José de Jesús Flórez, quien va de feria en feria vendiendo ponchos y sombreros luchando por vencer las limitaciones físicas.

En la huerta de su colegio, en Cáchira (Santander), Juan de Jesús Flórez aprendió la importancia de los negocios y de trabajar para ganarse la vida.

Aunque tenía apenas 10 años, supo que comprando el producto de las pequeñas huertas que sembraban sus compañeros en el instituto agrícola donde estudiaba, y luego venderlos por fuera a los vecinos y otros campesinos, podría hacerse a unos pesos para comprarse los cuadernos y otras cosas.

"Cultivábamos tomate, zanahoria, maíz y repollo. Salía a venderlos a El Playón, un pueblito cercano y me iba bien porque alcanzaba para pagarles a mis  amigos del colegio y me quedaba plata", recuerda Juan de Jesús, quien acepta que la vena del comercio la heredó de su mamá, quien también era negociante. Claro que le agradece por igual a un primo que lo llevó por largos recorridos vendiendo mercancía y le enseñó el valor de ganarse cada peso con el sacrificio del trabajo.

Por ese empuje que ha tenido desde el principio, afirma que nunca ha sentido complejo de inferioridad por sus limitaciones físicas y que por el contrario saca fortalezas para no desfallecer.

Sin manos ni piernas desde su nacimiento, este hombre de 55 años recorre al año unas ferias de pueblo en pueblo para hacer lo que más le gusta en la vida: vender y trabajar.

"Nunca me preocupé por las causas que me impidieron tener brazos, manos, piernas o pies. Nunca le pregunté a mi madre tampoco y creo que no es necesario porque lo único que uno necesita es mirar para adelante sin ahondar tanto en los problemas sino en buscar soluciones", manifiesta con convicción el comerciante.

Esta filosofía, además de atraerle los buenos negocios, también lo ha alejado de la compasión de los demás: Según cuenta el mismo Juan de Jesús, a él nunca le han regalado nada y todo lo ha conseguido por fruto de su trabajo, la visión que tiene para los negocios y sin engañar a nadie.

"Si yo hubiera pensado en pedir limosna desde el principio habría perdido la dignidad y la moral y hasta ahí llega una persona. Muchos piensan que la limosna es su forma de vida y no piensan en ver la vida más allá", afirma Flórez.

Hoy, aunque su lugar de residencia es Guamal (Meta), va por todos los municipios para ofrecer los ponchos y sombreros que es lo que más se venden en las ferias y las fiestas.

Con una licencia especial de conducción, maneja su automóvil con total precaución e incluso hasta hace dos años se desempeñó como taxista en Pereira, en donde nunca tuvo ningún accidente grave.

"Existen personas a las que les hace falta una mano, un dedo o tienen una enfermedad pasajera y se echan a morir. Lo que uno debe hacer es mirar con optimismo el futuro y no buscar la compasión de nadie. Algunos piden limosna solo como estrategia para evitar el trabajo...yo creo que las limitaciones son de la mente y no del cuerpo", indica el comerciante.

Anuncios Google

Publicidad

Zona Comercial

¿Encontró un error?

Para eltiempo.com las observaciones sobre su contenido son importantes, permítanos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de la Casa Editorial El Tiempo (CEET). Por favor, incluya su nombre y correo electrónico para informarle del seguimiento que le hemos dado a su observación.

Los campos marcados con * son obligatorios.

*
*
*

COPYRIGHT © 2009 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.

GDA Miembro de GDA. Grupo de Diarios América

Recordar clave

Por favor, escriba la dirección de correo electrónico con la cual se registró.