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La revolución verde de Semillano en la Orinoquia

Martes 6 de diciembre de 2016
Llano 7 días

La revolución verde de Semillano en la Orinoquia

La investigación sobre pasto brachiaria avivó la competitividad del Llano, en 1974.

Por:  Nelson Ardila Arias LLANO SIE7EDÍAS | 

Los fundadores Eduardo Villota, Néstor Ramos y Rudi Stein.

Foto: Archivo particular

Los fundadores Eduardo Villota, Néstor Ramos y Rudi Stein.

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A comienzos de la década de 1970 en el Llano se necesitaban entre 24 y 36 arrobas de material vegetal para sembrar una hectárea de pasto en la que luego se podía alimentar una vaca.

Con la investigación sobre el pasto brachiaria se empezaron a utilizar únicamente cuatro kilos de material vegetal para sembrar la misma hectárea y se pasó a alimentar diez reses.

Ese exitoso resultado, que en principio se enfrentó a la incredulidad de los ganaderos, se regó como arroz por el Llano y se convirtió en la primera revolución verde para la región. La segunda es la de la Altillanura, que apenas está dando sus primeros pasos.

La investigación del pasto brachiaria, que permitió hacer que la semilla germinara adecuadamente aplicándole ácido sulfúrico, la realizaron Néstor Ramos y Rudi Stein, ciudadano alemán que había llegado al Llano después de la segunda guerra mundial.

El descubrimiento dio origen a la empresa Agropecuaria Tua, para producir la semilla de alimento de los animales y en forma paralela, el 5 de diciembre de 1974, Stein y Eduardo Villota crearon la empresa Semillano para comercializar las semillas.

Era un negocio tan rentable y próspero que cuatro años después fusionan las dos empresas en la que el próximo lunes cumple 42 años de creada: Semillano.

La historia la cuenta hoy Carlos Villota, gerente administrativo y financiero de Semillano, hijo de Eduardo Villota, gerente general de la empresa. Los otros dos fundadores ya fallecieron. En 1983 se crea el área de investigación de semillas, que en ese momento era exclusividad del ICA y luego se trasladó a Fedearroz, ICA y Corpoíca.

En 1987 dio como fruto la variedad de arroz Línea 2, que en ese momento tuvo oposición de Fedearroz, que no admitía que una empresa pequeña privada le compitiera, pero después de dos años logra que le den la autorización para la comercialización.

Una crisis

La mayor crisis que ha vivido Semillanos en sus 42 años de existencia la sufrió en 1974, cuando tuvo que declararse en concordato, afectada por la apertura económica, el apagón que vivió el país y la dependencia que la empresa tenía en ese momento de créditos pagados a muy altos costos.

La crisis fue tan grande para el Meta que en la década de los 80 llegó a sembrar 200.000 hectáreas de arroz que se redujeron a 100.000 a mediados del 90.

No obstante, Semillanos logró blindarse y con el anunció de la construcción de la vía Bogotá-Villavicencio el costo de la tierra se elevó y logró vender un predio que les permitieron salir de la crisis en menos de dos años.

Villota sostiene que en estos 42 años Semillano ha creado once variedades de semillas de arroz y ha sido clave en aportar en las investigaciones de las variedades de pasto para terrenos áridos, húmedos y fértiles, así como en líneas de sorgo e híbridos de maíz.

Esto porque fue inocente al no patentar el hallazgo con la variedad de brachiaria, que llevó uno de sus investigadores a Brasil y lo dio a conocer por seis meses. Por ello las variedades de pastos las tiene el país vecino y es el que produce la mayoría de variedades de semillas de alimentos vegetales para los animales.

Honestos y rigurosos

Carlos Villota, gerente administrativo y financiero de Semillano, sostiene que el éxito de la empresa se debe a los valores corporativos de honestidad en la atención y el servicio a los clientes, así como en rigurosidad en la investigación a lo largo de los 42 años de la existencia de la empresa.

Explicó que si un potencial cliente les dice que “tiene una finca donde el pasto es muy malo, pide que lo rastrillen y sembrar pasto nuevo, nosotros les decimos que no hay necesidad de sembrar nueva semilla sino de hacer determinado procedimiento”

Partiendo de esa premisa a sus ejecutivos de ventas les dicen asesores. “Por eso la gente nos quiere”, sostiene Villota.
También han sido muy rigurosos en el tema de la investigación y críticos internamente de los productos que producen y por ello “todos nuestros materiales han tenido buen recibo”, en una empresa que inició con de 10 a 15 trabajadores que y hoy tiene 100, incluidos los contratistas.

LLANO SIE7EDÍAS
@nealrd1

 

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