Así lo confirmaron a EL TIEMPO altas fuentes del Gobierno, quienes negaron que Franklin Aisalla, quien murió en el operativo, hubiera participado.
El hombre de confianza de 'Raúl Reyes', que incluso lo acompañó en el momento de su muerte. O un infiltrado clave en dos de los mayores golpes a las Farc más allá de las fronteras colombianas y que murió en medio de la operación que supuestamente ayudó a poner en marcha.
¿Cuál de las dos caras retrata en verdad a Franklin Guillermo Aisalla Molina, el guerrillero ecuatoriano que murió en el bombardeo al segundo de las Farc y cuyo caso es el sustento de una de las demandas internacionales de Quito contra el Gobierno de Colombia?
Esta semana, la prensa ecuatoriana, basada en informes de inteligencia, señaló a Aisalla -'Lucho'- como uno de los ecuatorianos que supuestamente traicionaron a 'Reyes' y revelaron las coordenadas exactas que permitieron el contundente bombardeo contra su campamento en la frontera con Colombia.
Su muerte en el mismo sitio donde cayó el hombre al que habría traicionado, sin embargo, no encaja con esa versión. Tampoco, que allí estuviera su compañera sentimental de los últimos años, Nubia Calderón, quien sobrevivió al ataque y fue recibida en Nicaragua por el Gobierno de Daniel Ortega.
En las nuevas revelaciones, hay una buena dosis de certezas, algunas verdades a medias y hasta afirmaciones que, señalan fuentes colombianas, buscarían afectar el nuevo clima que parece respirarse entre Bogotá y Quito tras casi dos años de tensiones diplomáticas.
EL TIEMPO indagó con fuentes en Colombia y Ecuador y confirmó que, en efecto, un ecuatoriano recibió parte de los 5 mil millones de pesos que se pagaron por la información para el golpe que terminó con la vida de 'Raúl Reyes'.
"No fue la mayor parte de la recompensa, pero sí se le pagó a un ecuatoriano", señaló una persona que estuvo al tanto de 'Fénix'.
Aisalla, aseguran altas fuentes en Bogotá, no era un informante, por lo menos no de la inteligencia colombiana. Pero los seguimientos que le venían haciendo desde agosto del 2001, en plena zona de distensión, sí dieron pistas certeras para llegar hasta 'Reyes' hace 20 meses y, en el 2004, hasta 'Simón Trinidad' en una calle de Quito.
Correos hallados en el PC de 'Julián Conrado' el año pasado revelan en las Farc hubo dudas sobre la fidelidad de 'Lucho' y, más aún, sobre la de Calderón.
Liberación sospechosa
En mayo del 2007, diez meses antes de la 'Operación Fénix', Aisalla y Julio César Rivera, el otro supuesto delator señalado por la prensa ecuatoriana, fueron detenidos en Quito cuando vigilaban la casa de un ministro.
Quedaron en libertad unos días después, a pesar de que para ese momento aparecían en reportes militares y de Policía locales como fichas de la guerrilla colombiana. En el carro en que iban había, además, propaganda de las Farc.
Durante esa detención, según le dijeron a este diario organismos de seguridad, hubo un acercamiento para que accedieran a colaborar. "Pero para ese momento ya había nuevo Gobierno en Ecuador y todo se complicó", aseguró una fuente militar.
Y confirma que por la fecha hubo un intercambio de información con agencias de E.U. que recibieron reporte de los contactos de las Farc, por lo que no se descarta la versión de que Aisalla y Rivera fueron abordados por la CIA, como lo han dicho diarios ecuatorianos.
"En casi todos los golpes a las Farc, la clave ha sido la ayuda de infiltrados. No tenemos información de que Aisalla haya sido contactado por E.U., pero en todo caso no trabajó con Colombia", señaló un alto funcionario.
Sobre Rivera, en cambio, nada se descarta. "Todas las personas que tuvieron contacto directo con 'Reyes' son consideradas posibles delatores. Todas ellas entran en la escala de posible sospecha", dice el coronel (r) Mario Pazmiño, ex director de Inteligencia del Ejército de Ecuador. Él, sin embargo, no cree que Rivera y Aisalla fueran informantes.
El diario El Comercio de Quito dijo esta semana que Rivera "fue uno de los encargados de reportar todas las actividades de 'Reyes' y de sus movimientos por la frontera", y que "desapareció en abril de 2008", un mes después del golpe: "Según datos extraoficiales, está radicado en Canadá".
En todo caso, quien haya dado los datos tuvo pleno conocimiento de la logística para el famoso 'Campamento Bolivariano por Nuestra América', al que llegaron varios estudiantes mexicanos (Lucía Morett incluida) y tenía confirmada la presencia de 'Reyes' en el campamento que finalmente fue bombardeado el primero de marzo del 2008.
Desde el 2001, las inteligencias militares de los dos países compartían datos sobre los dos ecuatorianos ya mencionados. Aisalla apareció en una lista de 20 nombres que arrojó el rastreo a cuatro números telefónicos en Quito que recibieron llamadas desde un reconocido hotel de Caquetá donde la guerrilla solía alojar a sus visitantes.
Así se supo que 'Lucho' era quien coordinaba los hospedajes y la agenda de 'Simón Trinidad' cuando cruzaba la frontera por el Putumayo. Y la sorpresa fue grande cuando se confirmó que este hombre desgarbado, alto y de bigote que se hacía pasar como cerrajero era el marido de Nubia Calderón, alias 'Esperanza', del llamado 'Frente Internacional'.
A partir de ese momento, con la ayuda de Ecuador, se montó todo un dispositivo para hacerle seguimiento y establecer hasta dónde llegaban sus contactos. Es aquí cuando Rivera es descubierto y comienza a ser monitoreado.
Se grabaron, por ejemplo, tres conversaciones de 'Iván Ríos', otro miembro del secretariado que murió en el 2007, con alias 'Lucho', para coordinar visitas de extranjeros al Caguán. Para ese momento, la inteligencia colombiana había destinado a un grupo que trabajaba hombro a hombro con sus homólogos ecuatorianos.
La ruptura de las conversaciones del Caguán hizo que se perdiera su rastro hasta mediados de agosto del 2003, cuando Ecuador reportó que Aisalla recibió en Quito un grupo de extranjeros que viajó a los campamentos del Bloque Sur en Putumayo.
Esa fue la pista que se siguió para dar, cinco meses después, con 'Simón Trinidad'. Los seguimientos a Aisalla revelaron también datos de la agenda de 'Rodrigo Granda', que cayó un año después en Venezuela.
Aisalla recibía a 'Simón Trinidad' en Quito
Juvenal Ovidio Ricardo Palmera Pineda, conocido en las Farc como 'Simón Trinidad', fue capturado en Ecuador el 2 de enero del 2004. 'Trinidad' fue uno de los primeros jefes de las Farc en caer en manos de las autoridades y en ese golpe hubo una estrecha colaboración de la inteligencia militar de Ecuador, que, en llave con su par colombiana, venía siguiendo los movimientos de Franklin Aisalla.
Finalmente, 'Trinidad' llegó a Quito y allí fue capturado por autoridades de Ecuador. Hoy está en una cárcel de Estados Unidos.
El cáncer de alias 'Esperanza'
Información de varios PC encontrados el 31 de octubre del 2008 en un campamento de 'Julián Conrado' en Putumayo señala que en las Farc había preocupación porque fuera abordada por la inteligencia colombiana.
La respuesta fue contemplar la posibilidad de aplicarle la "eutanasia" a Calderón, quien tiene cáncer. "La tienen muy acosada y ella va a tener que vomitar muchas cosas - dice 'Conrado'-. Después de una profunda reflexión y teniendo en cuenta que la cuestión es de extrema gravedad, se nos ocurrió la idea de que se le practique la eutanasia y la cosa quedaría como algo natural".
REDACCIÓN JUSTICIA
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