Foto: Juan B. Díaz
Un carro bomba fue detonado frente al Palacio de Justicia de la capital del Valle.
Las autoridades creen que la columna "Manuel Cepeda Vargas" de las Farc está detrás del carro bomba que explotó frente al Palacio de Justicia.
"Hay indicios claros que fueron las Farc", dijo el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, pero "no lo tenemos totalmente comprobado".
En un principio se informó de 5 muertes confirmadas, pero con el paso de las horas se supo que se había contabilizado como víctima del atentado a una mujer que perdió la vida al ser alcanzada por una bala perdida en operaciones posteriores de la policía contra saqueadores de comercios dañados por la onda expansiva.
La onda afectó los locales comerciales ubicados a lo largo de la calle 13 y la calle 12, dañó las fachadas de la sede de la Fiscalía Regional y afectó algunos vídrios del conocido Hotel Aristi.
La detonación, al parecer un taxi cargado con 80 kilos del explosivo "anfo", ocurrió a las 11:55 de la noche y pudo escucharse a kilómetros de distancia.
Recompensa millonaria
El Gobierno colombiano incrementó de 100 a 400 millones de pesos la recompensa por informes que faciliten el arresto de los responsables de la acción terrorista.
El aumento de la oferta fue dado a conocer a la prensa por Santos, quien viajó a Cali junto al director de la Policía Nacional, general Óscar Naranjo, y el comandante del Ejército Nacional, general Mario Montoya.
Las autoridades señalaron que aprovecharán imágenes grabadas por dos cámaras de vigilancia del centro de Cali para tratar de identificar a los responsables.
La columna "Manuel Cepeda Vargas" tiene como comandante a alias "Narices", alias de Carlos Hernán Zapata, añadió Santos.
Saqueos
Testigos hablaron de conatos de saqueos y de personas aturdidas por la onda explosiva.
Tanto el alcalde Ospina como el gobernador del Valle del Cauca, departamento del que la ciudad es capital, Juan Carlos Abadía, visitaron la zona del atentado y convocaron a un consejo de seguridad en la madrugada.
Los muertos son al menos tres mendigos que pernoctaban habitualmente en los alrededores del Palacio de Justicia, un taxista alcanzado por la onda explosiva que destruyó su vehículo, y una transeúnte, mientras los heridos son también transeúntes, vendedores ambulantes y un policía.
"Yo venía por la Carrera 10 cuando sentí el estruendo y vi el carro en llamas. Todo está muy destruido", dijo una vendedora de tintos que transitaba por la zona y que resultó herida en los pies.
Los heridos son atendidos en los hospitales San Juan de Dios y Universitario de Cali, mientras en el lugar de la explosión, que dejó un enorme cráter, artificieros policiales trabajan para establecer la cantidad exacta del material utilizado para cometer el atentado.
Aviso de las Farc
Hace algunas semanas, la guerrilla había hecho circular la versión de que se avecinaba una escalada de atentados como represalia a las operaciones militares de la III División del Ejército en el Valle y Cauca y como respuesta de las Farc a la operación 'Jaque'.
Precisamente, el Ministerio de Defensa ordenó reforzar los controles en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali, donde las milicias de las Farc buscan fortalecer la logística del grupo para poder apoyar a los jefes guerrilleros que están en zonas rurales de Valle, Meta, Tolima y Antioquia.
En Cali ya había ocurrido un atentado de proporciones similares, el 9 de abril del 2007. Ese día, según la Policía, las Farc dejaron un carro bomba con 50 kilos de amonal, que dejó un taxista muerto y 38 heridos.
En Bogotá, desde el mes de marzo, se han presentado seis atentados con cargas explosivas, todas ubicadas frente a establecimientos comerciales. En cuatro de los casos las autoridades comprobaron que los atentados obedecían a extorsiones que los propietarios no pagaron a la guerrilla.
La última se registró el pasado 9 de agosto en la zona de Cedritos.
Así mismo, las estaciones de Policía de Meissen y Suba han sufrido atentados que dejaron seis heridos.
La violencia más fuerte que ha sufrido el Valle este año se ha sentido en el puerto de Buenaventura, con seis atentados en lo corrido del año. El más grave ocurrido el 8 de febrero, que dejó un muerto y 8 heridos.
Tras la explosión también hubo varias alertas de posibles carros bomba que resultaron ser falsas.
Beatriz Minota murió al verificar qué pasaba en su bodega
Mientras los organismos de socorro intentaban auxiliar a los heridos de la explosión que minutos antes había destruido buena parte del Palacio de Justicia de Cali, a una cuadra de allí, en el sector del Calvario, Beatriz Minota Narváez trataba desesperadamente de saber la suerte de su bodega de reciclaje.En la calle el desorden era general pues algunas personas intentaron saquear los establecimientos que quedaron destruidos por la onda explosiva. En medio de la confusión una bala perdida la hirió en la cabeza.
"Ella pensó que se nos iba a caer el techo encima, por eso me saco corriendo de la cama hacia la calle", relató su esposo Diego Fernando Caicedo.
Narró además que pensó que por culpa del estrés Beatriz se había desmayado. "Cuando me acerque para levantarla me di cuenta que no había sido un desmayo".
La mujer, de 43 años, fue trasladada al hospital San Juan de Dios donde recibió atención médica, pero por la gravedad de la herida fue remitida al Hospital Universitario del Valle. Allí se le practicaron maniobras de reanimación cardio-pulmonar, pero falleció a las 2:00 de la madrugada.
Entre sus vecinos hay desconcierto pues deja a tres hijos de 8, 10 y 20 años. Ella se dedicaba a la compra y venta de cartón, plástico y otros elementos reciclables desde hace más de 20 años.
Beatriz Minota murió con la ilusión de celebrar hoy con un almuerzo el cumpleaños de su nieto y su hijo mayor.
"La muerte de la señora fue una situación posterior, pero lamentable", dijo el ministro de Defensa Juan Manuel Santos, quien a primera hora recorrió las instalaciones del Palacio de Justicia.
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